Formas Íntimas, la base de la Selección Colombia femenina

Formas Íntimas, la base de la Selección Colombia femenina

Liliana Zapata, dirigente del equipo antioqueño, habló con EL TIEMPO.

notitle
30 de septiembre 2014 , 10:15 p.m.

Cinco jugadoras del equipo Formas Íntimas hacen parte de la Selección Colombia femenina, que disputó la Copa América de Ecuador. La arquera Sandra Sepúlveda, las volantes Carolina Arbeláez, Daniela Montoya y Diana Ospina y la delantera Lady Andrade son del equipo antioqueño y se vistieron con la tricolor para el torneo, que finalizó el pasado domingo y donde consiguieron la clasificación a los Juegos Panamericanos, al Mundial y a los Juegos Olímpicos del 2016.

El equipo Formas Íntimas tiene una doliente especial. Liliana Zapata fue una de las primeras mujeres colombianas en ver el fútbol como un estilo de vida. Fue capaz de superar los prejuicios de una sociedad machista y de demostrar que el deporte no tiene género y que vivir con un balón no la hace más ni menos mujer.

Lilo, como la conocen en Medellín, tiene  46 años y le ha entregado 30 al balompié femenino, primero como jugadora y ahora como dirigente; también hace parte de la Comisión del Fútbol Femenino de la Federación Colombiana de Fútbol. Ella sueña con abrir puertas, pero sabe que todo se consigue paso a paso y por eso está convencida de que los logros de la Selección Colombia en la Copa América femenina dejan un registro importante en el camino que debe seguir.

¿Cómo le pareció el nivel de la Selección Colombia femenina en la Copa América?

“El nivel me pareció muy bueno. Lo que pasa es que nosotros, con un entrenamiento más planificado, podemos tener un nivel excelente en todas las categorías, porque en Colombia hay buen nivel del fútbol femenino y hay muchísimas más jugadoras esperando una oportunidad. Nosotros estamos muy agradecidos con esa Selección Colombia, con la Federación Colombiana de Fútbol, pero siguen faltando un poquito más de preparación, un poquito más de planeación. El nivel fue excelente. No les podemos pedir más porque tuvieron muy poquito tiempo de preparación y porque no tienen fogueos internacionales, pero a eso le estamos apuntando”.

Yoreli Rincón, volante de la Selección Colombia femenina. (Reuters)

¿Cómo se debe hacer esa planificación?

“Sé que la Federación Colombiana de Fútbol está pensando seriamente en realizar proyectos y planes de desarrollo del fútbol femenino para que los seleccionadores tengan más de donde escoger, tengan más oportunidades y tiempo de trabajar y perfeccionar lo más importante que tenemos que es el talento. Y el talento no solo está en Antioquia, Bogotá y Valle, sino regado por todo el país”.

¿Qué objetivos se debe plantear esta selección para los Panamericanos, el Mundial y los Olímpicos?

“Afortunadamente tenemos buen tiempo con relación a los torneos. Vamos a planificar para que las jugadoras tengan una buena preparación, los entrenadores dispongan de tiempo y ellas tengan fogueos internacionales y nacionales representativos. Con toda seguridad van a hacer un buen papel en los Olímpicos, en los Panamericanos. Tengo fe en que por lo menos estemos entre los cuatro mejores. Soy muy optimista porque sé la clase de jugadoras que tiene Colombia”.

¿Qué tanto ha avanzado el fútbol femenino en Colombia?

“Se ha avanzado muchísimo. El partido del domingo (con Brasil) es el reflejo de lo que está pasando en el fútbol femenino suramericano. Colombia está avanzando a pasos agigantados. Brasil es quien nos deja marcada una diferencia. Hemos avanzado mucho en la imagen, en el respeto, en el comportamiento. Hace 20 años, las jugadoras no estaban para un proceso académico (que da mucho nivel). La academia también forma personas y son muy distintos la imagen y el nivel del fútbol femenino que teníamos hace 20 años, porque es que a mí me tocó padecer. Hoy lo estoy disfrutando, porque hace años me tocó sufrir el fútbol femenino de Colombia. Nosotras éramos señaladas, estigmatizadas, insultadas. Ahora no. Ahora, en los colegios, una de las prioridades es el fútbol femenino. Ya no se le entrega un balón de baloncesto a una niña y un balón de fútbol a un niño, sino equitativamente, y lo que la niña decida. Y ese es el deseo de nuestras selecciones Colombia. Hay mucho más por ver porque, desafortunadamente, son 20 o 21 jugadoras que nos representan, pero hay muchas más en el anonimato en todo el territorio nacional, a las que también les hace falta un poquito más de oportunidades”.

