'Cortocircuito' por subestación en el Quindío

'Cortocircuito' por subestación en el Quindío

Protestas, debates y líos legales rondan al proyecto construido en la reserva Barbas - Bremen.

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18 de noviembre 2014 , 07:05 p.m.

La lucha de un puñado de campesinos, propietarios de fincas, ambientalistas, activistas, una gobernadora y dos alcaldes del Quindío logró frenar, por ahora, el proyecto energético de más de diez millones de dólares que se levantaba en medio de la reserva Barbas – Bremen.

El viernes, el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Gabriel Vallejo, estuvo en la capital quindiana acompañado por el presidente de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB), Ricardo Roa, y esta vez con el ministro de Minas y Energía, Tomás González. Es la segunda vez, en menos de un mes, que los dos primeros aterrizan en Armenia. El propósito era llegar a un acuerdo con Sandra Paola Hurtado, la mandataria de los quindianos, quien hace un mes detuvo el avance del proyecto conocido como Subestación Armenia 230 kV.

“De ninguna manera vamos a permitir que avancen en obras que no han sido concertadas”, advirtió Hurtado cuando trasladó su despacho, durante casi dos días, con funcionarios abordo hasta zona rural del municipio de Circasia (Quindío) donde se levantaba una de las torres del proyecto.

En la reunión privada del viernes no se destrabó el avance de obras en el Quindío, pese a que la EEB trasladó desde Bogotá a un consultor experto, Armando Rengifo Becerra, gerente de la firma de ingenieros Gercón Ltda.

El consultor presentó tres alternativas para la reubicación de las tres torres proyectas en Barbas Bremen, pero finalmente concluyó que el “actual trazado del proyecto es el mejor”. Rengifo explicó que las otras opciones retrasarían el proyecto y aumentarían sus costos.

Al final del encuentro, el ministro de Ambiente prometió que seguirá adelante con el proceso de conciliación. “Ya se presentaron unos análisis técnicos, lo que se trata es pensar en la comunidad y en la reserva; además,  buscar unos caminos de solución, este no es un proceso fácil pero creo que vamos avanzando”, comentó Vallejo.

La gobernadora del Quindío, Sandra Hurtado, trasladó su despacho con varios funcionarios de su administración a zona rural del municipio de Circasia. Jaiver Nieto /EL TIEMPO

Por su parte, el ministro de Minas aseguró que está considerando todas las opciones. “La gente puede tener la tranquilidad de que estamos cuidando lo técnico, social, ambiental y financiero para encontrar una solución que permita que la energía llegue y no haya racionamientos y haya tranquilidad en lo ambiental y lo social”, dijo González.

El presidente de la EEB afirmó que retirar la torre (la número 44) que está en el cañón del río Barbas “tiene implicaciones bastante complejas desde el punto de vista técnico, costos y plazo. El compromiso es seguir explorando esa alternativa pero que desde lo técnico sea viable y que esté en el marco de lo que está presupuestado en el proyecto”.

Y es que el proyecto, que se conoció hace más de un año, tiene alarmados a los poblados vecinos. Un cableado eléctrico sujetado por torres de 50 metros atravesaría la reserva natural de Barbas Bremen, un Distrito de Conservación de Suelos (recategorizado desde junio de 2011) de unas 4.910 hectáreas localizadas entre los departamentos de Quindío y Risaralda.

Para las comunidades aledañas parece inadmisible que intenten cruzar el cañón del río Barbas, hogar de decenas de monos aulladores, la pava caucana o la tangara multicolor, además de unas 399 especies de plantas, 325 aves y otros, para llevar una línea de transmisión de 38 kilómetros (entre los dos departamentos) y conectar al Eje Cafetero con el Sistema de Transmisión Nacional Eléctrico Colombiano.

Los ambientalistas y propietarios de predios pusieron el grito en el cielo tras conocer que la EEB, que ganó la licitación del Ministerio de Minas y Energía y de la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), enfilaba sus baterías para adelantar el proyecto Upme 02 – 2009 o Subestación Armenia 230 kilovatios (kV).

A nadie le sonó la idea de que el proyecto se construyera en medio de varias reservas, además de Barbas Bremen, el Distrito de Conservación de Suelos Las Marcadas y el Parque Regional Natural El Alto del Nudo en Risaralda.

