Joven en medio del conflicto / Opinión

Joven en medio del conflicto / Opinión

Cuadro narrativo incluye diversas extorsiones, 'falsos positivos', trampas y... promesas incumplidas.

06 de septiembre 2014 , 04:28 p.m.

Un subgénero nacional, derivado de una guerra permanente donde las heridas son evidentes y ni siquiera los jóvenes logran salvarse del golpe de gracia. Conflicto armado cuyo cuadro narrativo incluye diversas extorsiones, ‘falsos positivos’, trampas o engaños y… promesas incumplidas. Muchachos atraídos o enredados por la guerrilla, el Ejército y los paramilitares; víctimas y victimarios cuyos entornos familiares se encuentran divididos y atemorizados por una violencia implacable.

Ejemplos relativamente recientes: La primera noche, La sombra del caminante, Retratos en un mar de mentiras, La pasión de Gabriel, Estrella del sur, Los colores de la montaña, Silencio en el paraíso e incluso la parodia Los actores del conflicto.

Quinceañero, estudiante vago al servicio de actividades ilícitas y actor por vocación que encontrará en el arte su camino de redención.

Mateo es un muchacho vulnerable de Barrancabermeja propenso a los dineros sucios en plena zona caliente del Magdalena Medio. Entre la espada y la pared, dentro del fuego cruzado de una tierra sin ley, Mateo hecho cobrador y sicario sobrevive en la cuerda floja como cualquier ‘atrapado sin salida’; el mismo que debe infiltrase en un grupo aparentemente pacifista para delatar a quienes tienen conductas e ideas diferentes a las del opositor.

A partir de una serie de televisión para adolescentes afectados por el conflicto en referencia, su escritura sobre el particular se inició hace siete años como Una obra de teatro cristalizada en la representación con matices agridulces transcurrida en medio del ajetreo cotidiano de un hervidero humano. Dirige María Gamboa, con innegable seriedad dramática y equilibrado sentido escénico, quien estudió producción en Nueva York e historia de cine y guion en París.

Respira paz, campaña de la ONU para promover tal cultura, tiene en Mateo (la película) su bandera inmediata.

Intencionalidades válidas de logros fotográficos aceptables, aunque por momentos las situaciones parecerían acomodarse al postulado básico de combatir la guerra sin justicia social.

Porque debemos “aprender a respirar y reflexionar antes de actuar y así manejar mejor las situaciones tensas o conflictivas que surgen en la vida cotidiana”.

MAURICIO LAURENS
Para EL TIEMPO
laurens@etb.net.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.