Editorial: Iguales en la red

Editorial: Iguales en la red

16 de noviembre 2014 , 10:11 p.m.

Retomando una de sus promesas de campaña, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lanzó un trascendental llamado, la semana pasada, a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para que garantice la neutralidad de internet.

Lo hizo con el argumento de que “una red abierta es esencial para la economía estadounidense y, cada vez más, para nuestro modo de vida. Al abaratar el costo de lanzar nuevas ideas, favorecer la creación de movimientos políticos y acercar a diferentes comunidades de personas, se ha convertido en una de las influencias democratizadoras más importantes que hayamos conocido nunca”.

El pronunciamiento tuvo lugar luego de que la FCC abriera un debate público con el fin de establecer un nuevo marco legal para internet, tras el fallo de un juez federal que dejó sin piso la norma de este ente que les impedía a las empresas proveedoras del servicio (ISP, por sus siglas en inglés) discriminar y vetar contenidos.

Este hecho puso en la cuerda floja el principio de neutralidad de la red, gracias al cual todos los contenidos reciben igual trato de las ISP. De esta manera, un sitio web diseñado y promovido por un adolescente tiene exactamente el mismo estatus que las películas que empresas como Netflix ofrecen a sus suscriptores. Tal condición también impide que las ISP ejerzan una regulación sobre los contenidos, salvo, por supuesto, que estos sean de carácter ilegal.

Dichas reglas de juego, que se han mantenido desde los inicios de la superautopista de la información, hoy están en la mira de diversos sectores que promueven cambios que permitan que empresas que ofrecen películas o servicios de comunicación de voz mediante protocolo IP les paguen a los mencionados proveedores por tener un acceso privilegiado a los usuarios.

Optar por esta senda daría como resultado una mejor calidad de ciertas funcionalidades de la red, mas iría en detrimento de aquellos que no estén en capacidad de garantizarse un “carril rápido”. Así, movimientos sociales, pero también jóvenes emprendedores e incluso entidades gubernamentales, podrían ver cómo sus sitios web tardan mucho más tiempo en cargar en comparación con los que pueden pagar por un trato preferencial.

Un asunto central aquí es la discusión respecto a si la conexión a internet es un servicio de comunicación o, como está considerada actualmente en el país del norte, un servicio de información. Obama pretende que la Comisión opte por la primera opción, lo cual aumentaría sus posibilidades en términos legales de lograr su objetivo.

Aun así, la declaración del mandatario, aunque es un hecho político con repercusión mundial, no es garantía de que haya un giro en la dirección que anhela. La FCC es un ente independiente, cuyos miembros los elige el Senado, y en esa medida estos pueden estar más sintonizados con el Legislativo –hoy en poder de los republicanos, que ven con malos ojos la intención de Obama– que con la Casa Blanca.

En el fondo está, una vez más, el debate sobre el límite entre el mercado y el principio de igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. Será una decisión trascendental, si se tiene en cuenta que internet coloniza cada vez más espacios de la vida cotidiana y se consolida como escenario por excelencia para ejercer la ciudadanía. De por dónde se decida a trazar la raya la FCC dependerá mucho más que la posibilidad de gozar de una película on line y sin interrupciones.

EDITORIAL
editorial@eltiempo.com

Despierta con las noticias más importantes.Inscríbete a nuestro Boletín del día.

INSCRIBIRSE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.