Noruega y Cuba, claves para sacar de la crisis proceso de paz con Farc

Noruega y Cuba, claves para sacar de la crisis proceso de paz con Farc

El presidente pidió la intervención de los países garantes luego de la suspensión de los diálogos.

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17 de noviembre 2014 , 10:48 p.m.

Al ratificarse este lunes en que mantendrá suspendidos los diálogos con las Farc hasta que liberen al general Rubén Darío Alzate, al cabo Jorge Rodríguez y a la abogada Gloria Urrego, secuestrados el domingo en el Chocó, el presidente Juan Manuel Santos dejó claro que la solución de la actual crisis del proceso de paz depende de esta guerrilla.

Si bien hasta ahora todo indica que lo ocurrido en una zona rural de Quibdó es uno de esos imponderables a los que está sometida una negociación de paz, este hecho, sumado al secuestro de dos militares en Arauca y al asesinato de dos indígenas en el Cauca, llevó al Presidente a decirles a las Farc que “es el momento para que demuestren su compromiso con el proceso”.

Los recientes acontecimientos han subido la presión de la opinión y también de los militares sobre Santos para que le exija al grupo guerrillero señales de paz. (Lea también: Mil hombres buscan a los tres secuestrados en Quibdó).

Y al pedirles a las Farc que muestren su intención de terminar el conflicto, “con acciones y no solo con palabras”, el Presidente, de alguna manera, intenta salvaguardar la negociación de La Habana.

Por eso, tras varias horas de reunión con sus delegados en los diálogos, el mandatario reiteró que hasta que la actual situación se solucione, ellos “no podrán viajar a La Habana para reanudar las conversaciones”.

Además, les advirtió a las Farc que ni hechos como el ocurrido en Chocó, que se entienden como una presión para que acepte un cese bilateral del fuego, echarán atrás su decisión de negociar en medio del conflicto. (Lea también: Los jefes de guerrilleros que los tienen están en Cuba).

“Estamos hablando de parar la guerra de una vez por todas. Esto se logra con la terminación del conflicto. No con una simple tregua”, afirmó Santos.

Se adelantó así a una explicación previsible de las Farc, que, aunque este lunes guardaron silencio, seguramente dirán que el secuestro del general y sus acompañantes es un hecho natural en medio de una negociación que se da con la guerra vigente.

El Presidente ha dicho que el cese bilateral del fuego solo ocurrirá cuando llegue la hora de un pacto definitivo de paz, pues de otra manera pondría en riesgo la fortaleza militar que tienen hoy las Fuerzas Armadas sobre las Farc. (Gobierno exige liberación de los dos soldados profesionales en Arauca).

“Hay que ser claros: aunque estamos negociando en medio del conflicto, las Farc tienen que entender que a la paz no se llega recrudeciendo las acciones violentas y minando la confianza”, dijo en la noche de este lunes Santos.

Sin embargo, aclaró que “esto no significa que en el curso de las conversaciones no se puedan dar los primeros pasos para desescalar el conflicto” y reveló que el asunto se viene discutiendo con el grupo guerrillero.

Como es obvio, la contingencia en medio de la cual el proceso de paz llega a sus dos años provoca desconcierto entre los colombianos. No gratuitamente el Presidente también fue explícito en que tomó la decisión de dialogar con las Farc “consciente” de que el camino “no sería fácil de recorrer”.

Garantes, a prueba

El jefe de Estado confió en que los países garantes, Noruega y Cuba, con los que según dijo ya se habló, jueguen un papel clave en medio de la actual crisis, la más grave desde que comenzaron los diálogos, el 19 de noviembre del 2012.

Los garantes han logrado ganarse la confianza de las dos partes, y sus gestiones pueden contribuir a propiciar un clima de entendimiento.

Precisamente el domingo, en entrevista con EL TIEMPO, el experto noruego Jan Helge Solbakk, quien cumplió tareas de facilitación en la antigua Yugoslavia, dijo que su país y Cuba pueden jugar un papel determinante en esta etapa de los diálogos.

Previó que por los temas duros que se están tocando “vendrían momentos muy tensos”. Garantes como Noruega y Cuba, dijo, “son como un medicamento para momentos en que el diálogo está dañado”.

Este martes, la expectativa está puesta en la manera como reaccionen las Farc.

