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Asesinaron a Luis Murcia, uno de los patrones esmeralderos de Boyacá

Asesinaron a Luis Murcia, uno de los patrones esmeralderos de Boyacá

Su cuerpo fue hallado en Arbeláez (Cundinamarca). Fue uno de los que firmó la 'paz verde' en 1991.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
12 de septiembre 2014 , 12:49 a. m.

El esmeraldero Luis Murcia Chaparro, el ‘Pequinés', fue asesinado en la noche de ayer jueves. Personas cercanas al esmeraldero señalaron que desde hace meses se movía entre Arbelaez y San Bernardo y que lo hacía en medio de fuertes medidas de seguridad ante las amenazas que venía recibiendo.

Según las fuentes, ayer fue visitado por su familia en la finca en la que se encontraba y en la noche varios hombres armados ingresaron a la vivienda. El esmeraldero alcanzó a salir de la vivienda pero fue descubierto por los atacantes que le dispararon en seis ocasiones.

La muerte de Murcia es el golpe más grave a la paz construida en la zona esmeraldera en los años 90. Murcia fue uno de los jefes de clanes que firmaron la paz en 1991 y su rostro volvió a verse en noviembre del 2013, en una entrevista con EL TIEMPO en la que respondió a los señalamientos de Pedro Nel Rincón, alias Pedro Orejas, sobre el atentado que finalmente le costó la vida al hijo de este último.

Murcia no solo negó ese ataque sino que acusó públicamente a 'Orejas', hoy preso por concierto para delinquir, de haber atacado a otros 'patrones' de la zona y de poner en riesgo la paz de la región en el occidente de Boyacá.

Tensión en Boyacá

Pero la tensión no data del 2013 sino de mucho antes. Los Murcia estaban alineados con Victor Carranza, el fallecido 'zar de las esmeraldas' y reconocido contradictor del clan liderado por 'Pedro Orejas'. (Lea también: Así fue el ataque al esmeraldero Jesús Hernando Sánchez Sierra en zona rosa de Bogotá)

En varias cumbres entre patrones en las que la Iglesia hizo de garante, Carranza, los Murcia y la familia de Maximiliano Cañón (otro poderoso esmeraldero) acusaron a los Rincón de estar detrás de los atentados fallidos contra Carranza y de haber llevado a narcos y a paras a la zona esmeraldera.

En medio de esa 'vendetta' han sido asesinados varios esmeralderos leales a los dos bandos (Mercedes Chaparro) y hubo un grave atentado contra Hernando Sanchez, uno de los principales socios de Carranza y que hoy se erige como su verdadero sucesor. Murcia era cercano a Sánchez.

En el trasfondo de la guerra hay una mina, llamada Consorcio, en la que todos los salpicados por esre conflicto tenían participación y que está entre las minas tradicionales de la gente de Carranza (Cunas) y la de los Rincón (la Pita). El año pasado había sido capturado Óscar Murcia, hermano del Pequinés, acusado de la muerte del abogado de Orejas.

Toda la 'vendetta', que en cuatro años deja al menos 50 muertes, muestra el escaso control del Estado sobre un millonario negocio que cada año mueve al menos 150 millones de dólares y que está manejado desde hace décadas por un puñado de clanes familiares -los Carranza, los Murcia, los Rincón, los Triana, los Cañón y los Molina, entre otros- y que paradójicamente tiene como escenario una de las regiones más pobres del país, pues la plata de las esmeraldas no se refleja en desarrollo y bienestar de las comunidades.

En el diálogo con EL TIEMPO, Murcia había manifestado su preocupación por la paz en la región del occidente de Boyacá que, según él, se había roto “hace mucho tiempo”.

En ese entonces, había denunciado que en la zona había gente “enfusilada”, que asustaba a los mineros y a las familias que trabajan y viven de la esmeralda. También calificó a Pedro Nel Rincón de “irresponsable”, luego de que este lo acusara de un atentado en Pauna (Boyacá), que le costó la vida a su hijo Pedro Simón Rincón.

“Nosotros nos salimos de la región hace más de siete años para evitar problemas. En ese incidente que él (´Pedro Orejas’) tuvo en Pauna cayó familia de nosotros. Yo hice la paz con Víctor Carranza hace más de 20 años y no voy a ser ahora el culpable de una guerra. Nosotros hemos buscado el diálogo con el señor Rincón; hace unos meses nos reunimos con él en un diálogo muy formal y le preguntamos por qué nos quería matar; le pedimos que no llegáramos a esos extremos”, le había dicho Murcia a EL TIEMPO.

El ‘Pequinés’ era hermano de Óscar Murcia, capturado en Apartadó, en el Urabá antioqueño, por el asesinato del exdirector del CTI, Víctor Ramírez García, en enero del 2013. Para ese momento, Ramírez fungía como el abogado del ‘Pedro Orejas’.

Luis Murcia, además, figura en unas escrituras de un predio vinculado con el narcotraficante Daniel Rendón Herrera, alias don Mario. Por eso era investigado por la Fiscalía por los supuestos nexos de su familia, tradicional en la explotación del llamado 'oro verde' en el occidente de Boyacá, con la banda criminal ‘Los Urabeños’. (Lea: Las pruebas que comprometen al clan esmeraldero Murcia con 'Urabeños')

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