Estas reservas hacen parte del Paisaje Cultural Cafetero (PCC), inscrito hace más de dos años en la selecta lista de Patrimonio de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

La línea de transmisión está conformada por 83 torres metálicas: 40 en Quindío y 43 en Risaralda. De ellas tres están en Barbas Bremen, en jurisdicción del Quindío y 13 en Barbas, en Risaralda.

El trazado se inicia en la actual Subestación Armenia, ubicada en la vereda Hojas Anchas de Circasia, pasando por Filandia hasta llegar a Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal (Risaralda).

La población se opone

El presidente de la Junta de Acción Comunal (Jac) de la vereda Barcelona Alto de Circasia, Carlos Uriel Botero Mejía, quien reúne a los niños de las veredas aledañas y les proyecta películas mientras les habla de la afectación ambiental sobre el territorio quindiano, hizo que su voz se escuchara hasta en Congreso de la República, en julio del año pasado participó en un debate sobre el proyecto en la comisión quinta.

“Es un atentado contra el medioambiente, los campesinos y la salud de todos”, aseveró Botero.

Rosemberg Ricaurte, vocero de la vereda La Julia, en Filandia (Quindío), advirtió que no quieren cambiar el paisaje por las torres. “Sabemos que la empresa nos entretiene pero que se llevan lo más importante, creemos que el deterioro en la región va a ser grande”.

La representante de la Fundación Ecológica Autónoma de Pereira, Elsy Echeverri, manifestó que “esas líneas de transmisión ponen en peligro las zonas de conservación y a la misma población, el paisaje es para protegerlo”, afirmó la ambientalista.

El representante del Consejo Departamental de Patrimonio del Quindío y miembro de la ONG Tibouchina, Álvaro Camargo, lamentó que muchos miembros de la comunidad no conocen las implicaciones del proyecto. “Representantes de la EEB solo visitaron dos o tres veredas distantes de donde pasa la línea de transmisión, pero en este territorio tenemos bosques de gran valor”, dijo.

La oposición de la comunidad se hizo más evidente en una audiencia pública realizada en agosto del año pasado en Filandia. La EEB se jugó una de sus últimas cartas para obtener el visto bueno de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), pese a que la mayoría de los asistentes le pidieron a esa entidad que no autorizara el trazado.
“Para la EEB es tan perfecto este proyecto que es casi una bendición de Dios, pero nadie querrá comprarnos una tierrita energizada a 230 kV”, dijo ese día Carlos Restrepo, sin titubear y con su atuendo de labriego expresó sus preocupaciones en la tarima del evento.

En el mismo escenario, Mauricio Acevedo, gerente del proyecto, argumentó que la obra evitará el riesgo de racionamiento de energía eléctrica en el Eje Cafetero. “El tendido del cable, en cruces de ríos importantes como Barbas, Consota y Otún se realizará por primera vez en Colombia mediante helicóptero, el proyecto estará a más de un kilómetro de distancia del hábitat del mono aullador y la pava caucana”, explicó.

Pasaron los meses y las organizaciones de ambientalistas, comunitarias, campesinas, sindicales y otras, que echaron a andar la idea de conformar el Comité de Defensa del Territorio, el Agua, la Vida y el Paisaje Cultural Cafetero, conocieron que la Anla través de un documento de 136 páginas y bajo la resolución 0582, otorgó la licencia ambiental, el 5 de junio pasado.

“Rechazamos el proyecto por innecesario para la región, porque afectará directamente la vida de más de 165 familias propietarias y residentes en los predios intervenidos y por los daños que causaría a nuestro patrimonio natural y cultural”, afirmó Néstor Ocampo, presidente de la fundación ecológica Cosmos.

El vicepresidente de Transmisión de la EEB, Ernesto Moreno, le explicó a EL TIEMPO que tuvieron limitantes para definir el trazado como las fallas geológicas de Romeral- Armenia y Romeral Almaguer que determinaron el corredor, además de las áreas urbanas de los municipios de Circasia, Filandia, Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal.

A eso se sumó que buscaron evitar las áreas boscosas de la región, “fue necesario cruzar algunas formaciones aisladas, que se protegieron implementando medidas de ingeniería para evitar el impacto, como tendido aéreo y protección mediante pórticos, logrando solamente intervenir 457 árboles en los 38 kilómetros”.