De hecho, antes de esta crisis, la delegación de esta guerrilla en La Habana había adelantado que este miércoles, cuando se cumplen los dos años del proceso de paz, haría un pronunciamiento importante.

No se descartaba un anuncio sobre un cese del fuego por la época navideña, tal y como ocurrió el 19 de noviembre del 2012, cuando comenzó oficialmente la negociación con el Gobierno.

La decisión no estaba del todo tomada porque, según le dijo a este diario el jefe guerrillero ‘Marcos Calarcá’, entre las Farc cae muy mal que las “treguas unilaterales no sean asumidas y presentadas por la gran prensa y los enemigos de la negociación” como un gesto de paz de la guerrilla, sino “como una muestra de debilidad”.

Pero una señal de esta naturaleza y el eventual anuncio de la liberación de los secuestrados serían importantes para recuperar el rumbo de la negociación.

También sería útil crear condiciones para discutir mecanismos que reduzcan la intensidad de la guerra y los daños colaterales que esta produce en el proceso de paz.

Las claves del mensaje del Presidente

Presidente Juan Manuel Santos en la alocución en la que se refirió al secuestro de tres personas, entre ellas el general Rubén Darío Alzate.   Foto: Presidencia.

“Estamos hablando de parar la guerra de una vez por todas. Esto se logra con la terminación del conflicto. No con una simple tregua".

"Créanme: conversar en medio del conflicto es la forma más efectiva para ponerle punto final a esta absurda guerra”.

“Lo anterior no significa que en medio de los diálogos no se puedan dar pasos para desescalar el conflicto, como ya lo venimos discutiendo con las Farc (...) Tienen que entender que a la paz no se llega recrudeciendo la violencia”.

“Confío en que, con la intervención de los países garantes -con quienes ya entramos en contacto-, se pueda encontrar rápidamente la respuesta que el país está esperando (la liberación de los secuestrados y el reinicio de los diálogos)".

Los protocolos de seguridad que violó el general Alzate

1. Realizó un movimiento no programado

El esquema de seguridad de un general de la República es uno de los más rigurosos, especialmente en las llamadas ‘zonas rojas’, sectores en donde sigue siendo fuerte el accionar de los grupos armados ilegales. Según el reporte oficial, Alzate ordenó en la tarde del domingo que se pusiera a su disposición un bote para realizar un viaje por río hasta Las Mercedes. El procedimiento normal implicaba el desplazamiento de una avanzada que asegurara la zona.

2. Desatendió informes de inteligencia

Alzate lleva todo este año al mando de la Fuerza de Tarea Titán y tiene información de primera mano sobre el accionar de los ilegales en el Chocó. Sabía claramente que en Las Mercedes, como dicen habitantes de Quibdó, hay presencia permanente de milicianos de las Farc. Fuentes militares informaron que, conociendo la zona, para el desplazamiento debieron haber sido movidos al menos 80 uniformados, apoyados desde el aire. Eso no pasó.

3. No tomó ni siquiera medidas mínimas

En su comunicado del domingo, el Ministro de Defensa dijo que se desconocen las razones “personales o de inteligencia” que llevaron al general a actuar como lo hizo. Al parecer, iban a revisar un proyecto de electrificación comunitaria apoyado por el Ejército. Viajó de civil con otros dos militares y la directora de proyectos especiales, rechazó un esquema de seguridad que le ofreció el Batallón de Infantería de Marina y ni siquiera utilizó chaleco blindado.

Momentos de tensión
Durante los dos años del proceso de paz

Asesinato de policías

El pasado 22 de marzo, las Farc reconocieron el asesinato del mayor Germán Méndez y el patrullero Edílmer Muñoz en zona rural de Tumaco (Nariño). Dijeron que había sido la respuesta a una persecución militar.

El crimen de los guardias indígenas

El 5 de noviembre, las Farc asesinaron a dos miembros de la guardia indígena de Toribío (Cauca) porque estos habían retirado una valla con propaganda alusiva al fallecido jefe de las Farc ‘Alfonso Cano’.

Secuestro de militares

El pasado 9 de noviembre, las Farc secuestraron a los soldados profesionales César Rivera Capela y Jonathan Andrés Díaz Franco en zona rural del municipio de Tame (Arauca). Aún es incierto su paradero.

MARISOL GÓMEZ GIRALDO
Editora Redacción EL TIEMPO
En Twitter: @MarisolGmezG

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