La apertura del Mundial no agradó a muchos. Conozca su significado

La apertura del Mundial no agradó a muchos. Conozca su significado

Daphné Cornez creó un pequeño Brasil en 25 minutos, pero no logró conectar al mundo con su proyecto.

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16 de junio 2014 , 04:57 p. m.

Una coreógrafa belga quiso conectar al mundo con Brasil el pasado 12 de junio. Ella es Daphné Cornez, la directora artística de la ceremonia de inauguración del Mundial. En 25 minutos esta mujer convirtió el estadio Arena Corinthians de Sao Paulo en un pequeño Brasil, donde solo se respiraba naturaleza, danza y fútbol.

"La danza es uno de los tesoros del pueblo brasileño, con orígenes variados; la vegetación es uno de los grandes tesoros de la naturaleza brasileña, con una gran diversidad; y el otro tesoro es también el fútbol, que refleja la alegría", afirmó Cornez ante periodistas un día antes de la esperada inauguración.

Por cada minuto del espectáculo, 660 bailarines, capoeiristas y gimnastas voluntarios ensayaron 20 horas. En la colorida ceremonia también trabajaron 15 costureras, quienes usaron 120.000 metros de tejidos, 50.000 metros de hilos, 50.000 piedras y cristales decorativos, 300 metros de cremalleras y 606 aderezos.

Más de 1.000 millones de personas en 200 países del mundo vieron cómo el campo de juego se llenó de vida con bailarines disfrazados de flores exóticas de la Amazonía, árboles de araucaria y otras plantas.

EFE

Cuatro cuicas, que son los tambores que generan el sonido agudo tradicional usado en la samba, encendieron la fiesta. Otros instrumentos de percusión típicos del país de la bossa nova también fueron protagonistas: el afoxé, el beirimbau y el recu recu.

El capoeira, el arte marcial y la danza brasileña de origen africano representaron la diversidad racial de Brasil, donde más de la mitad de la población es negra o mulata.

Otros bailarines se vistieron como gauchos para recordar el extremo sur del país. También se rindió un homenaje al frevo, el ritmo brasileño surgido en Recife, la capital del estado de Pernambuco.

La bola luminosa de 90.000 celdas LED que llamó la atención del planeta, acompañó a los artistas que representaron las maravillas vegetales y minerales de Brasil, su diversidad, y su pasión por la música, la danza y el fútbol.

Alrededor de la pelota -la cual se abrió como una flor durante la persecución del grupo musical Olodum- se montó una tela de colores, a la cual llamaron "bandera de la felicidad". Dicha tela terminó por representar la armonía entre los personajes de la naturaleza y el ser humano.

EFE

Los disgustos más comunes

Los espectadores esperaban que la inauguración fuera todo un carnaval en el que mujeres exóticas bailaran al ritmo de samba y bajo un moderno juego de luces.

A pesar de la buena intención de la coreógrafa Cornez, las representaciones artísticas no se conectaron con la audiencia, que calificó la ceremonia de "indescifrable, aburrida y enredada".

EFE

Incluso, algunos televidentes aseguraron que los vestuarios de los personajes fueron "pésimos". Tampoco agradó la pasividad de los artistas, cuya indumentaria se asemejaba a un balón de fútbol.

REUTERS

Por su lado, el director de espectáculos carnavaleros y teatrales Alberto 'Coco' Rivero calificó la inauguración de "rara". "Sintetizaron la cultura brasileña vendiendo más una cultura internacional", dijo en 'El Tungue Lé'.

Otro de los disgustos del público correspondió a la presentación de la canción oficial del Mundial, 'We are one'. En redes sociales, la audiencia cuestionó el uso del sonido pregrabado -más conocido como playback- por parte de Jennifer López, Claudia Leitte y Pitbull, cuyo pantalón corto y ajustado también fue blanco de críticas. A su vez, la audiencia rechazó la lentitud con que funcionó la plataforma que subió a estos artistas al escenario.

EFE

​¿Más polémico que emotivo?

Uno de los momentos más emocionantes de la ceremonia fue el puntapié simbólico que realizó un paciente parapléjico con la ayuda de un exoesqueleto -una especie de vestido robótico especial que desarrolló el proyecto Andar de Novo, liderado por el científico brasileño Miguel Nicolelis-.

La televisión transmitió pocos segundos el esperado saque de honor, un hecho que también generó polémica. "La FIFA debe responder por haber editado las imágenes, lo que impidió que la presentación pudiera apreciarse totalmente", trinó Nicolelis. Pero Caroline Devide, vocera del proyecto, reconoció que todo había sido transmitido: "Sólo fue una patada. Todo lo que ocurrió fue mostrado (…) No dio ningún paso".

Según la congresista tetrapléjica brasileña Mara Gabrilli, la presentación decepcionó a las víctimas de parálisis. "(Nicolelis) no entregó lo que había prometido y engañó a muchos pacientes", aseguró la mujer al diario 'O Estado', de Sao Paulo.

Por su parte, el protagonista de esta historia, Juliano Pinto, de 29 años y víctima de un accidente de tránsito, relató que la experiencia fue "extraordinaria". "Han pasado siete años desde que mi médula se dañó, sin que pueda mover las extremidades (...) Poder ser capaz de tener control sobre ellas, de manejar el movimiento de mis pies... El exoesqueleto me devolvió eso, me trajo de vuelta el movimiento que perdí", narró al sitio de noticias G1.

Archivo particular

MARÍA DEL PILAR CAMARGO CRUZ
Redacción El Tiempo
@PilarCCruz
pilcam@eltiempo.com

*Con información de agencias de noticias AFP, Reuters y EFE.

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