Llantas que dan felicidad a niños necesitados

Llantas que dan felicidad a niños necesitados

Universitarios convierten neumáticos abandonados en parques para los menores.

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11 de julio 2014 , 06:24 p.m.

 Todo comenzó en un aula de clase de la Universidad Uniagustiniana. Era un simple trabajo en el que los estudiantes tenían que proponer un proyecto con llantas recicladas.

Pero lo que comenzó como una tarea terminó en una maratón de unos treinta estudiantes recorriendo la ciudad para conseguir llantas abandonadas. Quitarlas del paisaje de una ciudad contaminada y convertirlas en risas y juegos.
Juan Manuel Pachón, uno de los alumnos de Ingeniería Industrial de cuarto semestre que participó, encontró las suyas recorriendo la avenida Ciudad de Cali. “Mi grupo era de tres personas. Caminamos mucho para encontrarlas, pero por ese corredor vial había bastantes. En total conseguimos once en casi un mes”.

En esa misma tarea andaban ocho grupos de estudiantes y hoy todos tienen algo que recordar: el día en que los persiguieron unos perros, cuando les tocó cargar las llantas en un mototaxi o los que tenían que rodarlas hasta llegar a sus casas o talleres. “Al final recordábamos todo eso y nos daba era risa. Nosotros, por ejemplo, teníamos que llegar hasta Bosa y subirlas a un tercer piso”, dijo Pachón.

Según el profesor Henry Tao Hernández, promotor de esta iniciativa, lo más importante es que las llantas, que ahora son parques infantiles, anteriormente estaban desechadas en la avenida Ciudad de Cali, provocando malos olores y contaminando el medioambiente.

Lo hicieron sin saber a dónde iban a parar sus creaciones, pero fue tal el éxito de la idea que la universidad terminó gestionando un lugar en donde poner balancines, juegos de trique, golosas, un automóvil para tres, un gusano, serpientes, túneles y pirámides para escalar.

Cuando los jóvenes se enteraron de que todo su trabajo terminaría en un parque para niños del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) la motivación fue mayor. La Fundación Dorcas, ubicada en la calle 41 sur, n.° 91A - 16, y el jardín infantil Timiza, en la calle 41B sur n.° 74-12, fueron los beneficiados. “Las llantas se lavaron, se pintaron, se decoraron y se recuperaron. Todo está diseñado para niños entre 3 y 10 años, con el objeto de que puedan jugar, saltar, ejercitarse y dejar volar su imaginación”, explicó Hernández. El proyecto promete, por lo menos ya está rodando, como las llantas, en la cabeza de todos estos estudiantes.

Un problema ambiental

Según la Secretaría de Ambiente en Bogotá se generan aproximadamente 2,5 millones de llantas usadas al año, de las cuales, cerca del 30 por ciento, es decir, unas 750.000, terminan en calles, avenidas, parques y demás lugares del espacio público, otras son quemadas a cielo abierto para extraer el acero o utilizar su poder calorífico.

De acuerdo con la Resolución 1457 del 2010, los productores de llantas deben implementar sistemas de recolección selectiva y gestión ambiental de llantas y los distribuidores y comercializadores tendrán que recibir las llantas usadas sin cargo alguno para el consumidor.

CAROL MALAVER
Redactora de EL TIEMPO

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