Radicalismo y sensatez

Radicalismo y sensatez

La política colombiana está sucumbiendo ante el radicalismo y la intolerancia.

notitle
04 de octubre 2014 , 08:38 p.m.

El radicalismo, la intolerancia y la polarización se han tomado últimamente a la política colombiana. No es solo el debate reciente entre Cepeda y Uribe. Sino las acusaciones de ‘castrochavismo’ contra Santos. O Santos cuando tilda de ‘enemigos de la paz’ a sus críticos, y Uribe de ‘amigos de las Farc’ a los suyos. O Pacho Santos cuando dice que “el país se incendia si (los jueces) se atreven a tocarle un pelo a Uribe”. Y ni qué decir de los cabecillas de las Farc, quienes siguen atizando la hoguera con sus declaraciones y acciones mientras debatimos si les perdonamos o no sus múltiples crímenes.

Y este cáncer ha ido invadiendo otras esferas de la vida nacional. ¿Qué tal la manera como se usa el enorme poder que los constituyentes del 91 otorgamos a los organismos de control con el fin de contener la corrupción? El Procurador antepone sus creencias religiosas a los mandatos de la Constitución y la Corte. El Fiscal llama a la revuelta del Poder Judicial, interviene en política, persigue a la excontralora y acelera los procesos contra exfuncionarios uribistas, al tiempo que marchan a paso de conga las investigaciones contra los Moreno y los autores del fraude de Interbolsa. Y la excontralora actúa con gran ligereza y obstaculiza así, en forma costosísima, a la administración pública. Con estas actitudes no solo se desprestigiaron ellos, sino que le hicieron un profundo daño a la credibilidad de las instituciones a su cargo.

Hay también radicalismo entre algunos ambientalistas. Compartimos su indignación contra la depredación que causan la minería ilegal, los invasores de los parques naturales y los constructores que destruyen manglares, rellenan ciénagas y se apropian de islas y playas de la Nación. Ojalá hicieran más presión para que las autoridades actúen en esos casos. Pero a veces olvidan que la Constitución consagra el principio del desarrollo sostenible. Los constituyentes adoptamos una visión equilibrada que no sacrifique el ambiente en aras del desarrollo, pero tampoco el desarrollo en aras de un proteccionismo a ultranza.

¿Cómo entender su reacción airada contra el anuncio de que se agilizará la aprobación de las licencias ambientales para proyectos de interés público, sin descuidar el rigor profesional? ¿Acaso no tiene importancia que la construcción de las carreteras que el país requiere tenga demoras inaceptables porque la Anla no expide lineamientos claros y se toma un tiempo excesivo para aprobar las licencias?

Y, mientras todos vamos a tener que pagar más impuestos porque están cayendo los ingresos públicos provenientes del petróleo, ¿no importa que las licencias para pozos de desarrollo hayan pasado de durar cuatro a dieciséis meses en promedio? ¿O que dejemos guardadas nuestras reservas de hidrocarburos no convencionales, mientras el mundo entero, con pocas excepciones, está aprovechando la revolución tecnológica del fracking? ¿Es razonable pedir otra moratoria para utilizar esta técnica, cuando venimos de una que duró nueve años (cinco en que la ANH tuvo congeladas las concesiones para la exploración de hidrocarburos no convencionales, mientras definía los términos contractuales, y otros cuatro que se tomaron los ministerios de Minas y de Ambiente estudiando en profundidad el asunto, con el apoyo de expertos extranjeros, antes de expedir regulaciones estrictas para evitar que estas actividades contaminen cuerpos de agua o generen problemas sísmicos)? Todas estas demoras nos podrían llevar a importar petróleo y gas licuado, lo que, además de dejarnos sin una fuente de cuantiosos ingresos fiscales, encarecería los costos de la energía para todos los colombianos.

Ojalá regresáramos a la sabiduría popular de aquellos proverbios que rezaban: ‘La virtud está en el medio’ y ‘Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre’.

Guillermo Perry

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.