Irán, la 'piedra en el zapato' para la coalición frente al EI

Irán, la 'piedra en el zapato' para la coalición frente al EI

París acoge este lunes una reunión para acordar la estrategia contra del grupo yihadista. Análisis.

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15 de septiembre 2014 , 08:58 a.m.

La conferencia de seguridad de París, que comenzó este lunes con la participación de más de 30 países que conforman la recién formada coalición contra el Estado Islámico, tuvo un tirante y frío comienzo a raíz de la decapitación este sábado del colaborador británico David Haines, en manos del grupo radical, el tercer rehén que el EI da muerte en menos de un mes, y la notoria y polémica ausencia de Irán en la nueva estrategía liderada por Estados Unidos.

Recientemente, Irán reiteró su posición de negarse rotundamente a colaborar en la coalición internacional para "exterminar" al EI, argumentando que Estados Unidos lo que único que busca es un pretexto para "hacer en Irak y en Siria lo que hace en Pakistán, bombardear los lugares que quiere sin autorización" del gobierno paquistaní, en alusión a los ataques norteamericanos con drones contra las bases de los talibanes. 

Irán, el gran ausente (o excluido) de la conferencia de este lunes en París, observa con extremo recelo la conformación de este grupo,  aunque comparte su objetivo, y ya ha marcado su línea roja: al no aceptar ningún tipo de bombardeos en Siria sin el consentimiento de Bachar al Asad, que tiene en la República Islámica a su mejor aliado. (Ver también: Puntos claves de la dificultades en la lucha contra el Estado Islámico).

Desde el primer momento, las declaraciones de Teherán respecto a los ataques de Estados Unidos al grupo islamista fueron cautelosas y estuvieron destinadas a generar dudas sobre las intenciones de Washington en el país vecino.

Ahora, con el anuncio de la coalición de cuarenta países -entre ellos diez árabes y varios antagonistas de Irán en la región como Arabia Saudí-, Irán ha elevado el tono de sus críticas.

El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Hosein Amir Abdolahian, señaló ayer que su país no tiene "ningún interés" en participar en el acto de París, que calificó de "espectáculo", y aseguró que Irán apoya "un genuino combate contra el terrorismo tanto en la región como en todo el mundo".

El líder supremo iraní, Alí Jameneí, aseguró que EE. UU. ha pedido hasta en tres ocasiones a Irán su participación en la coalición, a lo que él mismo se ha negado, al considerar que Washington "tiene las manos manchadas" por su apoyo a los grupos de oposición en Siria, a los que Irán considera terroristas y entre los que se encuentra el EI.

Tampoco le interesa a Irán unirse a una coalición que incluye a los saudíes quienes, a su entender, son uno de los países del Golfo que han financiado y fomentado al EI. El diputado iraní Wahid Ahmadí, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior, tachó la conferencia de París de "nuevo juego de EE. UU. en Oriente Próximo" y acusó a "EE. UU., Francia y potencias árabes de arrogantes" y "crear y entrenar al EI con su total apoyo", informó hoy la agencia parlamentaria ICANA.

Las autoridades de Teherán han recordado que el Consejo de Seguridad de la ONU no ha aprobado esta operación contra los islamistas, lo que la deslegitima, y han advertido que, al contrario que en Irak, el Gobierno sirio no ha dado su autorización para el bombardeo de posiciones de EI en ese país. (Ver también: Siria considera que debe estar en coalición contra el Estado Islámico).

Al tiempo que rechazan la gran colación que va tomando forma, los iraníes recuerdan que cualquier lucha contra los islamistas que no cuente con ellos está perdida.

El presidente iraní, Hasán Rohaní, calificó la semana pasada de "simplista" creer que "el complejo problema del terrorismo se puede solucionar con bombardeos aéreos" y señaló que la lucha internacional contra el terror requiere "firmeza común y cooperación regional e internacional".

Irán no puede permitirse formar parte de un grupo encabezado por su archienemigo, Washington -con quien no mantiene relaciones bilaterales desde hace 35 años, y cuyas políticas en Oriente Medio desprecia y tacha de imperialistas y coloniales- y al que se ha unido Riad.

Teherán considera a ambos responsables del incremento del islamismo suní en la región por su apoyo a los grupos de la oposición que luchan desde hace tres años contra el régimen de Al Asad en Siria, y se ve a sí mismo como el gran opositor a ese terrorismo por su apoyo a Damasco y Bagdad.

Tampoco ve inocentes a potencias europeas que se han unido a la coalición y a las que acusa de haber guardado silencio durante años mientras el EI y otros grupos masacraban a la población siria.

Por otro lado, como señala el analista Davud Mohamadi en el rotativo reformista Sharq, también Washington tiene sus reticencias a sentarse con Teherán: lo primero por la oposición de su socio eterno, Israel, y lo segundo porque "la participación de Teherán en la coalición contra el EI desacreditaría el argumento estadounidense de que Irán apoya el terrorismo".

Pese a la retórica política, no son pocos los analistas y diplomáticos que aseguran que, sobre el terreno en Irak, Irán está coordinando con EE. UU. sus actividades contra los yihadistas.

REDACCIÓN INTERNACIONAL, AFP Y Efe.

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