La Ley de perros potencialmente peligrosos no se cumple en el país

La Ley de perros potencialmente peligrosos no se cumple en el país

Hacen falta centros de bienestar animal en las principales ciudades del país.

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26 de junio 2014 , 08:03 p. m.

Un niño de 9 años fue la última víctima de un perro potencialmente peligroso en el país. Un perro de raza Bull Terrier lo tumbó del columpio donde jugaba, en un conjunto residencial de Dosquebradas (Risaralda), y le dejó heridas en la pierna.

El ataque ocurrió el pasado 12 de abril y reveló, nuevamente, que la ley 746 del 2002, diseñada para controlar a perros de razas consideradas peligrosas, además de prevenir ataques y proteger la integridad de las personas, no se está cumpliendo. (Lea acá: Perro Pit Bull ataca a dos personas en la localidad de Usme)

No era la primera vez que Rocko, como llaman al perro, agredía a un vecino del conjunto residencial Los Cerezos, en Dosquebradas. A finales del 2013 también mordió a María Esperanza Ladino, una mujer de 68 años.

En los últimos tres años, según las estadísticas que lleva la Policía, se han registrado 44 ataques en todo el país. El brigadier general William Salamanca, director de Protección y Servicios Especiales de la Policía, le dijo a EL TIEMPO que las Alcaldías no han tomado las medidas que les corresponde para hacer cumplir la ley.

En las ciudades capitales, exceptuando a Medellín, no hay centros de bienestar animal a donde se tendría que llevar a los animales agresores. Salamanca añadió que a esto se suma la falta de compromiso de los dueños de los canes con la ley, que indica que los animales deben estar, mientras pasean por espacios públicos, con traílla y bozal.

En el mismo caso de Risaralda, Rocko, que debió ser decomisado después del primer ataque, no fue llevado a un centro de bienestar animal y quedó bajo el cuidado de un adiestrador. Los familiares del niño atacado esperan que el hecho sirva para que los dueños sean más responsables con su cuidado.

Paula Acero, etóloga, advirtió que "los perros potencialmente peligrosos no es que sean más agresivos o ataquen más, sino que en caso de morder ocasionan mayor daño físico por el tamaño de su mandíbula". Ante el riesgo que podría haber si uno de estos animales agrede, la veterinaria Natalia Alférez aclara que es indispensable que estén con bozal y traílla cuando se desplazan por espacios públicos.

Además, Salamanca explicó que "si el perro ataca a una persona y le causa lesiones permanentes, el can es decomisado y la norma establece que deberá ser sometido al sacrificio vía eutanasia, no hay ninguna consideración".

Para Miguel Mojica, presidente del Club Colombiano del American Pitt Bull Terrier, algunos dueños obran de manera irresponsable con los animales sacándolos sin la protección necesaria a la calle. El experto resalta la necesidad de tener centros de atención animal a donde estos sean llevados para que los dueños tomen conciencia de la importancia de respetar la ley, que para él no tiene los instrumentos que obliguen a cumplirla y debería someterse a cambios.

Salamanca hace énfasis en que las razas consideradas potencialmente peligrosas según la ley son: American Staffordshire Terrier, Bullmastiff, Dóberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasileiro, Mastín Napolitano, Pit Bull Terrier, American Pit Bull Terrier, De presa canario, Rottweiler, Staffordshire Terrier y Tosa Japonés.

La norma indica que también lo son los "perros que han tenido episodios de agresiones a personas u otros perros", como en el caso de Dosquebradas, y los que "han sido adiestrados para el ataque y la defensa".

 El Bull Terrier no está en el listado de la Ley 746, pero expertos consideran que debería incluirse. Foto: Archivo EL TIEMPO.

Reporteros de EL TIEMPO encontraron casos en Bucaramanga y Bogotá, que dan cuenta de cómo la falta de atención a la norma ha traído consecuencias negativas para las comunidades en donde están los animales.

En Bucaramanga Pit Bull mordió a una bebé

Por arrebatarle un pedazo de arepa, un perro Pit Bull atacó a una niña de dos años que desayunaba en las afueras de su casa, ubicada en el barrio Brisas II, en Piedecuesta (Santander). El hecho ocurrió el 19 de enero pasado a las 9:30 de la mañana, luego de que un hombre de 25 años llegó hasta la residencia de la menor, donde funciona una tienda, y desató al canino para que orinara.

"Escuchamos el llanto de la niña y corrí a ver qué pasaba, cuando llegué ya era tarde, el perro le había quitado la mitad del cachete a mi hija", relató María Eugenia Jaimes, madre de la bebé. La niña tuvo que ser intervenida quirúrgicamente por la gravedad de las heridas en el Hospital Universitario de Santander (HUS), en Bucaramanga.

Entre tanto, el dueño del animal huyó cuando su perro atacó a la bebé, dejándolo abandonado. Aunque se intentó identificar al responsable del can no fue posible y este fue sacrificado por parte de las autoridades de salud del municipio metropolitano.

Darío Muñoz, director del Centro de Zoonosis de Bucaramanga, señaló que en Santander se registran mensualmente más de 1.200 ataques ocasionados por perros, de los cuales el 10 por ciento son generados por las razas potencialmente peligrosas.

'No denuncié por proteger al animal'

En marzo de 2013, Frederic Bernal caminaba hacia la casa de su suegra en la localidad de Bosa, en Bogotá, cuando un perro de raza Pit Bull se lanzó sobre él, causándole heridas en su brazo y pierna izquierda.

A pesar de las lesiones, Bernal se negó a denunciar, pues él conocía al perro que lo atacó. "Estaba muy preocupado por lo que le pudiera pasar, yo sabía cómo era la vida del perro. Es un animal aislado y maltratado, no es su culpa, sino de sus dueños. No quería que le hicieran daño", comentó la víctima, que tuvo que ser trasladado de urgencias a un hospital.

Tras la agresión, los dueños del Pit Bull se comprometieron con Frederic a responderle por los daños causados, pero  nunca le cumplieron con lo pactado.

Bernal, quien tiene como mascota a un Pit Bull, considera que la solución no es matar al perro, "se trata de entrenar a los dueños, si se incumple con la norma debe culparse al responsable del animal y no a la raza. Estos animales necesitan mucho entrenamiento y deporte por su condición atlética, no cualquiera puede hacerse cargo de uno de estos", explicó.

El perro continúa con sus dueños, quienes, al parecer, lo mantienen encerrado en un patio y cuando lo sacan a las calles permanece sin bozal ni traílla.

Medellín, el ejemplo a seguir

La Perla es ejemplo en el país como Centro de Bienestar Animal. Foto: Archivo particular.

La Perla es el único centro de atención animal que hay en Colombia, el lugar tiene 1.200 perros a su cuidado que han sido encontrados en la vía pública en condiciones de abandono o heridos.

En el caso de los perros potencialmente peligrosos, La Perla, según explica Fredy Manrique, etólogo del sitio, tras visitar zonas en donde los ciudadanos han hecho denuncias por la presencia de estos se verifica si el animal es utilizado para peleas o tiene tendencias agresivas.

El centro cuida a 64 canes de estas razas, la mayoría Pit Bull Terrier y Rottweiler, que fueron encontrados abandonados en la calle o decomisados por su comportamiento.

Cuando los animales llegan al centro tras atacar a una persona, los veterinarios realizan un protocolo de peligrosidad para establecer si el perro puede vivir en comunidad. "Hemos encontrado que hay perros bastante agresivos que representan un riesgo mortal para los seres humanos", añadió.​

Nación

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