Las seis ciudades que planean su futuro con sus ríos

Las seis ciudades que planean su futuro con sus ríos

Millonarios proyectos se ejecutan en Barranquilla, Medellín, Cali, Montería, Neiva y Barrancabermeja

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22 de noviembre 2014 , 08:27 p.m.

A orillas de los ríos Magdalena, Medellín, Cali y Sinú, seis ciudades emprendieron una carrera para crecer de la mano de los afluentes que las han bañado desde siempre.

Los proyectos más ambiciosos ya empezaron en Barranquilla, y están sobre los planos en la capital antioqueña. En cada ciudad, las administraciones invertirán sumas que alcanzan el medio billón de pesos para transformar urbanísticamente las riberas del Magdalena y el Medellín.

Las administraciones de Cali, Montería, Barrancabermeja y Neiva también planean millonarias inversiones para crear nuevos espacios públicos en las inmediaciones de sus principales afluentes. Las obras en estas seis ciudades, aunque la mayoría son una apuesta por nuevos espacios para la comunidad, también tienen por objetivo motivar la inversión inmobiliaria de cara a los ríos, y empujar el desarrollo económico, como es el caso de Barranquilla. La alcaldesa de la capital del Atlántico, Elsa Noguera, explica, por ejemplo, que los esfuerzos que hace la ciudad van en sintonía con los del Gobierno Nacional para recuperar la navegabilidad por el río Magdalena.

“La nueva visión de ciudad nos obliga a prepararnos a ser el gran centro de servicios logísticos del país. El río está jugando un gran papel en nuestra economía, y al mismo tiempo lo estamos recuperando desde el punto de vista urbano”, aseguró.

El ingeniero Luis Camacho, profesor del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de los Andes, explicó que hay una tendencia mundial a que las ciudades inviertan en recuperar la calidad de sus afluentes y mejorar sus entornos. En años recientes, añadió, en Alemania, se hacen obras para que el Rin no pierda sus características naturales y recupere sus curvas y zonas profundas.

Sanear e invertir en los cuerpos de agua y sus entornos, dijo Camacho, les da valor a las ciudades. “Aumenta la calidad de vida, da ambientes sanos. En Buenos Aires, por ejemplo, la zona de Puerto Madero –atravesada por el río de la Plata– es un sitio de gran valorización y desarrollo turístico”, dijo.

La gran apuesta de Barranquilla

La capital del Atlántico tiene el proyecto más ambicioso del país en torno del río Magdalena, no solo por las millonarias inversiones sino por la apuesta de ciudad, que implica hasta mover la sede de la Alcaldía a su entorno. La obra que le devolvió a la ciudad su mirada al Magdalena es la recién inaugurada avenida del Río.

Con la renovación urbanística de una orilla del río Magdalena, Barranquilla le apuesta a una ciudad más conectada con su biodiversidad.

La ciudad cuenta con una vía panorámica de 1,8 kilómetros de extensión, y con el denominado Malecón del Bicentenario, de 500 metros, que costó 4.721 millones de pesos, que permite disfrutar de un paseo por la orilla del río. Este moderno corredor permitirá desarrollar urbanísticamente La Loma, un sector de 96 hectáreas que durante años permaneció sumido en el abandono, y que ahora apunta será uno de los polos de desarrollo de la ribera en la capital del Atlántico. Aquí se levantarán la nueva sede de la Alcaldía, un edificio de 11 pisos y 89.000 metros cuadrados de construcción, inspirado en un barco a vapor, que simboliza ese vínculo entre la ciudad y el río Magdalena.

El desarrollo urbanístico de La Loma contempla la construcción de un parque lineal, zonas deportivas, ampliación del malecón actual, condominios, centros comerciales, colegios y puestos de salud. La inversión asciende a los 500.000 millones de pesos y las obras acabarán en 10 años. La apuesta del Distrito es que la avenida del Río se extienda unos seis kilómetros hasta donde se levanta en estos momentos el Centro de Eventos y Exposiciones del Caribe, proyecto que tiene un costo de 360.000 millones de pesos y que contiene un recinto ferial, un centro de convenciones y un malecón turístico, además de torres para oficinas, hoteles y centros comerciales. La primera fase se entregará en septiembre del 2015.

LEONARDO HERRERA DELGHAMS
Corresponsal de EL TIEMPO
Barranquilla.

