Secciones
Síguenos en:
La confesión de Héctor Zambrano en el 'carrusel' de contratos

La confesión de Héctor Zambrano en el 'carrusel' de contratos

El exsecretario de Salud afirmó que Iván Moreno le propuso repartir comisiones por $5.180 millones.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
25 de julio 2014 , 10:57 p. m.

El exsecretario de Salud de Bogotá Héctor Zambrano Rodríguez, detenido hace año y cuatro meses en la cárcel La Picota por tráfico de comisiones en un contrato de alquiler de ambulancias por más de 67.000 millones de pesos, habló por primera vez ante un medio de comunicación del escándalo de corrupción.

Zambrano, que acaba de ser sancionado por la Procuraduría con destitución y 16 años de inhabilidad para ocupar cargos públicos, relató la forma como repartió personalmente cerca de seis mil millones de pesos en comisiones.

¿Por qué termina usted como el cerebro de esta operación?

Yo no había querido dar ninguna entrevista porque soy muy respetuoso de todos los procesos judiciales, pero a raíz de unas declaraciones sesgadas que sacó la Procuraduría frente a mi sanción, quiero expresar lo siguiente:
Reconozco que sí cometí un error. No quiero evadir ninguna responsabilidad. Cometí el error de que posterior a la asignación del contrato, que se hizo bajo un procedimiento de transparencia y de legalidad, había unos intereses de recibir una comisión, y acepté servir de intermediario para entregar esos dineros.

Yo acepté el tema del cohecho, que fue posterior a la adjudicación del contrato, pero como se lo hice saber a la señora juez, en una de las audiencias del proceso penal, yo me allané a los otros delitos, como el interés indebido en la celebración de contratos y contratos sin el cumplimiento de los requisitos legales, delitos que no se cometieron, y me allané a eso porque quiero solucionar mi situación, y porque no tengo cómo pagar un abogado de un proceso que puede durar tres o cuatro años.

¿Quién le propuso servir de intermediario?

Yo estaba en Estados Unidos en una reunión cuando hubo el tema de la crisis de la H1N1, presentando la experiencia de Bogotá en ese sentido, cuando recibí una llamada del director jurídico, que me decía que había una presión para que no se hiciera la adjudicación del contrato.

¿Qué hace usted cuando le dicen eso?

Cuando regreso, al día siguiente, visité a Samuel Moreno. Y le dije, “alcalde, ¿qué está pasando en la licitación de ambulancias, porque pasado mañana se hace la audiencia de adjudicación, pero me dice el director jurídico que hay una presión muy fuerte por parte del concejal Andrés Camacho, que ha hecho llamadas, incluso visitas a la Secretaría, (en el sentido) de que no se puede adjudicar esa licitación a la Unión Temporal que está ganando legal y transparentemente?” El alcalde me dijo: “Héctor, adjudíquela a quien se la ganó limpiamente”. Y así lo hice.

¿Y en qué momento surge el tema de las comisiones?

En una visita que me hace Andrés Camacho a mi despacho, que él incluso la reconoce posteriormente en la Fiscalía, me amenaza, que se estaban incumpliendo unos compromisos. Yo le pregunté que cuáles y él dijo que el ganador de la licitación tenía que cederle el 50 por ciento del contrato o todo el contrato a Macromed. Yo le dije que no sabía de compromisos. Fui y hablé con el alcalde y le conté. Fue cuando el alcalde me dijo, “Héctor, yo quiero que hable con Iván Moreno”.

¿Y usted habló con Iván Moreno?

Yo fui a hablar con Iván Moreno para aclararle que el contrato se adjudicó a quien ganó. Él me dijo, “Héctor, de todos modos la firma que ganó va a dar una comisión”. Y dijo, “queremos que usted nos ayude a servir de intermediario. Usted es una persona que los concejales respetan, tiene reconocimiento como una persona tranquila, ayúdenos a ser intermediario en recibir esos recursos y entregarlos posteriormente”. Fue cuando me dijo, “vaya a la oficina, reúnase con el señor Federico Gaviria, él va a representar a esa empresa en la entrega de esos dineros”.

¿Y usted aceptó hacer eso así no más?

Yo lo pensé.

¿Cuánto tiempo, ahí en la oficina?

Casi dos días, y en medio del agite del trabajo, dije, pensé que es costumbre que pase en muchas entidades del sector público este tipo de circunstancias; yo no cometí nada indebido dentro de la celebración del contrato. Yo veía una proyección política, seguir ascendiendo como funcionario; me dije, ‘no, pues en últimas yo voy a hacer una labor de intermediario. Casi con la seguridad y tranquilidad de que no me pasa nada. Simplemente haga el favor de recibir y entregar’.

¿Y no le pareció mal recibir y entregar una plata pública?

Sí, lo pensé y desafortunadamente no le conté a nadie de mi familia, ni a mis hermanos. Fue el error de mi vida.

¿Y con quiénes se reúne entonces?

Con el señor Federico Gaviria.

¿A usted le dijeron cuánta plata era?

Sí, era aproximadamente 9 por ciento del contrato. Me dijo, “a usted le vamos a entregar 5.180 millones de pesos, y usted se encarga de distribuir de acuerdo a lo que a usted le orientaron”.

