El asesinato que desató la Gran Guerra

El asesinato que desató la Gran Guerra

Se trata de la muerte del archiduque Francisco Fernando, a manos del nacionalista Gavrilo Princip.

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28 de junio 2014 , 11:15 p. m.

Gavrilo Princip, un joven de apenas 20 años, cometió el magnicidio más recordado de la historia reciente que terminó desatando la Primera Guerra Mundial, ya que ayer, hace 100 años, de su arma salieron las balas que mataron al archiduque Francisco Fernando y a su esposa Sofía Chotek, en Sarajevo, capital de una Bosnia Herzegovina anexada al Imperio Austrohúngaro apenas seis años atrás.

Los Balcanes habían sido un hervidero de pasiones nacionalistas desencadenadas tras la independencia del imperio Otomano (actual Turquía) de la mayoría de los pueblos eslavos de la región, pero que cayeron bajo el dominio austrohúngaro tras la unificación de este imperio, llamado el de las dos coronas, en 1867.

La anexión de Bosnia a la corona austrohúngara en 1908, que lesionó las intenciones de la casa real serbia de los Karadjordjevic de crear una unión serbobosnia, fue vista como una ‘germanización’ de los Balcanes por organizaciones políticas nacionalistas como Joven Bosnia, a la que Princip se unió luego de haber tratado de establecerse en Zagreb. (Lea también: Gavrilo Princip, ¿héroe o terrorista?).

Para 1914, los anhelos autonomistas y las voces del nacionalismo radical paneslavo llegaban hasta Viena, donde el archiduque Francisco Fernando ya venía teniendo más protagonismo ante la avanzada edad de su tío, el emperador Francisco José I, quien ya tenía 84 años. (Lea también: Han pasado 100 años desde la Gran Guerra y las divisiones persisten).

Francisco Fernando, quien nació el 18 de diciembre de 1863 en Graz, era muy consciente de la descentralización necesaria de un imperio tan diverso como el Austrohúngaro, pero ya desde Sarajevo, Princip y sus copartidarios pensaban en eliminarlo.

En su afán por establecer más conexiones con los eslavos del imperio y sofocar los ánimos de rebelión, Francisco Fernando pactó un viaje a Sarajevo para el 28 de junio, con el fin reunirse con las autoridades locales bosnias. Los integrantes de Joven Bosnia ya habían armado todo un plan para asesinar ese día al archiduque.

En el primer intento de asesinato, el mismo Francisco Fernando recogió un artefacto explosivo que le lanzaron y lo arrojó hacia atrás del vehículo, causando varios heridos en su explosión. Ante el intento fallido, canceló toda su agenda y quiso ir a visitar a los afectados al hospital central de Sarajevo.

Su chofer, quien conducía un auto Gräf & Stift Double Phaeton de 1910, se perdió en el camino y, de una cervecería en el costado, salió Princip con su arma y disparó en dos ocasiones contra el heredero monárquico, hiriendo también a su esposa Sofía. Ambos murieron veinte minutos más tarde.

Princip fue capturado en el acto y la policía evitó que lo lincharan. Viena acusó directamente a Serbia de estar detrás del atentado, acto tras el cual le declaró la guerra y un mes después empezó la invasión al país de los Karadjordjevic, a cuya defensa salió inmediatamente el imperio zarista ruso, en su papel de salvaguarda de los pueblos eslavos.

Del lado del Imperio Austrohúngaro se puso la Alemania del káiser Guillermo II. A estos se les llamó los Imperios Centrales, a los que también se les unió el imperio Otomano.

Y del lado de Serbia y los rusos se ubicaron Francia y Gran Bretaña, declarándoles la guerra a los Imperios Centrales y formando la Entente. Luego, en 1917, llegó Estados Unidos.

La segunda mitad de 1914 se desarrolló con escaramuzas militares de ambos bandos, como la invasión alemana de Bélgica y Luxembugo para castigar a su archienemiga Francia, con la que tenía cuentas pendientes de la Guerra Franco-Prusiana de 1870-71.

El conflicto escaló en violencia, tanto que en la Batalla de Verdún, en 1916, se usaron por primera vez armas químicas como el gas sarín.

Estados Unidos, reacio a entrar en guerras europeas, finalmente entró y, con el general John Pershing como comandante, ayudó a replegar a las fuerzas de los Imperios Centrales.

Cuatro años pasaron entre el asesinato de Francisco Fernando en Sarajevo y la firma del Tratado de Versalles, que puso fin a lo que denominaron por entonces la Gran Guerra, la que terminaría por resolver todas las diferencias entre las potencias.

Princip no vivió para ver terminada la barbarie desatada por el magnicidio que ejecutó. Murió encarcelado el 28 de abril de 1918 en la fortaleza de Terezin, actual República Checa, debilitado por la tuberculosis y con el brazo izquierdo amputado por infección. La guerra terminó el 11 de noviembre de ese mismo año.

Los grandes rivales

Los rencores entre Francia y Alemania no hicieron más que crecer desde el siglo XIX, llegando a su clímax en las guerras napoleónicas y la guerra Franco-Prusiana de 1870-1871, cuya victoria representó para los alemanes su unificación, y después se reflejó en el estallido de la Gran Guerra.

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