Secciones
Síguenos en:
Exigen que manuales de convivencia de colegios protejan a homosexuales

Exigen que manuales de convivencia de colegios protejan a homosexuales

El Gimnasio Castillo, donde estudió Sergio Urrego, no habría reformado su manual a pesar de la ley.

notitle
Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
08 de septiembre 2014 , 08:51 p. m.

Con el propósito de buscar que los colegios se convirtieran en escenarios de paz, respeto y convivencia, en marzo del año pasado se expidió la Ley 1620 o de Convivencia Escolar, que defiende el derecho de los estudiantes “a ejercer una sexualidad libre, satisfactoria, responsable y sana en torno a la construcción de sus proyectos de vida”.

Pocos meses después, en septiembre, se emitió el decreto que reglamentó el funcionamiento del Comité Nacional de Convivencia Escolar, un órgano cuya tarea principal era velar porque dentro de los seis meses siguientes todos los planteles ajustaran sus manuales. (Lea también: Caso Sergio Urrego: ¿cómo evitar nuevas tragedias por ser gay?).

Sin embargo, y de acuerdo con Mauricio Albarracín, director de la ONG Colombia Diversa, esto no ocurrió. Sostiene que los colegios siguen redactando dichos documentos a su antojo. Un ejemplo, según Albarracín, es el Gimnasio Castillo Campestre, al que asistía Sergio Urrego, el joven que el 4 de agosto se lanzó desde la terraza de un centro comercial de Bogotá, a causa de una profunda crisis por los problemas en el colegio por su orientación sexual.

Según Albarracín, “en este caso, el manual nunca se reformó, lo que demuestra que la ley no se ha implementado. Prueba de ello es que la mamá del estudiante puso la queja ante el comité departamental y no recibió respuesta”, comenta Albarracín.

Y agrega que Colombia Diversa ha recibido denuncias de casos similares. En el manual de uno de esos colegios se señalan como “faltas muy graves las manifestaciones de homosexualismo y lesbianismo”, tanto dentro como fuera de la institución. (Lea también: Maestra escribe carta póstuma al joven que se suicidó).

Mónica Figueroa, directora de la oficina de Calidad del Ministerio de Educación, asegura que a la fecha esta entidad no tiene consolidado el dato del número de colegios que han ajustado sus manuales. “Esta es una labor que compete, en primera instancia, a las secretarías de Educación”, dijo.

Figueroa afirmó, no obstante, que el Ministerio ha recibido cerca de 40 reportes sobre violaciones a la Ley de Convivencia Escolar.

‘Mi hijo era un librepensador’, dice Alba Reyes

“Lamenta no haber leído tantos libros como él quisiera, lamenta no haber dibujado tanto como él quisiera y lamenta no haber hecho más trazos artísticos como su padre y su madre se lo inculcaron”. Así recuerda Alba Reyes una de las cartas que dejó su hijo, Sergio Urrego, de 16 años, antes de quitarse la vida.

Al parecer, Sergio sufrió una profunda crisis cuando comenzó a tener problemas en el colegio porque se expuso su orientación sexual y la de su compañero sentimental. Desde ese momento, las directivas y los profesores del Gimnasio Castillo Campestre tomaron medidas que hoy son cuestionadas por el país, como obligar a Sergio a tomar terapias psicológicas y, al parecer, vulnerar su derecho a la educación. (Lea también: 'Dije en el colegio que si algo le pasaba a Sergio era culpa de ellos').

Desde ese fatídico evento, sus familiares y sus allegados tratan de entender qué fue lo que pasó, pues, como asegura su mamá, Sergio no sufría de depresiones, afirmación que es sustentada por el psicólogo externo que tuvo que consultar cuando el colegio lo obligó a ir.

“Frente a las decisiones tomadas por el colegio, pienso que fueron erradas, tuvieron un manejo totalmente equivocado”, expresó la mamá de Sergio, refiriéndose al Gimnasio Castillo Campestre y a la rectora de la institución, Amanda Castillo.

Aunque sus padres no son pareja, siempre tuvieron una excelente relación familiar con Sergio, quien vivía con su mamá y su abuela.

Su mamá recuerda que Sergio era amante de los libros y un apasionado por la literatura, la poesía, el arte y por la política. “Era un librepensador que creía en sus ideales y estaba aprendiendo. A los 5 años ya había leído La historia sin fin de Michael Ende”.

A pesar de su corta edad, Sergio tenía claras sus ideas políticas y se hacía llamar anarquista, demostraba su disgusto con las instituciones religiosas y políticas, pero respetó los pensamientos y las creencias de los demás. Lo indignaba que lo obligaran a ir a misa en el colegio.

La familia de Sergio está siendo orientada psicológica y jurídicamente por Colombia Diversa, que los ha acompañado desde que ocurrieron los hechos.

EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.