Arhuacos acusan a colonos de hostigamientos

Arhuacos acusan a colonos de hostigamientos

Alrededor de 100 indígenas pertenecientes a 13 resguardos permanecen en Mala Bajá.

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24 de noviembre 2014 , 05:49 p.m.

Acogiendo la misión de cuidar lo que los indígenas arhuacos llaman la ‘Madre Tierra’, y que comparan con la mujer que da vida, los 13 resguardos indígenas que habitan en la margen derecha del río Guatapurí desde Mala Bajá hasta Sabana Crespo, corregimiento de Valledupar, protestan por las constantes agresiones de parte de los colonos que han destruido un portón que los resguarda y el puente por donde los niños deben pasar para ir al colegio.

Alrededor de 100 indígenas se agruparon en el punto de pagamento llamado Mala Bajá, ubicado a 10 kilómetros de Valledupar, donde en dos ocasiones han arrancado el portón tras las múltiples amenazas. Este comunica a las comunidades de Gun Annvun e Ikarwa, restringiendo el paso de las personas que tienen sus fincas y viviendas en uno u otro lado del río.

“Primero fue el 5 de agosto y ahora fue 15 de noviembre”, manifestó Leonor Zalabata, comisionada de Derechos Humanos de los pueblos indígenas en Colombia. “El Gobierno Nacional desde 1973 reconoció legalmente hasta dónde llegaba el ámbito tradicional de la Sierra Nevada a través de la línea Negra, una delimitación simbólica real de ejercicio de la tradición. Esos son sitios donde las prácticas tradicionales nuestras llegan hasta este lugar”, explicó la líder.

Manifestó que se ha encontrado la oposición de personas que están llamadas a la convivencia. “Es la gente que está ocupando la zona de ampliación y recuperación del pueblo arhuaco, necesitamos que se nos respeten el territorio, se amplíe el resguardo, que la Personería, la Defensoría, la Fiscalía, la Policía y el Ejército convoquen una reunión de alto nivel y clarifiquen la autonomía que tienen las autoridades en nuestro territorio. Estas personas fueron encontradas con el cuerpo del delito y no hay una acción eficaz de los organismos del estado”, añadió.

Zalabata, quien además es la coordinadora de Derechos Territoriales del Pueblo Arhuaco, ratificó que el despojo que sufrían se agravó con el conflicto armado. “La presencia guerrillera y paramilitar entraba por este lugar donde se dieron secuestros, crímenes, robos, violaciones de mujeres, muchos niños en la orfandad, por lo cual las autoridades indígenas consideraron mantener la paz y la tranquilidad en el ejercicio del control”.

Por su parte, Hermes Torres, secretario de la Confederación Indígena Tairona, dijo que el territorio de la Sierra Nevada es sagrado, porque lo consideramos una especie de libro que está lleno de conocimiento y saberes”.

Explicó que así como el cuerpo tiene puntos vitales, también la tierra los tiene. “En el mundo fueron dejadas sociedades para que cuidaran esos puntos y las leyes mayores fueron dejadas para su protección y su cuidado. Estos lugares de pagamentos son puntos energéticos que se relacionan con otros puntos del mundo; hacen que esa relación de energía mantenga la armonía de la naturaleza, es donde los Mamos hacen sus pagamentos. Además esos sitios retribuyen a nivel espiritual para mantener esa energía”, puntualizó.

YANITZA FONTALVO DÍAZ
VALLEDUPAR.

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