Pilar Chávez, la profe que puso a leer a los papás de sus alumnos

Pilar Chávez, la profe que puso a leer a los papás de sus alumnos

Contando Historias es el proyecto que busca comprometer a las familias en educación de sus hijos.

notitle
21 de noviembre 2014 , 04:26 p.m.

Tímida, Luz María llegó al salón en donde su hijo de cinco años recibe clases.

Ella, de la comunidad indígena de los paeces en el Cauca, venía a contarles a los niños del colegio El Porvenir de Kennedy sobre sus costumbres.

“¿Y cómo van a cocinar sin gas?”, le preguntaban los alumnos cuando contaba que utilizaban ramas viejas y secas de los árboles para esas tareas y que con eso lograban hacerles comida hasta a 200 personas que disfrutaban juntas la cena.

Ella, quien tuvo que huir a Bogotá para que la guerrilla no reclutara a sus hijos, quiso hacer parte de la idea de la profe María del Pilar Chávez, quien un día pensó en la fórmula para lograr que los papás de sus alumnos se involucraran en el proceso educativo de sus hijos. A muchos las rutinas y los problemas los hacen olvidar que también es su deber.

“Hay veces uno siente que solo los traen para que almuercen, pero también hay familias muy valiosas que aman a sus hijos pero que no saben cómo hacer parte de su formación”.

Así fue como, hace dos años, nació la Incitar Contando Historias. “Queríamos que la comunidad se uniera al proceso educativo”, dijo María del Pilar. En el año 2013, la literatura comenzó a hacer parte de los niños del colegio. “Era la forma para que los papás entendieran que los profesores no deben asumir tareas que les corresponden a ellos; claro, sin entrar en una pelea”.

El primer logro fue hacer que los padres de familia se afiliaran a la biblioteca pública más cercana a sus casas y que les leyeran libros a sus hijos en el hogar. “Los niños nos contaban si cumplían con la tarea o si asumían una actitud déspota, porque luego ellos debían contarle la misma historia a sus compañeros”.

El paso siguiente era lograr que los papás sacaran tiempo de su rutina y fueran al salón de clases a leer historias. “Los niños no solo aprenden de literatura sino que se concentran, aprenden a escuchar, a respetar al otro. Eso es ciudadanía”, cuenta la docente.

Luis Antonio, un padre de familia, no solo se ha divertido montones con su hija sino que ha fortalecido su relación. “El amor de un hijo no tiene precio. Yo estaba haciendo las cosas mal. Yo le agradezco mucho a este programa de la profe”, dice hoy.

Así fue como se ganaron el apoyo del nivel central de la Secretaría de Educación (SED) para adquirir textos que enseñen valores ciudadanos, que inviten a la convivencia, al reconocimiento del otro, a la diversión. “Cuentan experiencias de inclusión o de desplazamiento. Los niños deben conocer la realidad de sus entornos para aprender a entender al otro”, contó.

Hoy ya son más de diez papás los que se unieron al programa y hasta hay pactada una actividad con todas las familias.

Los niños se veían felices en clase; además, porque ver a sus papás siendo los protagonistas los llena de seguridad. “Desde que comenzó esta actividad, mi hija se levanta temprano, se arregla, se pone contenta y me dice que vayamos a la biblioteca”, añade Milena López, otra de las mamás que ahora leen.

CAROL MALAVER
* Escríbanos a carmal@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.