Unánime: el mejor mundial de la historia

Unánime: el mejor mundial de la historia

El balance de Brasil 2014 enaltece el notable estado físico de los equipos y entrega de jugadores.

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23 de noviembre 2014 , 10:46 p.m.

“El mejor mundial de la historia”. La afirmación suena tan rotunda que nadie se atreve a suscribirla de ese modo, porque siempre parece una agresión hacia el pasado (que tiene tantos ardientes defensores); sin embargo, es lo que se deduce del ‘Análisis Técnico-Táctico’, elaborado por el Grupo de Estudios Técnicos (GET) de la FIFA, que acaba de ser elaborado. Se refiere, claro, a Brasil 2014. El GET está integrado por 13 entrenadores y exfutbolistas de cinco continentes (solo no está representado Oceanía), expertos en desentrañar las facetas del juego propiamente dicho, los partidos, las tácticas y tendencias. Asimismo, posterior a la Copa disputada entre junio y julio últimos, FIFA realizó un congreso técnico de evaluación en cada Confederación, del que participaron otros técnicos y viejas glorias, quienes llegaron a la misma conclusión. Teófilo Cubillas, amigo entrañable y figura estelar de México 70, participó del evento realizado en Panamá en conjunto entre Conmebol y Concacaf, nos hizo un resumen de las conclusiones: “Hubo unanimidad en que se jugó un fútbol espectacular, muy positivo, y que por diversos aspectos el mejor Mundial de todos”.

Entre los técnicos de selecciones que asistieron estaban Miguel Herrera (México), Jorge Luis Pinto (Costa Rica), Pablo Bengoechea (Perú), Tabaré Ramos (asistente de Klinsmann en Estados Unidos), Reinaldo Rueda (Ecuador) y también otros invitados como Francisco Maturana y el propio Cubillas. “Brasil 2014 fue fantástico. Lo viví como aficionado y estoy convencido de que fue el mejor Mundial de la historia, porque nos ofreció un fútbol alegre y muy ofensivo”, comentó 'Pacho'.

Pero ¿qué dice el siempre esperado informe de la FIFA...? “La Copa Mundial se caracterizó por un fútbol ofensivo de alta calidad, excelentes jugadores y, en general, por una filosofía futbolística constructiva. El objetivo de los equipos era marcar para ganar los partidos, en lugar de evitar perder los encuentros y conceder goles”.

Luego asigna todo el mérito de tal éxito “a jugadores y entrenadores, quienes contribuyeron a esta excepcional competición”. Pondera “el surgimiento y desarrollo de naciones como Costa Rica y Argelia, que plantaron cara de manera más que eficaz a las selecciones más establecidas”.

Subraya que este juego pudo verse en la casi totalidad de los 64 partidos. “Nunca antes se había desplegado un fútbol tan rápido y con tanto ritmo y fuerza. Numerosos partidos se caracterizaron por ser auténticos toma y daca, y varios de ellos se decidieron únicamente en los instantes finales”.

Destaca asimismo el equilibrio de fuerzas: “Ocho de los 16 partidos de la segunda ronda pasaron al alargue, y cuatro incluso a la tanda de penales. Ello subraya cuán parejos eran los cuadros, así como el buen trabajo de desarrollo que se viene realizando en las asociaciones miembro”. Esto último es una gran verdad, más allá del nivel exhibido, todas las selecciones se mostraron una magnífica preparación.

Se pone énfasis en la gran cantidad de goles: 171, a 2,67 de promedio. (Y esto pese a las actuaciones excepcionales de muchísimos arqueros que evitaron, al menos, otros 200 goles que parecían cantados). “Gran parte de las selecciones atacó con dos delanteros; a veces incluso tres, y las pocas escuadras que operaron con un único atacante debieron abandonar el torneo prematuramente... Los laterales subían frecuentemente para crear amplitud en el ataque y numerosas opciones para centrar... Y los dos volantes (por ejemplo James y Cuadrado en Colombia), apoyaban el ataque y la defensa”.

Se centra mayormente en el espíritu ofensivo de la mayoría de los equipos, y que los de mayor éxito fueron los que contaron al menos con una gran figura: “El juego creativo fue fundamental, al igual que las figuras estelares que se entregaron por sus equipos, tales como Neymar, Messi, Robben, Kroos y James Rodríguez, quienes marcaron la diferencia y pudieron hasta decidir un partido por sí solos”. En otros párrafos destaca también a Müller, Benzema, Alexis Sánchez y Musa, el número 7 de Nigeria.

Los técnicos remarcaron que muy rara vez se utilizó el pelotazo largo al centrodelantero como arma. Por el contrario, se buscó el juego de pases y la velocidad para desequilibrar en mediocampo. Destacaron que “la posesión del balón resultó vital para el triunfo”. En tal sentido, destacaron a cuatro equipos “que hicieron gala de habilidosas maniobras de ataque”: Alemania, Argentina, Colombia y Holanda. Y subrayan que la creatividad fue crucial para lograr la victoria.

El balance de Brasil 2014 pone en lo más alto el notable estado físico de los equipos “y la gran entrega de los jugadores. Hubo gran derroche físico, siempre de forma limpia (velocidad, entradas y duelos directos) con gran determinación por parte de todos los protagonistas... La actitud ofensiva de todos los equipos hasta el pitido final fue una clarísima prueba de que la condición física representó un elemento clave en el presente torneo”.

Una prueba de ello es que 82 de los 171 goles se anotaron en los últimos 30 minutos de juego, 41 entre el minuto 76 y el 90 y 8 goles en los alargues.

Uno de los puntos más altos del Mundial, dice el informe, fueron los arqueros. “En la actualidad, existen nuevos patrones y tipologías de porteros resultado de una nueva forma de entrenamiento y desarrollo. No solo fueron excelentes al evitar oportunidades de gol, sino especialmente al contribuir en el armado de su escuadra, ya que ayudaron a sus defensores a crear líneas de pase cuando se hallaban bajo presión. El guardameta moderno actúa como un jugador de campo más y es el punto de partida de numerosas jugadas de ataque con precisos pases cortos y largos desde la defensa. Sabe interpretar el juego con claridad y está preparado para intervenir fuera del área con el fin de interceptar un ataque adversario. Los ejemplos destacados de esta nueva generación de porteros fueron Neuer (Alemania), Navas (Costa Rica), Ospina (Colombia), Bravo (Chile), Benaglio (Suiza), Ochoa (México) y M'bolhi (Argelia).

“Hemos visto una evolución táctica con respecto a 2010, el juego se ha hecho más directo. Se ofrecieron propuestas diferentes, los equipos arriesgaron mucho más y también fueron capaces de reaccionar a situaciones diferentes del partido. Yo he asistido como espectador a ocho Mundiales, y este de Brasil 2014 fue sencillamente soberbio”, declaró Jorge Luis Pinto.

No hay ninguna duda y no tengamos miedo de decirlo: fue el mejor Mundial de la historia.

Jorge Barraza

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