Montería abraza al Sinú

Montería vuelve a la cultura ‘riana’, a la del río, que tanto ha indagado el maestro Roger Serpa, investigador cordobés. Devolverle el río Sinú a la ciudad y la ciudad a la gente ha sido la meta durante los últimos 13 años, y se corona ahora, cuando el puerto y la navegabilidad de embarcaciones turísticas, pequeñas, ya no son un sueño.

La inversión de 25.000 millones de pesos en una serie de obras que convirtieron 3 kilómetros cuadrados en un corredor verde es la empresa que ha logrado juntar a los últimos cuatro alcaldes, de diferentes colores políticos.

El actual alcalde, Carlos Eduardo Correa, disparó la iniciativa y creó el proyecto Parque Agroturístico Ronda del Sinú. Así, lo que comenzó con la construcción del corredor lineal del Sinú, hace tres administraciones, derivó hoy en el muelle ecoturístico, que recuperó el antiguo puerto donde atracaban barcos de vapor y que se había convertido en un pestilente mercado. Hoy, la iniciativa se enfoca en la construcción de un centro cultural y artesanal; y en el futuro, en la de un puente peatonal sobre el afluente y un mariposario.

Además del muelle ecoturístico, el río Sinú será intervenido para crear un centro cultural. Estos proyectos le dan vida al Parque Agroturístico Ronda del Sinú.

La primera etapa de los trabajos concluirá a inicios del 2016. El proyecto logró enamorar al Gobierno, a través del Ministerio de Comercio y del Fondo de Promoción Turística, a la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter) y al Banco Interamericano de Desarrollo. Estas entidades han aportado los recursos para lo que era inimaginable en Montería: que la ciudad vuelva a mirar al río, que lo admire, lo huela y lo respire.

El proceso va de la mano de la generación de una cultura sobre el cuidado del Sinú y de las nuevas obras que se levantan. De allí que la Alcaldía y los colegios de Montería hayan puesto en marcha el Servicio Social Ciudadano, un programa único en el país, en el que 9.000 jóvenes enseñan a la comunidad acerca de cultura ciudadana y medioambiente.

El río Sinú fue el que permitió que la ciudad se empezara a desarrollar hace 90 años, pero poco a poco la capital fue dándole la espalda e incluso dividiéndose en dos márgenes urbanísticas.

Y para que el tema tenga símbolos que lo graben en la memoria de todas las generaciones, hace tres años se institucionalizaron las nuevas Fiestas del Río, que se realizan en junio; y el próximo año Montería será sede del Primer Encuentro Mundial de Ciudades con Río.

GINNA MORELO
Unidad de datos

Megaobra rescatará las orillas del Cali

Los caleños han visto este año más de una vez que las aguas del río Cali, que pasa por el centro urbano, bajan teñidas de negro, verde, azul o rojo. Aunque las autoridades ambientales dicen que han sido descargas residuales de origen no precisado, esos colores han sido la alerta sobre la mala horas del Cali.

Los diseños estuvieron a cargo de una firma europea que diseñó Parque Madrid Río. La meta de la Alcaldía de Cali es que estén listas entre octubre y diciembre del 2015.

El mes pasado, sin embargo, la Alcaldía anunció una megaobra para recuperar la imagen del río tutelar: un parque de tres kilómetros, que tendrá senderos para peatones y ciclistas, así como zona de jardines en la plazoleta del Centro Administrativo Municipal (CAM), en el centro. Esta megaobra de la segunda fase de los trabajos financiados con la contribución de valorización, que pagan los caleños, es una de las apuestas de renovación urbana de la secretaría de Infraestructura y Valorización del municipio, que aspira a que esté lista entre octubre y diciembre del 2015.

El parque del río Cali tiene un costo superior a los 44.000 millones de pesos. Los diseños fueron realizados por una firma europea que diseñó el Parque Madrid Río y un parque en el South Bank, en Londres.

En esa recuperación de las orillas del río –hoy en abandono y en algunos sectores, convertidas en depósitos de basuras– también se contempla embellecer la Manzana T, que quedará unida al parque Uribe, ubicado frente del Club Colombia. El proyecto planea, además, conectar los alrededores del CAM con el Bulevar de la avenida Colombia y que un parqueadero público se convierta en zona verde.