Los propietarios de varios predios ubicados en Circasia y Filandia denunciaron que estaban siendo presionados con edictos que los obligaban a presentarse ante un juzgado de Armenia y seguir con un proceso para la entrega de zonas de servidumbre al proyecto.

María Eugenia Montes, propietaria de una finca y ambientalista de la organización Chinampa, contó que hace más de un año libra un proceso jurídico con la EEB, y ahora, “en contra de mi voluntad”, dijo, tendrá que despejar 16 metros a la derecha y 16 a la izquierda para una torre que será instalada en su terreno. “La finca es muy productiva y en ese corredor de servidumbre ya no podré tener ningún cultivo, ni vacas”, agregó.

La polémica se volvió a encender cuando el alcalde de Circasia, Jemay Arias Mora, contó que a la Inspección de Policía del pueblo llegó una orden judicial firmada por jueces de Armenia y Circasia donde se ordenó “amparo policivo para que la EEB diera inicio a la instalación de torres de alta tensión en la zona de Barbas Bremen”. Agregó que “pasan por encima de nosotros, de los Planes de Ordenamiento Territorial y de Desarrollo, y del manejo ambiental que la corporación autónoma tiene en el departamento”, dijo Arias Mora.

Hasta que una reunión a puerta cerrada en el despacho de la gobernadora del Quindío, Sandra Hurtado Palacio, varios alcaldes y la firma Desmarginalizar, delegada por la EEB, pareció bajar la tensión.

La mandataria informó en ese momento que “de manera unilateral e inmediata detienen las obras de la Subestación Armenia como el primer gesto de acercamiento con la región para poder revisar un trazado alternativo, sin ultrajar nuestro territorio ni afectar Barbas Bremen”.

Entre tanto, el alcalde de Filandia, Héctor Fabio Urrea, afirmó que realizarían mesas de concertación, “no vamos en contravía del proyecto sino de la ubicación de torres eléctricas en Barbas”.

Sin embargo, la EEB, a través de un comunicado que circuló días después, reversó el acuerdo que dio a conocer la gobernadora e informó que la empresa “ratifica su compromiso con el medioambiente y por ello ejecutará el proyecto bajo las técnicas más modernas de construcción ecológica de líneas en bien de la comunidad y de la región”.

Ahí comenzaron en Filandia, las denominadas ‘aullatones’ (protestas inspiradas en los monos aulladores), que buscaban frenar el inicio de obras en el Quindío. También acamparon en el lugar donde al parecer se instalaría la primera torre.
Sin embargo por esos días, los ambientalistas descubrieron que la Compañía había levantado tres torres en Circasia por lo que la gobernadora del Quindío decidió impedir el avance del proyecto y trasladó su despacho a la vereda Hojas Anchas.

La comunidad de Filandia (Quindío) desaprobó el proyecto a través de las ‘aullatones', protesta inspirada en los monos aulladores que habitan en Barbas - Bremen. Jaiver Nieto / EL TIEMPO

“Las obras no han sido concertadas”, dijo Hurtado, quien también aseguró que radicó junto a los alcaldes de Circasia y Filandia una acción popular en contra del trazado.

El director de Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ), John James Fernández, emitió la resolución 1989 del 9 de octubre de 2014, con la que impuso medida preventiva y suspendió las obras del proyecto.

Datos de la CRQ evidenciaron, según Fernández, “afectaciones de recursos naturales y paisaje, derivadas de las intervenciones realizadas por la EEB en Circasia y Filandia”. Además, estableció que las intervenciones en 11 puntos de la zona y en donde se instalaron cuatro torres metálicas, “producen afectaciones a la belleza escénica del paisaje y en mosaicos de cultivos, guaduales, árboles y bosques”, dice el informe de la Corporación.

Pese que la gobernadora llamó y ofició varias veces al presidente de la junta directiva de la EEB y alcalde de la ‘Bogotá Humana’ como es el lema de la Administración de Gustavo Petro y nunca obtuvo su respuesta.

No obstante, la mandataria de ‘Quindío Humano’ (slogan de su gobierno) logró un acercamiento con el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Gabriel Vallejo, y el presidente de la EEB, Ricardo Roa Barragán, quienes viajaron días después a Armenia. Y estudiaron la posibilidad de retirar dos de las tres torres que se ubicarían en Barbas Bremen.

