En 'clínica animal' se convirtió el Jardín Botánico de Barranquilla

En 'clínica animal' se convirtió el Jardín Botánico de Barranquilla

Decenas de gatos y perros de los alrededores del parque fueron esterilizados.

notitle
25 de noviembre 2014 , 11:06 a.m.

‘Miss Paola’, una gata negra criolla que dio sus primeros pasos en la calle y que desde hace un año tiene un hogar, amaneció este lunes más inquieta de lo normal. No se dejaba cargar, rasguñaba a quien se le acercaba y maullaba con rabia.
El estado del animal, según María Cardona Arias, su dueña, se debía a que no había comido nada desde la tarde del pasado domingo, aunque también sospechaba que su gata, de alguna forma, sabía lo que se le venía.

María, quien es una docente del barrio La Victoria, tomó la decisión de que esterilizaran a su gata para que se quedara tranquila con los tres gatos que tuvo hace dos meses, los cuales fueron fruto de una furtiva relación con un gato angora casero.

El sitio donde Miss estuvo a punto de salir corriendo de los brazos de su ama era el Parque Jardín Botánico, ubicado en el barrio en mención. Allí, un grupo de 3 veterinarios y dos auxiliares de la Unidad Móvil de Atención Veterinaria de Medellín (Umav), preparaban todo el papeleo y ejercicios prequirúrgicos para la felina y otras decenas de gatos y perros- de la zona no trajeran más crías al mundo.

Era curioso, que en el sitio no se escuchaban ladridos y maullidos. Al parecer, los animales sabían que iban a ser sometidos a una dosis de anestesia y una pequeña incisión en su vientre.

Quien tomó lo datos de Miss y de todos los demás perros y gatos fue Julián Orozco Murillo, uno de los veterinarios de la Umav.

“Esta jornada, que vamos a realizar hasta este martes, se hace gracias al apoyo de la empresa Celsia, la cual busca que los barranquilleros tengan buenas prácticas de tenencia de animales y mascotas. Además estamos apoyando las actividades de la oficina de Salud Pública Distrital.

Hacia el mediodía, cuando el calor hacia que los perros y gatos estuviesen echados y jadeantes, fue el turno de Miss. Parecía un niño. Intentó quedarse prendida de María hasta que un veterinario se la llevó con las patas estiradas, como si la hubiesen congelado.

La dueña de la gata dijo que la salvó de las calles hace un año, porque la veía muy flaca y en peligro de morir envenenada. “Ahora mis hijas están felices con ella y sus crías (dos gatos y una gata). Tanto así que los felinos, incluyendo a Miss, les hacen mimos con las patas”, indicó la docente, quien recuerda que cuando niña solo tuvo un perro dálmata que le regaló a un familiar que sí lo podía mantener.

Esa situación, la de no poder o querer mantener a las mascotas, es uno de los principales factores para que la población animal de la calle crezca. “El gato o perro que está en la calle va, por razón natural, a reproducirse sin límites y esto no puede seguir ocurriendo. La comunidad debe tener conciencia de los cuidados de estas especies y de que no se reproduzcan descontroladamente”, explicó Alma Solano, secretaria de Salud del Distrito.

Después de 15 minutos de cirugía y unos 20 más de reposo, salió Miss de la pequeña sala de cirugía (un trailercito). Iba adormecida y con semblante tranquilo. De seguro no sabía que la habían esterilizado, pero lo que sí es seguro es que no andará trayendo gatos al mundo para que mueran envenenados en las tiendas o arrollados en la calle Murillo.

DANIEL ESCORCIA LUGO
BARRANQUILLA.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.