Jugadoras de la Selección Colombia que terminó de segunda en la Copa América de Ecuador. (EFE)

¿Se puede tener una liga profesional de fútbol femenino en Colombia?

“Por supuesto. Yo me imagino que ese es el sueño a largo plazo. Lo que pasa es que estructurar el fútbol femenino profesional no es fácil, porque tampoco ha sido fácil estructurar el fútbol masculino profesional. Nosotros tenemos que empezar despacio, con los pies en la tierra, luchando por algo coherente. Creo que todavía no estamos para hacer una liga profesional. Debemos empezar con un torneo nacional de clubes, que se juegue en el primer semestre, porque en el segundo semestre hay muchísimas competencias y se nos cruzan los calendarios. Estoy confiada en que el señor Luis Bedoya (presidente de la Federación), el Comité de Planeación y el Comité de Fútbol Femenino de la Federación estén pensando muy seriamente en estructurar un campeonato nacional de clubes, bien organizado, porque tenemos que empezar desde la base. El torneo nacional de clubes sí se debe hacer pronto”.

¿Los semilleros de fútbol femenino están funcionando bien?

“Sinceramente no. En algunos casos particulares se están haciendo trabajos con las niñas desde los seis años, pero la verdad esto ha sido muy difícil. El proceso con las mujeres se está empezando tarde, a los 13, 14 o 15 años. No obstante, ya estamos despertando y nos estamos dando cuenta de que vale la pena trabajar con las niñas desde temprana edad. En Medellín, por ejemplo, están el torneo sub-12 y el torneo sub-10 contra equipos masculinos porque no hay demanda”.

Lady Andrade (i), durante el partido contra Argentina en la Copa América. (AFP)

Debido a eso, a veces se nota falta de fundamentación…

“Por supuesto. Eso es muy evidente. Siempre sostengo que las niñas en el fútbol femenino han logrado muchas cosas con muy poquito. Las niñas entran muy tarde porque siguen con muchos temores de jugar fútbol, porque las van a señalar o las van a estigmatizar y esta sociedad les impone roles al género masculino y al género femeninos en un contexto de inequidad impresionante. Si las niñas tuvieran la oportunidad e igualdad que tienen los niños de patear un balón desde los cuatro años, con toda seguridad que dentro de unos 10 años tendríamos una potencia mundial en fútbol femenino. Ha sido muy difícil cambiar el chip, crearles conciencia, sobre todo a las familias, porque es que las niñas cogen el balón con mucha naturalidad hasta que la mamá o el papá les pegan el regaño. Además, la sociedad les indica que tienen que jugar con una muñeca y eso no es así. El deporte no tiene género, pues yo no he leído en ninguna parte que el fútbol sea para los hombres. La Fifa dice, inclusive, que su futuro está en el fútbol femenino. Esta es una sociedad muy machista y cambiar una cultura así es muy difícil. Sin embargo, hemos cambiado muchísimo y hemos roto paradigmas. Hemos dado ejemplo. Las jóvenes que estuvieron en Ecuador son ejemplares para esta sociedad porque les ha tocado muy difícil”.

¿Cuál es el ejemplo para seguir, como país, en el fútbol, femenino?

“Estados Unidos. Ese es el referente para que nosotros sigamos un programa de desarrollo, serio y a largo plazo para el fútbol femenino de nuestro país. Acá tenemos lo más importante, el talento, y ya sedujimos con creces a nuestra Federación. Prueba evidente es que su presidente, Luis Bedoya, acompañó a la Selección en Ecuador”.

Una anécdota sobre lo que sufrió por querer jugar fútbol…

“A mí me pasó de todo. Inicialmente, porque, cuando el Niño Jesús me traía una muñeca, yo la descabezaba y hacía con ella un balón de fútbol para jugar solita contra la pared. Fue muy difícil; fue imposible. En la escuela, en el colegio y ahora en la universidad ha sido muy difícil. Pero hemos cambiado esa mentalidad. Uno de los objetivos que tengo desde Formas Íntimas es que las jugadoras de ahora no vivan lo que nosotros vivimos y que esta generación tenga lo suficiente, todo lo que a nosotras nos hizo falta hace 10 o 15 años. En ese tiempo era impensable que una Selección Colombia estuviera en un mundial o en unos olímpicos, y era impensable que la Federación nos tuviera entre sus programas de desarrollo. Ahora son una realidad y hemos ganado un espacio muy importante, pero nos falta muchísimo. Hay que resaltar y enseñar que las mujeres no son menos mujeres porque jueguen fútbol, ni los hombres son menos hombres porque no lo jueguen”.

CAMILA ESPINOSA A.
Redactor de EL TIEMPO 

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.