Un año se demora entrega de tarjetas para rebaja en peaje de calle 13

Un año se demora entrega de tarjetas para rebaja en peaje de calle 13

Persisten quejas por demoras en el trámite, que en el pasado tardaba dos meses.

notitle
22 de septiembre 2014 , 05:46 p.m.

Finalizando el año 1998 dos peajes fueron instalados en la vía Bogotá-Facatativá (uno en el sector de El Corzo y otro, el de la entrada a la capital) con el fin de subsidiar obras de ampliación, rehabilitación y mantenimiento por ese corredor vial, por el que se movilizan los habitantes de los municipios de Mosquera, Madrid, Funza, Zipacón y Bojacá.

Protestas y bloqueos de habitantes de estas poblaciones, rodeadas por peajes como el de la calle 80, el de Siberia y el de Mondoñedo, llevaron a un acuerdo para que el cobro no se hiciera a quienes viven o trabajan allí y a los buses intermunicipales que transitan por ese corredor.

La concesión CCFC, a la que le fue adjudicada esa vía, entregó desde ese entonces tarjetas electrónicas a los carros cobijados por el acuerdo y estableció un protocolo para la asignación de estas a nuevos automóviles, el cual comprende la asignación de una cita para radicar documentos, un tiempo de estudio de los mismos y una fecha de entrega de dichos dispositivos.

El proceso, que tardaba un máximo de dos meses al comienzo, hoy en día, según pudo verificar EL TIEMPO, tarda ya más de un año en el caso de vehículos particulares y taxis.

La sola asignación de una cita para radicar documentos para recibir el beneficio de Categoría Especial (como la concesión llama al conjunto de autos con la tarjeta) tardaba seis meses en mayo del 2013, hacia marzo de ese mismo año ya duraba ocho meses y si se hace en estos momentos tarda diez.

A este plazo hay que sumarle el periodo de estudio de los papeles solicitados (entre ellos declaraciones extrajuicio, tarjeta de propiedad del carro, certificado de tradición de la propiedad en la que se vive o contrato de arrendamiento) y el lapso que transcurra entre la aprobación de la tarjeta y la asignación de una cita para poner el chip en el vehículo.

Las demoras se deben al crecimiento poblacional e industrial en la sabana de Bogotá, según argumenta Gina Gómez, coordinadora del beneficio de Categoría Especial del peaje.

Gómez sostiene que cada vez hay más autos que, bien sea porque sus dueños ahora trabajan en los municipios de la sabana o porque ellos han comprado vivienda en dichas poblaciones, son inscritos para obtener la tarjeta electrónica.

Por esta razón, según afirma, la entrega de los dispositivos está tardando más. La concesión prevé que este fenómeno seguirá en aumento.

Para un conductor que se moviliza todos los días (entre semana) por ese corredor, un año sin la tarjeta electrónica le significa pagar más de $ 1’630.000 en peajes.

Un beneficio o un derecho

Varias han sido las manifestaciones que se han opuesto al cobro del peaje de la calle 13.

Tan pronto fueron instaladas las primeras casetas en El Corzo (ahí se cobra de occidente a oriente) y en la entrada de Bogotá (se cobra de oriente a occidente), las protestas, bloqueos y el diálogo con los alcaldes de turno llevaron al acuerdo: quienes tengan la tarjeta electrónica pagan 200 pesos que van para el Fondo de Seguridad Vial.

Tras tres años de cobros, la concesión aún no contaba con la totalidad de los predios para construir la variante de Madrid, el primer proyecto grande que se tuvo previsto para ese corredor.

En marzo de 2010, un nuevo pleito con la comunidad tuvo lugar luego de que el Ministerio de Transporte propusiera que la tarifa especial subiera de 200 a 1.500 pesos y que se suspendiera la expedición de nuevas tarjetas electrónicas. El fallecido exministro Andrés Uriel Gallego había propuesto que la tarifa siguiera igual para quienes ya tenían sus tarjetas, pero solo por cinco años y sin expedir una más, o que se cobrara un “peaje social” para todo el mundo.

Los cambios que se pretendían implementar buscaban mayores recursos para extender la doble calzada de la vía hasta Facatativá y la construcción de una ciclorruta hasta Bogotá. Pero finalmente, dos meses después, y tras marchas y bloqueos en la vía, se decidió que la categoría especial seguía en pie al mismo precio y que sí se seguirían entregando nuevos chip.

Hoy, aunque la tarifa se mantiene en 200 pesos para quienes ya tienen las tarjetas y los nuevos interesados están en todo su derecho de adquirirla, el trámite sin duda se ha convertido en un dolor de cabeza de más de un año.

ELTIEMPO.COM

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.