La gobernadora del Quindío, Sandra Hurtado, pide que retiren tres torres de la reserva. Jaiver Nieto / EL TIEMPO

Desde ese momento las obras están detenidas en el Quindío mientras que en Risaralda avanzan.

Uno de los líderes del grupo de ambientalistas, Néstor Ocampo, afirmó que “los postulados de la ‘Bogotá Humana’ solo llegan hasta los límites del Distrito Capital, porque lo que ha hecho la EEB aquí es precisamente lo contrario a los postulados de esa Administración”.

Barbas Bremen, un ‘santuario’ protegido

El Instituto Alexander von Humboldt puso a andar en 2005 el denominado Proyecto Andes y sus corredores biológicos que conectaron los bosques de Barbas y Bremen. La idea, que fue apoyada por la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ), el municipio de Filandia y los propietarios de predios de la zona, es conocida como la primera implementación en campo de corredores de hábitat a través de restauración de bosques que se realizó en el país.

Según datos de la CRQ, en el Distrito de Conservación de Barbas Bremen entre Circasia y Filandia viven 14 especies de aves con algún grado de amenaza. En esta área protegida se conserva el 31,8 por ciento de las aves amenazadas presentes en el Quindío. Además, vuelan por la reserva unas 325 especies de aves de las 543 que aparecen reportadas en el listado oficial de aves del Quindío.

La reserva Barbas - Bremen es hogar de decenas de monos aulladores, la pava caucana o la tangara multicolor, además de unas 399 especies de plantas y 325 aves. Archivo particular

Al menos 18 especies de flora amenazadas tienen su hogar en Barbas Bremen. Y existen 14 acueductos que se abastecen directamente de esta área protegida, con un total de usuarios de 33.680 personas.

Pese a todo este inventario, en 2011 mediante el acuerdo 012 de ese mismo año, el Consejo Directivo de la CRQ acordó homologar, como ya lo había hecho la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (Carder), a través del acuerdo 033 del 2011, la denominación de Parque Regional Natural Barbas Bremen, que ostentaba desde 2006 (acuerdo 020 de ese año) por la categoría de Distrito de Conservación de Suelos Barbas Bremen.

Esto ha levantado sospechas entre las organizaciones ambientalistas pues en un Distrito de Conservación de Suelos se pueden realizar actividades de explotación y desarrollo como el proyecto de la Upme (Subestación Armenia 230 kV), mientras que en el Parque Regional Natural hay mayores restricciones.

Recientemente, el Consejo Directivo de la CRQ aprobó el Plan de Manejo y Zonificación para el Distrito de Conservación de Suelos Barbas Bremen, que busca formular estrategias y adelantar gestión ambiental en el área. La meta es preservar la biodiversidad del lugar. Este Plan de Manejo permitirá mejorar las unidades productivas, desarrollar investigación científica y fortalecer la conectividad en los bosques fragmentados de Barbas Bremen.

¿El Quindío necesita esa línea de transmisión?

El gerente de la Empresa de Energía del Quindío (Edeq), César Augusto Velasco, explicó en un medio local que el proyecto Subestación Armenia 230 kV nació tras un estudio de la proyección de demanda para los próximos 25 años.

“El estudio se hizo teniendo en cuenta los riesgos que se corren con la operación de los sistemas como que el Quindío se alimenta de dos líneas de 115 kV y si una llega a fallar, se debe buscar la alternativa de garantizar la confiabilidad del servicio”, explicó Velasco.

Según el gerente de la Edeq, la capacidad de transformar energía en Risaralda y en Caldas está al tope “y la situación se puede agravarse aún más si se llega a presentar una falla en las plantas de la Central Hidroeléctrica de Caldas S.A. E.S.P. (CHEC)”, afirmó.

Sin embargo, según el ingeniero electricista, Roberto Arias Estefan, y quien interpuso una acción popular, actualmente en curso en el Tribunal Administrativo del Quindío en contra de la EEB, Anla, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Upme, Ministerio de Minas y Energía, Ministerio de Cultura y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh) por el proyecto de la Subestación Armenia, el departamento del Quindío no necesita la línea de trasmisión de la EEB.

“Los estudios de 2013 realizados por ellos mismos (Edeq) dicen que el Quindío consume a duras penas, y en horas pico, la mitad de la energía que le llega, la otra mitad la exporta al Tolima”, aseguró Arias Estefan. Explicó que la población quindiana consume 80 megavatios (MV), “nos llegan 180, los otros 100 los tiene reservados la Chec para vendérselos al Tolima, según documentos oficiales. Las redes existentes pueden transportar 240 MV, aunque solo llegan 180, por eso no necesitamos esa red”.

