Familia Cuestas Mora no aceptó haber traficado con drogas

Familia Cuestas Mora no aceptó haber traficado con drogas

Autoridades la señalan de mantener el control del negocio ilegal por más de tres décadas.

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25 de noviembre 2014 , 08:01 p.m.

Ninguno de los 12 integrantes de la familia Cuestas Mora ni las otras dos personas que pertenecían a la organización delincuencial que desde hace 34 años tenían el control del microtráfico en el sector del 7 de Agosto se allanó a cargos.

A pesar de que ninguno de ellos aceptó su responsabilidad en los hechos, un juez de garantías les dictó medida de aseguramiento en centro carcelario. Por ahora, fueron llevados a Unidades de Reacción Inmediata (URI) de la ciudad.

Los integrantes de la organización que además fueron capturados por las autoridades son:María Elogia Cuestas Mora, alias 'Eulogia', la líder; Ana Lilia Sarmiento Mora, 'Lilia', Sandra Viviana Mora, 'Viviana', Yudy Paola Rozo Cuestas,
Sandra Patricia Cuestas, María Betty Cuestas y Olga Lucía Guevara, quienes se encargaban de administrar el dinero y
los expendedores Miriam Mora, Johana Patricia Sarmiento Mora, Anyelo Fernando Cupasachoa, Fermín Alfonso Mora, Aldo Murcia Martínez, Flor María Castro,  Cristian Bauer Vega,'Alemán'.

Así entregaban las drogas

Por más de tres décadas la familia Cuestas Mora mantuvo el control de la venta de estupefacientes en el sector del 7 de Agosto. Se camuflaban como humildes vendedores en una plaza de mercado, utilizando cinco carretas de madera y acomodando las dosis de droga entre frutas, verduras y hortalizas.

Diariamente, sus 14 integrantes –otras dos personas ajenas a la familia también participaban en el negocio– distribuían la marihuana y el bazuco. (Lea también: La familia Cuestas: 34 años de delitos en el barrio 7 de Agosto)

Recogían alrededor de 5 millones de pesos al día ($ 150 millones de pesos mensuales), lo que llevó a la líder del clan, María Eulogia Cuestas Mora, a tener una vida privilegiada.

Según las autoridades, la familia logró la compra de tres casas en el barrio Suba Rincón, en el noroccidente de Bogotá. En una de ellas, de 700 metros cuadrados, donde residía la mujer y una de sus hijas, tenía televisores plasma y computadores. Además, era conocida en el sector por ser amante de las fiestas, lo que la había ocasionado problemas con los vecinos.

En una de las grabaciones encontradas por las autoridades se escucha a una de las integrantes de la organización pidiéndole a otro de ellos revisar el número de “paquetes” de droga que le entregó y que vendieron.

Asimismo, el día del operativo en el que fueron capturados se allanaron tres inmuebles en los que encontraron 564 gramos de marihuana y 595 gramos de bazuco.

En otros videos también fueron captados haciendo entrega de la droga que escondían en alcantarillas, en hojas de las mazorcas y entre bolsas de basura que había en los postes.

“La familia, de generación en generación, ha transmitido este negocio ilícito. Camuflaban la droga y hacían distribución de unas 2.000 o 2.500 dosis al día”, agregó el general Humberto Guatibonza, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá.

¿Cómo lograron estar vigentes por tantos años?

Según las autoridades, la historia del clan comenzó en los años 80, cuando los padres de María Eulogia empezaron a vender drogas, un negocio ilegal del que se fue apoderando su hija mayor, hoy de 54 años.

Fue ella quien atrajo la atención de todos sus familiares para que no descuidaran el negocio y lo fortalecieran, a pesar del paso del tiempo.

Sus hermanas Sandra Patricia Cuestas Mora y María Betty Cuestas, así como sus primos Miriam Mora, Ana Lilia Sarmiento Mora y Fermín Alfonso Mora también continuaron con la distribución y, al cabo de unos años, algunos terminaron por convertirse en administradores y otros en sus expendedores.

Les enseñaron a sus hijas a distribuir la droga, a amedrentar a los comerciantes del sector para evitar que los denunciaran ante las autoridades y a llevar la contabilidad del negocio.

Según el coronel Javier Barrera, jefe de la Sijín, hicieron un seguimiento de 18 meses, en el que encontraron que los integrantes de la familia fueron cambiando sus roles y entendieron cómo era su labor diaria. “Hubo un trabajo de investigación, unos seguimientos que nos ayudaron a determinar de dónde sacaban la droga, quién la traía”, aseguró.

De niños a adultos

Si bien es cierto que la edad promedio de los integrantes de la organización que fueron capturados por los uniformados es de los 30 a los 54 años, varios comenzaron a corta edad.

Cuando apenas eran unos niños, algunos de los Cuestas Mora eran obligados a transportar la droga de un lado a otro. Al usarlos como correos humanos, los adultos evitaban que los uniformados pudieran encontrar las dosis de la droga.

Más adelante, eran avalados para empacar la mercancía y se convertían en expendedores que tenían la responsabilidad de llevar la droga hasta sus compradores y entregar cuentas de las ganancias; administraban el dinero y se lo entregaban a su jefa. Algunos de los clientes que tiene la organización en la actualidad y que buscan sus servicios a cualquier hora del día son mujeres, menores de edad y hombres con apariencia de ejecutivos. Varios se movilizaban en carros y motocicletas.

Uno de los integrantes clave del clan es Cristian Ernesto Bauer Vega, alias el ‘Alemán’.

Bauer, colombiano de ascendencia alemana, hacía la primera parte del ‘trabajo’ desde un inmueble de su propiedad, ubicado en cercanías de la plaza de mercado. Allí recibía las sustancias, las dosificaba y, al menos cada 20 minutos, las surtía a los jíbaros para que estos no tuvieran que cargar en sus bolsillos grandes dosis de droga y así burlar a las autoridades.

Usaban tres propiedades para el negocio

Durante la investigación de las autoridades se logró determinar que tres inmuebles eran utilizados para el negocio ilegal.

Tenían acondicionados inmuebles para guardar, empacar y distribuir la sustancia y, luego, entregárselas a los jíbaros.

Esas tres propiedades entrarían a extinción de dominio, luego de que las autoridades las presenten ante la Fiscalía General de la Nación y demuestren que eran utilizadas para estos fines.

Los capturados fueron cobijados con medida de aseguramiento en establecimiento carcelario y deberán responder por los delitos de concierto para delinquir y porte, tráfico y comercialización de estupefacientes.

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BOGOTÁ

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