Uniones gais y eutanasia, los temas a los que el Congreso les 'huye'

Uniones gais y eutanasia, los temas a los que el Congreso les 'huye'

El proyecto de ley que busca reglamentar la muerte digna se ha presentado cinco veces.

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15 de noviembre 2014 , 06:51 p.m.

Ya sea por el temor de los congresistas a perder votos o porque Colombia sigue siendo un país conservador, el Congreso ha demostrado que en temas espinosos como las uniones gais o la eutanasia prefiere mirar para otro lado.

Esta polémica la revivió la presentación de un proyecto de ley que busca reglamentar la muerte digna o el suicidio asistido, radicado hace algunas semanas por el senador del partido de ‘la U’ Armando Benedetti. (Lea también: El limbo sin fin de la eutanasia en el país)

Según el mismo congresista, es la “quinta vez” que presenta esta iniciativa, la última de ellas fue hace dos años y medio. “El argumento más fuerte que siempre acaba con este proyecto es el religioso, aquel que dice que la vida solo es de Dios”, dijo Benedetti.

Esta vez el senador propone que se pueda aplicar el “suicidio asistido” a pacientes con enfermedades que les producen “intensos dolores” o “una condición de gran dependencia y minusvalía que la persona considere indigna”.

Pero el tema de la muerte digna o eutanasia, despenalizado por la Corte Constitucional en mayo de 1997, no es el único que el Congreso ha tratado de esquivar.

En julio del 2011, la Corte Constitucional “exhortó” al Legislativo a expedir una ley para regular las uniones de parejas del mismo sexo y para ello le puso como plazo el 20 de junio del 2013.

En ese momento, congresistas como los exrepresentantes Miguel Gómez (‘la U’) y Guillermo Rivera (Partido Liberal) y el mismo Benedetti, entre otros, se apuraron a presentar iniciativas legislativas en tal sentido.

De hecho, Benedetti se jugó a fondo con su proyecto, pese a que representantes de comunidades gais y de grupos cristianos se enfrentaron duramente en la plaza de Bolívar, frente al Congreso, cada vez que se abordó la discusión de la iniciativa.

A pesar del llamado del alto tribunal y de que había proyectos de ley disponibles para legislar sobre el asunto, el plazo se venció y el Congreso no expidió ninguna ley, sino que, tal y como lo había determinado la Corte, los jueces y notarios tuvieron que hacerse cargo de tramitar las uniones gais.

Para el representante a la Cámara conservador Heriberto Sanabria, el Congreso es el “reflejo de lo que es el país y un espejo de lo que es la sociedad”.

“En Colombia hay mucha mojigatería. La opinión pública pesa mucho y la verdad es que este país es muy conservador, aquí se defienden la familia, las tradiciones y la institución del matrimonio heterosexual. El mundo piensa distinto, pero aquí seguimos siendo un país muy tradicional”, dijo Sanabria.

Por su parte, su colega del Polo Germán Navas Talero considera que “en un país conservador como este, los congresistas temen perder votos y no hacen nada por miedo a ello”.

Navas Talero recordó los años en que el Congreso intentó legislar sobre el aborto y “dejó morir” las iniciativas que se presentaron para ello. “Siempre que se tocan esos temas nadie quiere enfrentarlos y esos proyectos los hunden”, concluyó.

Una de las pocas excepciones ha sido el proyecto que pretende reglamentar el uso medicinal de la marihuana, el cual superó esta semana su primero de cuatro debates reglamentarios, en la Comisión Primera de Senado.

Con excepción de Paloma Valencia y José Obdulio Gaviria, ambos del uribismo, el resto de sus colegas manifestaron un apoyo incondicional a la iniciativa, la cual llega a la plenaria de la corporación con buen ambiente entre los partidos políticos.

Lo cierto es que aún hay una brecha muy grande entre algunos temas que reclama la sociedad y los asuntos sobre los cuales los congresistas están dispuestos a legislar, la cual, si se acoge lo que dice el presidente del Congreso, José David Name, tal vez se irá reduciendo “poco a poco”.

Opinión
‘Tenemos un país mojigato’

El presidente del Senado, José David Name, dijo que en el Congreso hay temas que parecen no quererse tocar porque “Colombia es un país mayoritariamente católico, con unos dogmas muy fuertes y con una sólida tradición familiar”. Agregó que hasta ahora “estamos saliendo a la luz en temas como la adopción de parejas del mismo sexo o el matrimonio gay”.

Descartó que esto se deba al temor de perder electores. “No es que el Congreso esté cerrado a tocar estos temas, pero para estos cambios se va a tener que legislar poco a poco. Tenemos un país muy mojigato”, señaló.

Name consideró que “la Corte se extralimitó” cuando exhortó al Congreso a legislar sobre el matrimonio gay. “Ellos no pueden obligar al Congreso a legislar o aprobar un tema. Esos son asuntos en los que pueden existir el libre pensamiento, el voto de conciencia”.

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