James Rodríguez, de pedir para el bus, a conducir lujoso Lamborghini

James Rodríguez, de pedir para el bus, a conducir lujoso Lamborghini

El colombiano vivió su máximo éxito hasta ahora en el Mundial de Brasil, en el que hizo 6 goles.

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20 de septiembre 2014 , 05:27 p.m.

Luciano Wernicke, el mismo escritor del hit editorial Historias insólitas de los mundiales de fútbol, regresa a Colombia para presentar la biografía no autorizada del goleador del Mundial de Brasil 2014, que lleva por título James, nace el crack (Planeta).

En esta ocasión, Wernicke, experto en cazar datos curiosos de la historia de los deportes, hace todo un recorrido por la vida del volante colombiano, que va desde sus inicios hasta los flashes, los galardones y los contratos millonarios que lo persiguen hoy.

El escritor y periodista argentino –con un gran número de seguidores en nuestro país– relata una historia en la que se muestra cómo James forjó su éxito a punta de perseverancia, tenacidad, madurez precoz, generosidad, abandonos y encuentros; soledad y multitudes, caídas y levantadas.

James Rodríguez se conoró campeón con el Banfield de Argentina en el 2009. (Archivo ETCE)

“Los lectores podrán conocer una historia que pasó de la falta de monedas para subir a un destartalado bus público a conducir un Lamborghini. Como se destaca en el prólogo del libro, este es el relato del alquimista que, con su zurda mágica como piedra filosofal, transformó un zapato de cuero en una bota de oro”, cuenta Luciano Wernicke en entrevista con EL TIEMPO.

¿Cómo nació la idea de hacer este libro?

La idea fue en realidad de Planeta Colombia. El subdirector editorial, Édgar Téllez, me llamó durante el Mundial y me propuso hacer la biografía de James, teniendo en cuenta que su carrera se ha desarrollado en el exterior. Para ello tuve que hablar con muchos colegas, compañeros y excompañeros de James, directores técnicos, representantes y hasta con la persona que lo contrató en Adidas por primera vez para que fuera la imagen de la empresa.

¿Cómo hizo para tener testimonios de James y su familia si es una biografía no autorizada?

La clave en este tipo de trabajos es aprovechar todos los recursos que te da la investigación periodística. Primero, recurrir a las fuentes vivas, cercanas al protagonista. Fue imposible hablar con James, pero de todos modos no era tampoco la idea porque esto no es una entrevista. Lo más rico es conversar con personas que te cuentan lo que han vivido junto a él. También recurrí a la prensa escrita, las redes sociales y a libros como el de Javier Hernández Bonett, que muestra cómo va creciendo James en la eliminatoria y cómo Pékerman lo lleva poco a poco a ser el líder que necesitaba para el Mundial.

Tras su éxito en el país gaucho, pasó al Porto de Portugal, donde ganó tres Supercopas de Portugal, tres ligas, y la Uefa Europa League. (Archito ETCE)

¿Qué fue lo más difícil dentro del proceso de investigación?

Reconstruir la historia de su infancia. Solo me pude basar en testimonios de la madre, del padre, del padrastro, un tío, y del propio James, pero dados en distintas entrevistas a la radio, la prensa y la televisión. Esto me ayudó a relatar este capítulo de la vida de James que no tenía mayor registro público como sí lo tiene hoy en todos lados. Pero también hablé en Argentina con sus excompañeros de Banfield y su técnico, Julio César Falcioni. En el trabajo de biografías, contar con este tipo de testimonios es más rico que lo que pueda dar el mismo protagonista porque nos permite tener múltiples visiones del personaje. Cosa distinta fue la autobiografía que hice de Bilardo, junto al mismo Carlos Bilardo.

¿Qué datos curiosos encontró investigando sobre James?

Uno bueno y otro malo. Cuando James Rodríguez llegó al Club Atlético Banfield, el equipo del sur del Gran Buenos Aires, la pasó mal los primeros meses. Sobre todo porque él y su familia querían que se consagrara rápido. Llegó con la idea de ser el gran armador de un equipo de primera categoría en Argentina y eso le costó mucho porque tuvo que soportar las envidias que se ven en el fútbol y dentro de los camerinos. Le costó adaptarse porque fue blanco de burlas, porque cuando se pone nervioso tartamudea un poquito. Tenía varios compañeros que no lo querían, en especial uno que perdió el puesto por James. Como no se podían burlar de su juego –es un crack– a sus espaldas le hacían mofa por su forma de expresarse.

¿Y cuál es el positivo?

