Radamel Falcao García, radiografía de un 'Tigre' goleador

Radamel Falcao García, radiografía de un 'Tigre' goleador

Historia del joven oriundo de Santa Marta que llegó a ser uno de los mejores jugadores del mundo.

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01 de septiembre 2014 , 04:11 a.m.

El hecho de ver a su papá sufrir como defensa central pudo ser la motivación para que Radamel Falcao García comenzara a pensar en jugar al fútbol y a hacer goles. Es deportista por herencia, aprendió a meter la pelota en los arcos rivales por instinto y ahora, triunfa por tener talento puro, siendo uno de los mejores jugadores del mundo.

El 10 de febrero de 1986, en Santa Marta, dio su primer grito en este mundo, mientras su padre, Radamel García, era jugador del Unión Magdalena. Lo único que tienen en común como jugadores es el hecho de salir a la cancha y patear un balón, porque sus características fueron muy distintas. El primero, un defensa central, más bien rústico, y de pocos goles. El segundo, poco a poco, iba a convertirse en goleador.

"Veía a mi papá en la defensa y me desesperaba, quería que subiera e hiciera un gol", dijo Falcao en 2001, cuando jugó en su primera Selección Colombia, la Sub-17 que dirigía Julio Valdivieso. Y no fueron muchos los tantos de Radamel padre: 11 en 346 partidos.

En cambio, Falcao, desde pequeño, dio muestras de que iba a ser especial: a los 2 años, le mostró a su padre que tenía dominio de balón. A los 13, marcó un récord del que pocos se han dado cuenta: es el jugador más joven en actuar en el fútbol profesional colombiano: tenía 13 años, 6 meses y 18 días cuando Silvano Espíndola, jugador y DT de Lanceros, lo mandó al campo para enfrentar al Pereira, el 28 de agosto de 1999. Con Espíndola, encontró a otro amigo: Dios. El argentino es pastor y Falcao siguió esa fe.

Su destino no estaba en Colombia. Poco después del Suramericano de 2001 se fue a River Plate, donde hizo las inferiores, después de pasar por Millonarios, su otro gran amor, sin que nadie le diera el sí para quedarse. Allá, en la octava división del club argentino, se ganó el apodo del 'Tigre', acuñado por uno de sus compañeros, Gonzalo Ludueña.

Esperó cuatro años para debutar en la primera división, aguantó una lesión de rodilla y se despidió de la banda roja con un título, el del Clausura 2008, que celebró con la camiseta azul y blanca de Millos, montado en un carro de bomberos. Otro equipo albiazul, Porto, lo recibió a mediados de 2009. Allí tuvo números impresionantes.

El fútbol no es su única afición. El béisbol y el twitter (su cuenta es @FALCAO) también ocupan muchas de sus horas. Incluso, mientras su padre vivió y jugó en Venezuela, alcanzó a jugar a la pelota caliente, pero el fútbol ganó la batalla.

En internet, suele hacer concursos sobre su pasado, como, por ejemplo, cuando preguntó a quién copiaba en la celebración de sus goles (el sueco Tomas Brolin) o cuándo marcó su primer gol en Argentina. "El pibe que no lo puede creer, el pibe que no lo puede entender, el pibe que piensa que está soñando", fue el relato de Sebastián Vignolo cuando le hizo ese primer tanto a Independiente, en 2005.

La frase aplica incluso hoy, cuando tiene en su historial un torneo Clausura con River Plate, dos Ligas, dos Copas y tres Supercopas de Portugal con Porto, y dos coronas en la Liga de Europa, la segunda con el Atlético de Madrid, que pagó 40 millones de euros por él y lo convirtió en la transferencia más cara de un jugador colombiano en toda la historia.

El 'Tigre', como le pusieron en Argentina, llevó al Porto de Portugal al título de la Liga de Europa, y luego repitió la corona con el Atlético de Madrid. En ambas ediciones del torneo fue el máximo goleador, con 17 en el 2011 y 11 en el 2012.

En el Atlético de Madrid también ganó la Copa del Rey (2013) y la Supercopa de Europa (2012). Se convirtió en ídolo de la afición del cuadro colchonero.

Ya por ese entonces era codiciado por los principales equipos de Europa. Las especulaciones sobre su futuro crecían día a día. Se le asociaba con el Real Madrid, con el Chelsea, pero finalmente terminó en el Mónaco de Francia, club al que fue transferido por 63 millones de euros.

En la Selección pasó de tener poco brillo a ser en el jugador más importante durante la eliminatoria al Mundial de Brasil. Ya antes había ganado un Suramericano sub-20, en 2005. Pero entre el 2012 y el 2013 estalló toda su capacidad goleadora con la camiseta tricolor. Su gran anhelo era clasificar al Mundial y jugarlo.

Sin embargo, fue un Mónaco donde ha vivido su momento más difícil, al sufrir la lesión de Ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, en enero del 2014, en un partido por la Copa de Francia.

Pese a su empeño para recuperarse y poder jugar el Mundial de Brasil, a Falcao no le alcanzó. Se operó en manos del reconocido médico portugués José Carlos Noronha. Inició su recuperación en Madrid e incluso fue citado por el técnico de Colombia José Pékerman, pero finalmente no quedó en la convocatoria para la Copa del Mundo.

Luego de anunciar entre lágrimas que no estaría en Brasil, Falcao siguió con su recuperación y ya después del Mundial reapareció en las canchas con el Mónaco.

Ya ha marcado dos goles con el equipo francés esta temporada, por la Liga, y en muchas ocasiones ha confesado estar feliz allí, sin embargo, tras mucha expectativa, finalmente se confirmó que esta temporada, Radamel Falcao García jugará por una temporada, en condición de préstamo, con Manchester United.

REDACCIÓN DE DEPORTES

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