Canteras que desangran a los cerros orientales

Canteras que desangran a los cerros orientales

Además de construcciones ilegales y la ausencia de servicios públicos, aqueja la extracción minera.

notitle
29 de junio 2014 , 07:18 p.m.

Desde el siglo XX, los cerros orientales de Bogotá han sido explotados con actividades mineras. Hoy, son evidentes los daños por las canteras en las montañas. Muchos ven parches amarillos y algunos piensan que son formaciones rocosas naturales.

Sin embargo, esos baches muestran la extracción de piedra y arena para construcciones, en las antiguas canteras. A pesar de que en su momento fueron generadoras de empleo, con el tiempo desataron problemas ambientales y de contaminación.

Por ese motivo, la Corporación Autónoma Regional (CAR) y la Secretaría de Ambiente ya pusieron en marcha programas para regular las actividades de minería ilegal, y cerraron algunas canteras.

La CAR aclara que no se puede hablar de actividades de explotación minera, ya que los cerros orientales hacen parte de la zona de reserva Cerros Orientales de Bogotá, por lo que cualquier extracción de las montañas está prohibida y, por el contrario, debe hablarse de actividades de restauración de predios intervenidos por minería antigua.

Por esta razón, de 18 canteras que se encuentran en las montañas, solo una está funcionando.

Un caso destacado de recuperación en el norte de la ciudad es Soratama, una cantera que durante décadas fue explotada y que en 1990 detuvo sus actividades.

Un ejemplo

En dicho momento, el predio fue entregado a la Defensoría del Espacio Público y en comodato (figura por la que se entrega el espacio con el compromiso de usarlo sin destruirlo y entregarlo de nuevo al dueño original) a la Secretaría de Ambiente, encargada de recuperar Soratama. Diez años después, Ambiente y la Universidad Nacional diseñaron la recuperación del predio y en el 2004 se incluyeron los residentes de los barrios aledaños, en el proceso de restauración de la cantera. “En el 2006 empezaron a ejecutarse las obras de recuperación geomorfológica y restauración ecológica en el predio y el 6 de agosto del 2008, se inauguró el Aula Ambiental Soratama”, informó la CAR.

Actualmente, el Aula es un espacio de 5,8 hectáreas de superficie, abierto al público. Por su parte, los vecinos más cercanos desarrollan proyectos allí, por ejemplo, las mujeres del sector crearon huertas en el espacio y los estudiantes del colegio Soratama, semanalmente, se encuentran con los líderes del Aula para evaluar qué cambios se han presentado en el entorno y estudiar su comportamiento. Además, esta hace parte de la Red de Aulas Ambientales de Bogotá.

Desde 1990, Soratama ha hecho parte de los programas de recuperación de la Secretaría de Ambiente de Bogotá. El objetivo es que a través de espacios como este, en el que se han invertido más de 10.000 millones de pesos, los bogotanos entiendan la importancia de preservar espacios verdes como los cerros y se apropien de los mismos.

Una pedrera que se niega a morir

En septiembre del 2013, después de que EL TIEMPO ZONA denunció el estado de avanzada explotación en que se encontraba el predio La Cabaña, en la carrera 7.ª con calle 210, la Alcaldía Local de Usaquén y la Policía efectuaron un cierre y ordenaron un cese de actividades en lo que sería una cantera.

Los propietarios no estaban cumpliendo con el plan de recuperación ambiental que había ordenado la CAR para el corredor de los cerros orientales y, por el contrario, siguieron excavando.

Sin embargo, posteriormente, la CAR autorizó la continuación de las actividades en La Cabaña y la pedrera está funcionando vigilada por la entidad ambiental.

Alarma de la ciudadanía

Hoy, las actividades de explotación están limitadas y vigiladas por la CAR. Pero, a pesar de las acciones adelantadas, los vecinos continúan angustiados, pues afirman que La Cabaña está generando un daño irreparable a la montaña y que en lugares como la calle 153 con carrera 7.ª están apareciendo nuevos baches y no hay quien controle a los responsables.

Al respecto, la CAR dijo que “a todos los predios en cerros orientales intervenidos por minería antigua e ilegal se les ha impuesto Planes de Manejo, Recuperación y Restauración Ambiental (PMRRA). En el área existen otros predios que, en virtud de sus condiciones, no se les ha impuesto PMRRA, pero sí se les han impuesto obligaciones o requerimientos de mitigación”.

CAROLINA DELGADO
Redactora de EL TIEMPO ZONA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.