Que James siempre supo salir adelante ante cada adversidad que se le presentó a su paso por Argentina. Nunca se dejó doblegar. Le pasó en Porto y en Mónaco, donde al principio no lo quería el técnico Claudio Ranieri. Nada dejó torcer su rumbo. Eso demuestra que cuando una persona se plantea un objetivo y tienen la fortaleza, la entereza y la fuerte convicción de que lo va lograr, sus sueños se cumplen. Hoy está en el Real Madrid con 23 años, siendo el goleador del Mundial sin ser un delantero, y por un fichaje de 80 millones de euros. Cuando James se retire del fútbol, sin duda deberá dedicarse a dar conferencias sobre cómo progresar en la vida y cómo no dejarse vencer por las dificultades y seguir siempre para adelante.

¿Qué otras dificultades pasó James en Argentina?

Una vez, estando en Banfield, su representante tuvo un inconveniente y no pudo ir a buscarlo al finalizar la práctica en Buenos Aires... James necesitaba monedas para pagar el bus, pero no tenía ninguna encima: debió mendigarlas a empleados del club para volver a casa. Hoy maneja un Lamborghini.

Con Mónaco jugó 34 partidos en la Liga 1 de Francia, marcó 9 goles, hizo 12 asistencias y jugó 2.638 minutos. (Archivo ETCE)

¿Cómo es la amistad entre Falcao y James?

Muy buena. En Mónaco, James y Falcao vivían en el mismo edificio: Le Simona, una destacada joya de un reconocido arquitecto parisino, Jean-Pierre Lott. Está situada en el barrio Jardin Exotique. Falcao vivía en el piso 9 y James en el 10, los mismos números que usan para jugar. ¡Hasta piscina tenía en un balcón!

¿Cómo es la relación entre Pékerman y James?

Es muy cariñosa. Pékerman demuestra que es un padre para James dentro de la Selección. Se tienen un cariño recíproco. El profesor le da un protagonismo que hace que James y el mismo equipo suban su nivel, dándole el puesto que necesita para brillar en la cancha y, de paso, empujar al equipo como el gran conductor.

¿Qué pasó cuando Falcao no pudo ir al Mundial?

Cuando Colombia perdió a Falcao, James se echó el equipo al hombro gracias a que Pékerman encontró en él a un tipo receptivo. Lo que otros técnicos no se animaron a darle a James, se lo dio el profesor y el resultado fue extraordinario. Cuando James estaba en Banfield, Jorge Burruchaga no confiaba en él, no lo quería poner. El técnico hizo una mala campaña y se fue. Llegó Falcioni, se encontró con un talento como James y, de inmediato, lo puso a jugar como titular. Luego Banfield salió campeón por primera vez en más de 100 años de historia. Falcioni se la jugó por James y este le respondió con buen fútbol y goles. Algo parecido le pasó en Porto con André Villas-Boas, y con Claudio Ranieri en el Mónaco, quienes al principio no lo querían poner a jugar. Más que un técnico, James necesita un tipo que le dé confianza para despegar, y eso lo entendió muy bien Pékerman.

¿Por qué dice usted que la derrota de Colombia ante Brasil también se lloró en Portugal?

Esto me causa mucha ternura. James es un tipo muy cariñoso, muy afectuoso. Es también bastante reservado, pero cuando tiene que manifestar cariño por una persona, lo hace y lo deja bien claro. No sé si se sabe en Colombia, pero James es copropietario en Portugal de un restaurante. Antes del Mundial, él estuvo allá y les prometió a los empleados que si Colombia salía campeón del mundo, el jugador les daría a los trabajadores un premio de 5.000 euros a cada uno. Así que no solo los colombianos lloraron por la eliminación injusta ante Brasil, también lo hicieron en la ciudad de Porto.

¿Cómo ve a James en el Real Madrid?

Ancelotti empezó a ponerlo de titular. El técnico aún no le ha encontrado la posición ideal para él en la cancha. Está explorando al ponerlo por la derecha, tratando de ubicarlo en una posición muy parecida a la que juega Messi en el Barcelona.

Por otro lado, me da la impresión de que los compañeros no le querían dar la pelota, como fue el caso de los alemanes y del galés Gareth Bale. El Madrid es un equipo lleno de estrellas y de egos, pero cuando esos tipos se den cuenta de que juntos pueden ganarlo todo, no los parará nadie. Ahí James será fundamental.

Tras coronarse como el goleador del Mundial 2014, fue comprado por el Real Madrid en un fichaje de 80 millones de euros. (Archivo ETCE)

ELVIS MARTÍNEZ BERMÚDEZ
Redacción Domingo

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