Barrancabermeja y Neiva creen en el Magdalena

La ribera del río Magdalena en su paso por Barrancabermeja (Santander) cambiará su entorno urbanístico, arquitectónico y paisajístico, con una inversión de 30.000 millones de pesos por parte de la Alcaldía del municipio.

Jessica Barón, secretaria de Infraestructura del municipio, indicó que, en la primera de cuatro fases, se mejorará el trayecto entre la glorieta situada frente a la entrada principal de la refinería de Ecopetrol y el colegio de la Unión Sindical Obrera (USO).

En la obra se intervendrá una vía de doble calzada con separador, que está junto a la ciénaga Miramar. En esta primera fase del proyecto, que se adjudicará en enero del 2015, también se construirán una ciclorruta y senderos peatonales. Para Barón, es indispensable recuperar las zonas del muelle, donde operó una ‘olla’ de microtráfico.

La primera fase del proyecto en Barrancabermeja se construirá desde enero del 2015 y tardará siete meses en concretarse.

En las siguientes etapas se construirán senderos sobre la ciénaga, se descontaminará el lugar y se reubicará a los vendedores de pescado para instalar en el muelle un mirador sobre el río.

La licitación para estas obras se abrirá este mes. La meta es que estén listas en octubre del 2015.

En Neiva, en la parte alta del Magdalena, la Alcaldía también tiene pensado intervenir con las obras del parque Colombia, en el paso del río por el municipio.

El arquitecto Frank Corredor, encargado del diseño de la obra, explicó que se tratará de un parque lineal de 2,5 kilómetros en su primera etapa, y de 8 kilómetros en su totalidad. El valor de la obra asciende a 50 millones de dólares.

El parque tendrá restaurantes, muelles sobre el río, playas artificiales, espacios para deportes náuticos y atracciones mecánicas. El objetivo de la obra es que ayude a consolidar un circuito de turismo donde Neiva sea el eje central de otros destinos del Huila, como lo son el desierto de la Tatacoa, en el norte, y el parque de San Agustín, al sur.

“Esta es una apuesta que hace la ciudad con miras a aprovechar el desarrollo turístico que tendrá la región cuando acabe el conflicto en Colombia”, concluyó Corredor.

EL TIEMPO
Bucaramanga.

El parque de los $ 535.000 millones

Le llamarán el Parque del Río Medellín y es el proyecto más ambicioso de la administración del alcalde Aníbal Gaviria. Según la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), el parque será el gran eje ambiental y de espacio público de la región y de la ciudad.

El costo del megaproyecto, uno de los más altos de las obras que construirá Medellín en los próximos años, asciende a los 535.000 millones de pesos. El parque, que se levantará a lado y lado del río, tendrá 328 hectáreas de zonas verdes, 32 kilómetros de ciclorrutas y contará con 375.000 metros cuadrados de espacio público.

Las obras en la capital antioqueña empezarán una vez acabe la temporada navideña y se extenderán hasta el 2025.

En enero del próximo año, apenas retiren los tradicionales alumbrados navideños, empezarán las obras, que acabarán en el 2025. Sus objetivos, según lo plantea la EDU, son aumentar la biodiversidad, generar una conectividad ecológica para los ciudadanos, mejorar la calidad del aire, disminuir los niveles de ruido y reducir la movilidad no motorizada en la capital antioqueña.

Pero no solamente es un proyecto de infraestructura. De acuerdo con Juan Pablo Ospina, experto en urbanismo, este es el principio para un plan mucho más ambicioso que pretende convertir el río Medellín en telar que una a la ciudad, en vez de dividirla, como hasta ahora lo ha hecho.

“Medellín cuenta con dos territorios estratégicos, uno el sector del río y otro, las laderas. Hay que frenar la expansión de la ciudad y para eso hay que densificarla en puntos clave y esos son los alrededores del río”, indica.

Para eso, explica Ospina, hay que volver atractivo el territorio del afluente que cruza toda el valle de Aburrá. “El Parque del Río es una de esas estrategias, pero seguirán más proyectos. Hay que demostrarle a la gente que viviendo en la centralidad, cerca de las grandes infraestructuras, es mejor para su calidad de vida”, dice.

YEISON GUALDRÓN
Corresponsal de EL TIEMPO
Medellín.

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