Los malos recuerdos podrán ser modificados, según un experimento

Los malos recuerdos podrán ser modificados, según un experimento

Se busca en un futuro iniciar este tratamiento en humanos con problemas psicológicos.

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31 de agosto 2014 , 07:49 p.m.

Las emociones asociadas a recuerdos podrían ser reescritas. Esto permitiría suavizar episodios dolorosos del pasado en lugar de ensombrecer momentos felices, sugiere una investigación realizada por científicos en Japón y Estados Unidos.

El estudio, que hasta ahora se ha hecho en ratones y que ha sido diseñado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en asocio con el instituto japonés Rike, abre la puerta al desarrollo de técnicas para alterar las emociones positivas o negativas asociadas a cada recuerdo.

En el experimento, los investigadores ubicaron ratones macho en un lugar concreto de un cajón con arena y les indujeron a asociar ese punto con momentos positivos –mediante la interacción con hembras– o negativos.

Tras comprobar que los roedores con malas experiencias tendían en adelante a evitar ese lugar y los que habían experimentado placer se sentían cómodos en él, los científicos sometieron a los animales a la situación emocional contraria, al tiempo que activaban mediante láser las zonas de la memoria con la información de contexto original.

Comprobaron que el antiguo recuerdo había quedado relacionado con la nueva carga emocional, ya fuera positiva o negativa.

Los ratones que habían vivido malas experiencias en primer lugar ahora sentían menos temor hacia la caja de arena donde se había formado ese recuerdo, mientras que los que habían interactuado con una hembra ya no se mostraban cómodos e intentaban huir.

Para manipular esas emociones, los científicos estimularon con haces de láser ciertos circuitos neuronales del hipocampo, donde se almacena la información contextual de la memoria –dónde y cuándo sucedió determinado acontecimiento– y de la amígdala, en la que se codifican los sentimientos relacionados con esa información.

“Sabemos que las dos regiones, el hipocampo y la amígdala, están conectadas. Lo que hemos descubierto es que podemos cambiar las asociaciones que unen la memoria contextual con sus correspondientes emociones, de negativo a positivo y a la inversa”, explicó el japonés Susumu Tonegawa, nobel de medicina en 1987, quien lidera este estudio.

El científico subrayó que la técnica optogenética que han desarrollado para el experimento en ratones permitirá en el futuro iniciar nuevas vías para el tratamiento en humanos con problemas psicológicos como el estrés postraumático y la depresión.

“Ahora podemos acceder al interior del cerebro y manipularlo para cambiar el comportamiento asociado a un recuerdo sin usar medicamentos. Esto representa una nueva vía para la psicoterapia en el futuro”, dijo Roger Redondo, coautor del estudio publicado en la revista científica británica Nature.

Para almacenar

En el estudio están involucrados el hipocampo, parte del cerebro que tiene un rol central en la memoria, y la amígdala cerebral.

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