No se alarme por retrocesos en el comportamiento de los niños

No se alarme por retrocesos en el comportamiento de los niños

Estas reacciones son la respuesta a algo que los inquieta. Por lo general, son pasajeras.

notitle
11 de noviembre 2014 , 03:43 p.m.

 En ciertos momentos de la vida y por causas diversas, los niños, en sus primeros años, pueden empezar a cambiar su comportamiento y volver a hacer cosas que ya tenían aprendidas en medio del proceso de desarrollo, lo cual molesta y angustia a los padres.

Sin embargo, en la mayoría de los casos esto resulta normal, pues, según los expertos, todos los niños pasan por periodos en los que vuelven a retomar conductas que ya habían superado. Piden de nuevo tetero, chupan dedo, mojan la cama, vuelven a hablar a ‘media lengua’, no quieren estar solos, lloran sin razón, o cambian de activos a pasivos y viceversa.

Las causas para ello pueden ser muchas: el entorno, el ambiente o la respuesta a cambios familiares que impactan a los niños; y otras, menos comunes, pueden ser de origen conductual y físico que requieren una atención y tratamiento especializado.
La clave está en que los padres entiendan que sea cual sea la razón, los niños actúan bajo impulsos y cada manifestación tiene un origen y hay que atenderla, aunque, como explica la psicóloga infantil Ángela Rueda, “este tipo de condiciones son pasajeras, pero si persisten por meses, debe consultar”.

Atienda señales

“Ni el desarrollo ni el aprendizaje son procesos exactos, que tengan tiempos y términos comunes para todos los niños. Es por eso que habilidades de algunos pequeños nos sorprenden en diferentes edades y otros nos dan la sensación de que no avanzan o se están devolviendo a una etapa anterior”, explica Rueda.

Para la psicóloga especialista en clínica y desarrollo infantil Carolina Molina Ochoa, las razones para que se den retrocesos en el aprendizaje son muchas, pero lo importante es que estas reacciones son la respuesta a algo que inquieta a los niños, que los ha sacado de su estado de confort o que los pone en situaciones inquietantes que no pueden controlar ni resolver.

Las razones para ello son múltiples y suelen darse con cambios en la cotidianidad de la vida del niño, como ingresar al colegio, una enfermedad de alguno de los familiares, la separación de los padres, un traslado de casa, o por causas de salud, pues el cansancio o un malestar físico permanente ocasiona arrebatos de comportamiento infantil, volviéndolos agresivos, introvertidos o extremadamente hiperactivos.

Por lo general, estos cambios de conducta no tardan en desaparecer; suelen durar pocas semanas o algunos meses, pero si perduran por más tiempo y se nota que cada vez la sensibilidad o el comportamiento irregular de los niños aumenta, y se intensifican las conductas inmaduras o si olvida habilidades como caminar y vuelve a gatear, los padres deben consultar y seguir las indicaciones del profesional.

Igualmente, si después de un análisis psicológico no se encuentran allí las causas y las acciones irregulares de los pequeños continúan, se debe pensar en un origen físico que afecta la salud del niño, lo cual puede influir en que retroceda en los procesos de desarrollo; por ejemplo, un dolor de piernas o el pie plano hace que el niño no quiera caminar más y vuelva a gatear.

Cambios frecuentes

Se pueden identificar muchos procesos y aprendizajes sensibles de cambios a los que con mayor frecuencia regresan los niños, ya sea por llamar la atención o porque están sintiéndose afectados emocionalmente.

Una de ellas es mojar la cama de nuevo, y necesitar pañal al dormir o durante el día. Según Carolina Molina Ochoa, a esta conducta se le llama “enuresis, que consiste en que los niños no controlan su micción (orina)”, lo que suele pasar después de los 5 años. También pueden caer en la encopresis, que tiene que ver con las deposiciones y con olvidar cómo ir al baño y limpiarse correctamente.

“Esto puede tener varias causas, entre ellas las físicas funcionales y, en tal caso, es necesario ir al pediatra para valorar riñones y descartar alguna dificultad. Si este no es el origen del evento, se debe buscar en lo emocional, pues puede ser su respuesta ante duelos, tristezas, ansiedad, adaptación, celos, y hasta abuso sexual, entre otros”, indica Molina.

Ante esto, la doctora Rueda dice que no se le debe criticar, ya que el niño está estresado y no lo puede evitar. “Además es un actuar involuntario, que los avergüenza e incomoda altamente. Así que recriminarlos puede agravar la situación”.

Otra de las acciones comunes de retroceso es volver al biberón cuando los niños, incluso, ya comen solos. Al respecto, Molina Ochoa explica que esta es una acción normal que busca llamar la atención de los padres, obvio, de forma negativa para sentirse consentido y que le demuestren amor, “esto se convierte en cierta manipulación inconsciente”.

Cuando llega un hermanito

Esta podría ser la causa más común de retroceso en procesos de aprendizaje y desarrollo, que traen consigo rebeldía, enfado, tristeza, aislamiento y miedo a no ser más amado. Mónica María Peña Ortiz, psicóloga del Colegio Bilingüe Santa Marta, dice que esta situación genera ansiedad y lleva al niño a tener dificultades en casa, en el colegio y con sus pares.

“Ellos buscan llamar la atención y por eso se comportan así, ya que con la llegada del hermanito se sienten desplazados, y que sus padres y familiares no los van a querer más, sino que todo el amor y la atención serán para el recién llegado”.

En estos casos, insisten los expertos, los padres pueden adoptar algunas actitudes que ayuden a sus hijos a sobrellevar mejor los cambios. Por ejemplo, explicarles con un lenguaje acorde con la edad del niño, pero siendo claro el porqué del embarazo. Esto lo irá preparando para su llegada.

Al nacer el hermanito, hágale ver que él será una compañía e involúcrelo en su cuidado. Dele la importancia que merece el ser el ‘hermano mayor’, que tiene responsabilidades y que va a ser su ejemplo y guía.

ASTRID LÓPEZ ARIAS
Redacción ABC del Bebé

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.