Varias acciones en curso

Hace pocas semanas, gracias a una Acción de Tutela interpuesta por el abogado Felipe Jaramillo, la sala civil de familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira con ponencia del magistrado Duberney Grisales Herrera suspendió la construcción de las torres 74, 75 y 76 del proyecto energético.

“Este proyecto impone grandes daños a la comunidad campesina, a sus propiedades, a nuestro patrimonio natural y cultural, a nuestro ambiente, a nuestra dignidad como ciudadanos y a la soberanía que debemos ejercer sobre nuestro territorio”, comentó Douglas Montañez, uno de los ambientalistas de Risaralda que se opone al proyecto.

También cursa una acción popular interpuesta por Gildardo Cuellar y Roberto Arias Estefan ante el juzgado Tercero Administrativo Oral del Circuito de Armenia y remitida al Tribunal Administrativo del Quindío.

El presidente de la EEB, Ricardo Roa, dijo que “hay unas tutelas que nos han impedido avanzar en la construcción de las obras y hasta tanto se tomen otras medidas tenemos que acatarlas”.

Restos arqueológicos en la zona

Campesinos y grupos de ambientalistas de esos dos departamentos aseguran haber descubierto hallazgos arqueológicos en zonas cercanas de los puntos donde se están levantando las torres metálicas que soportarán los cables de energía.

El presunto hallazgo arqueológico se hizo en la cuchilla de Las Mangas, ubicado en la vereda Las Marcadas, en Santa Rosa de Cabal. Douglas Montañez contó que llevó las vasijas a la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), para que las analizaran.

En el Quindío también han sido halladas estas piezas como lo comentó el presidente de la fundación Cosmos. “En los emplazamientos de la torres 39 y 40 en Filandia encontramos sitios conocidos como terracetas, donde los prehispánicos hacían sus casas”, dijo Ocampo.

Además, el Consejo de Patrimonio del Quindío expresó su preocupación y pidió la creación de una veeduría conformada por expertos antropólogos y autoridades ambientales y culturales de la región. También solicitaron los estudios de monitoreo y rescate de las piezas.

Un vocero de la EEB le confirmó a EL TIEMPO que hallaron fragmentos menores de cerámica y dos piedras de moler en terrenos de la torre 1 en Armenia y la torre 82 y 83 en Santa Rosa de Cabal.

“Ya se encuentran en proceso de catalogación con nuestro equipo de antropólogos para luego ser entregadas al Icanh. Tenemos dos licencias (de arqueología y de montaje y rescate) para ese proceso”, dijo el funcionario de la EEB.

Ministerio de Cultura dio espaldarazo al proyecto

Según el Ministerio de Cultura, a través del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), se aprobó el Plan de Manejo ‘Prospección arqueológica en el área para la Subestación Armenia y las líneas de transmisión asociadas’.

Datos entregados por el ICANH, la construcción de la Subestación Armenia 230 kV fue esbozada por arquitectos paisajistas que diseñaron una subestación encapsulada para que armonice con la arquitectura típica del Paisaje Cultural Cafetero (PCC)

El ministerio de Cultura dio a conocer que el proyecto fue sometido a revisión ante la Dirección de Patrimonio del pues contiene 6.9 kilómetros en área de amortiguamiento y 6.2 kilómetros en área principal del PCC.

“El proyecto no atenta contra los criterios y valores de integridad y autenticidad especificados en la declaración de Valor Universal Excepcional inscrito por Unesco en la Lista de Patrimonio Mundial”, decía un informe que el Ministerio entregó a EL TIEMPO.

Aclaró que “en este caso se trata de una conexión necesaria desde una subestación existente y que tiene como finalidad satisfacer la demanda regional”.

La ministra de Cultura, Mariana Garcés, dijo hace varias semanas en Armenia que el proyecto no afectará el PCC, pues “este se entiende como un paisaje productivo y no contemplativo y para este proyecto se realizaron estudios en el terreno y se determinó que no se presenta ninguna afectación”.

Laura Sepúlveda Hincapié
Corresponsal de EL TIEMPO
ARMENIA

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