¿Quién le dio una lista de a quiénes y cuánto les tocaba?

La elaboré conjuntamente con las instrucciones que me dio Iván Moreno. Recuerdo más o menos las cifras: él me dijo: para nosotros son cerca de 3.000 millones de pesos, de los cuales yo le entregué 2.790 millones de pesos a Emilio Tapia; 90 millones de pesos que le entregué directamente a Iván Moreno, en su residencia, en alguna ocasión que me dijo que necesitaba urgentemente unos dineros; 350 (millones) para el personero Francisco Rojas Birry; 350 millones para Miguel Ángel Moralesrussi, y también se entregó para los concejales Hipólito Moreno, 600 (millones), para Salamanca también 600 millones de pesos y para Omar Mejía fueron 120, y para el concejal Wilson Duarte, que estuvo presionando bastante, me dijeron “colabórele con algo”; fueron unos 80 (millones), básicamente, y a Juan Varela, el subsecretario, también se le entregaron 150, en varias entregas que yo le hice.

¿A usted le correspondió cuánto?

Yo también tenía necesidades económicas. En varias entregas yo saqué de a pedacitos para algunos gastos que tenía, deudas y de eso yo tomé 150 millones de pesos. Lo reconocí ante la Fiscalía.

¿Cuándo y cómo le entregan a usted la plata?

Fueron varias entregas.

¿Quién le entregó a usted?

Federico Gaviria en una oficina del parque de la 93.

¿Y cómo se la entregó, en cajas?

Yo llevaba un morral, y en ese morral recogía.

¿Qué ha querido decir cuando señala que Samuel Moreno “monitoreaba” las entregas?

En algunas reuniones, o en consejos de gobierno, o en la junta de la ETB, o él me llamaba al despacho a alguna circunstancia de trabajo, y ya en privado me decía, “Héctor, cómo va esto”. Y yo le decía, mire, se entregó esto y esto. Él me decía ok.

¿Mientras tenía la plata en tránsito, dónde la guardaba?

En el morral. Por costumbre yo siempre andaba con un morral en el que llevaba documentos de trabajo. Era común verme siempre con un morral.

¿Tuvo esa plata en su despacho en la Secretaría?

Claro, en el morral. Fundamentalmente, en la oficina le entregué al subsecretario. Quiero aclarar que el doctor Juan Varela no participó en nada indebido en la licitación y sus términos de referencia, pero es amigo de Iván, y él dijo que le ayudara. En varias entregas le di 80 millones de pesos.

Muchas personas han negado haber recibido dinero y dicen que usted los incriminó para recibir beneficios…

Yo invito a Miguel Ángel Moralesrussi y otras personas que han negado a que tengan el valor, que tengan los cojones de aceptar lo que realmente ocurrió.

¿Cuándo usted repartió esa plata no era consciente de que era plata pública de la salud de los bogotanos?

Claro. En ese momento yo veía que eran unos dineros que estaba dando esta empresa buscando de pronto la ampliación del contrato.

Mucha gente se quemó las manos apostando por su inocencia, y usted hasta lloró en los medios negando lo que hoy acepta...

Sí, claro. Yo pido excusas. Primero a Dios le he pedido perdón porque obré no correctamente, a pesar de esa voz interior, pero también escuchaba otra voz que decía que no iba a pasar nada. Yo pido excusas.

¿Cómo fue el día en que decidió contar la verdad?

Creo que fue un jueves. Dormí y pensé y reflexioné mucho. Era una celda de tres metros cuadrados. Estábamos tres personas. Esa noche lloré bastante y me dije, ‘no, tengo que contar la verdad’. Eso fue a mediados de junio del 2013. Y fue el sábado cuando les conté a mis hermanos, “yo cometí este error. Y voy a contar la verdad”.

¿Qué dijeron?

La sorpresa fue grande porque ellos partían de que yo no había cometido ningún error. Y dijeron, “Héctor, usted no puede seguir con ese karma interno, cuente la verdad”. Y a raíz de contar la verdad me he descargado completamente. Y estoy con la tranquilidad. Estar en la cárcel no es fácil. El tema de la familia.

¿Y cómo un hombre que está en la cumbre como estaba usted tuerce el camino?

Porque tomé la decisión errada. Nunca obré mal. Pero cuando me pidieron el favor de servir de intermediario, y frente a un conflicto que se presentaba, me dije, ‘si puedo ser útil, bueno, un idiota útil y cometiendo un error’. Y estoy pagando el error de mi vida con las consecuencias que eso significa.

¿Usted es consciente de que ha perdido credibilidad por negar lo que ahora acepta?

Yo sé que mi vida pública está totalmente abatida. Pero mucha gente sabe que yo cometí un error, pero que no soy un delincuente. Cometí un error y sé que eso tiene una consecuencia penal. Pero yo no soy ni el cerebro del ‘carrusel’ ni soy un delincuente, y nunca fui un funcionario corrupto. Fui un funcionario correcto de 25 años de servicio y ascendiendo por méritos.

Que se fueron a la basura

Sí, pero ya no puedo hacer nada.

BOGOTÁ

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.