El reino del boxeador Manny Pacquiao

El reino del boxeador Manny Pacquiao

Recorrido por Manila, capital de Filipinas, donde el púgil es el personaje número uno del país.

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22 de noviembre 2014 , 04:39 p.m.

El costado derecho, viendo de frente al centro comercial Greenhills, sobre la Avenida Ortigas, en Ciudad San Juan, una de las 17 ciudades que conforman la gran Manila, parece una réplica en miniatura del mítico Times Square, de Nueva York. (Lea aquí: Manny Pacquiao derrotó a Algieri y conservó el título mundial de boxeo).

Una pantalla vertical de luces multicolores, que ocupa al menos cinco pisos de una edificación, sobresale con sus anuncios comerciales. Y en al menos cada dos minutos, con la figura del boxeador Manny Pacquaio.

Serio, de mirada fija, con el torso desnudo e imponente de brazos cruzados, las letras grandes, en inglés, titulan ‘Hambre de gloria’, en alusión a la defensa del campeonato del peso welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que sostendrá este sábado en la noche (domingo de Asia) contra el estadounidense Chris Algieri, en Macao (China).

“Ahora es por la pelea, invitando al público a comprar la televisión, pero siempre habrá un motivo para que él sea quien domine esa pantalla publicitaria”, dice Yunie Roque, de 26 años, quien sostiene que no es fanática del boxeo, pero sí admiradora del deportista.

“Representa un símbolo de los trabajadores del país, porque antes de la fama por el boxeo pasó necesidades y laboró en duras faenas físicas y manuales. Y ahora no pierde su humildad y es amado por todos los filipinos”, agrega la joven filipina.

Mike Díaz, argentino radicado en Las Vegas (EE. UU.), quien por años ha trabajado en sus peleas como curador de heridas, elogió hace un lustro, en declaraciones a EL TIEMPO, su fase de preparación de hasta siete horas diarias. E invitó a ver cómo era admirado en su país.

Hombre popular

En este país, un archipiélago del sureste asiático, conformado por 7.107 islas (la más grande es Luxón, donde queda la gran Manila), ninguno de los 100 millones de habitantes duda de que Pacquiao sea el más talentoso deportista de todos los tiempos.

Manny Pacquiao tiene dos trabajos musicales: 'Pacman punch' y 'Esta es nuestra pelea'. Reuters

Hay quienes consideran que es el filipino más popular de la historia. “Es más conocido que el actual presidente Benigno Aquino Jr.”, dice el fornido ‘pinoy’ (así se autodenominan los filipinos) Michael Sinon, para referirse al hijo de la exmandataria Corazón Aquino y de Benigno Sr., el asesinado opositor de la dictadura de Ferdinand Marcos en los 70. ‘Pacman’, como se le llama con cariño, abandonó su casa de paredes de cartón en Kibawe cuando tenía 13 años, al ver cómo su padre mató al perro mascota y se lo comió. Anduvo de gamín por varias poblaciones hasta llegar a Ciudad General Santos, donde encontró una mano piadosa que le ofreció trabajo en una panadería y lo invitó a entrenar boxeo. “Trabajó como un ‘carabao’ (el animal nacional: un búfalo); es un hombre del pueblo y, con el paso del tiempo, obtuvo el reconocimiento mundial en el deporte. Por eso, es nuestro héroe”, añade Sinon.

En un país que gusta de cantar, aunque sea en karaoke, él no es la excepción. Tiene dos trabajos musicales: ‘Pacman punch’ y ‘Esta es nuestra pelea’, que lleva un mensaje sobre que él está peleando por todo un país.

Además, ha trabajado como actor de cine y en series de televisión. Siempre hablando en ‘tagalo’, la lengua oficial de Filipinas. E incursionó y se mantiene en la política: lleva tres periodos elegido, desde el 2007 hasta la presente, como miembro de la Cámara de Representantes.

Todo permitido

Filipinas es un país fervientemente católico. Sin embargo, durante 3 días de recorrido, solo cerca del río Pásig, sobre la Avenida Edsa (que atraviesa Manila de norte a sur y es considerada la más larga del país), se vio el único aviso gigante en que se anuncia la llegada a la ciudad del papa Francisco, en enero del 2015.

Pero por cualquier avenida o calle, la figura de ‘Pacman’ siempre está presente, anunciando bebidas hidratantes, pizza, desodorante, champú, productos alimenticios crudos, remedios y hasta campañas gubernamentales para combatir la piratería en música y videos.

Incluso, su rostro circula por las calles de la gran Manila, durante las 24 horas, a través de los pintorescos ‘Jeepney’, taxi colectivo tipo salchicha, en los que el conductor embute hasta 20 personas. En estos vehículos, empero, sí predominan las imágenes religiosas.

“Sabía de él, pero no me imaginé que era para tanto. Esto es una locura buena”, dice el economista barranquillero Jesús Francisco Cubides, de 22 años e hijo de Oswaldo Cubides, principal impulsor en el comienzo de la carrera del futuro campeón del mundo de boxeo Tomás Molinares, quien llegó a Manila en junio pasado.

En el centro comercial Robinsons, en Ciudad Ortigas, también parte de la gran Manila, queda una de las seis tiendas deportivas de todo el país del ‘Team Pacquiao’.

El propio boxeador firma los artículos que llevan su logo ‘MP’. La tienda ofrece desde una bolsa reutilizable para tomar agua por cinco mil pesos colombianos hasta un reloj de edición limitada con valor de 1,2 millones de pesos.

“Abrimos todos los días, de 10 a. m. a 9 p. m. Sesenta de cada 300 personas que entran en día de semana compran productos. Los fines de semana se duplican las ventas y cuando se acerca una pelea, como esta en Macao, las ventas se suben hasta el techo”, dice el empleado Reynaldo Gopo, quien jamás ha visto al púgil en el almacén.

Pero si el boxeo es el deporte de más éxitos en la historia de Filipinas (5 de las 9 medallas olímpicas), el baloncesto podría decirse que es el deporte nacional. Y hasta en eso incursionó Pacquiao, quien el pasado 19 de octubre (¡34 días antes de una pelea!) debutó como DT y jugador de la Liga profesional, con el equipo de expansión KIA Sorento.

Pacquiao jugó baloncesto el pasado 19 de octubre. Llevó el número 17. Tomadas de Internet

Actuando siete minutos como armador, sin anotación y perdiendo dos balones, e identificado con el número 17 en el uniforme rojiblanco, impuso marcas históricas para Filipinas en la victoria 80-66 sobre Blackwater Elite: llevó 52.612 fanáticos al Philippine Arena, de Manila, y se convirtió en el jugador más bajo (1,69 metros) de un torneo y en el novato de mayor edad (35 años, 10 meses y 2 días).

“Es arrogante o estúpido”, dijo Algieri, su rival de anoche y campeón mundial welter junior de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), al enterarse de su estreno profesional en baloncesto, mientras Pacquiao sostenía que se retiraba por un momento del rectángulo para dedicarse al combate contra el estadounidense.

Por su accionar basquetero, en Filipinas casi nadie censuró a Pacquiao, a quien se le reconoce como el campeón mundial de boxeo en ocho categorías diferentes (son siete, pero acá ponen la pluma de la revista especializada estadounidense ‘The Ring’ como la octava), y, en cambio, una estampa como jugador de baloncesto es explotada en afiches gigantes por toda la gran Manila con una palabra escrita en tagalo: ‘bilis’ (rápido).

ESTÉWIL QUESADA FERNÁNDEZ
Enviado Especial EL TIEMPO
Manila

 

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