El nuevo 'Vice' ya queda en el partidor para 2018

El nuevo 'Vice' ya queda en el partidor para 2018

Germán Vargas Lleras es práctico y, como pocos, lee bien los hechos políticos en el país.

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15 de junio 2014 , 11:06 p. m.

Con la misma determinación y claridad sobre las cosas que sus amigos le reconocen, Germán Vargas Lleras postergó a principios de año su objetivo de convertirse en huésped de la Casa de Nariño y enfrentó una aguerrida campaña electoral, de la que este domingo salió airoso y convertido en Vicepresidente.

En el pasado, esas decisiones, inconsultas muchas de ellas según algunos miembros de su partido –Cambio Radical– que quieren ver a su jefe natural en la Presidencia, aparentemente le pasaron la cuenta de cobro.

En el 2010, tras ‘coquetearle’ al Liberalismo, terminó armando toldo aparte y midiéndose, en fórmula con Élsa Noguera (hoy alcaldesa de Barranquilla), en unas elecciones presidenciales en las que no pasó a la segunda vuelta (obtuvo el 10,1 por ciento de la votación).

Sin embargo, el exconcejal de Bogotá y cuatro veces exsenador obtuvo tercer lugar, después de Antanas Mockus y en medio de las tendencias en contra que mostraron las encuestas.

Pero quienes más lo defienden, sus más cercanos colaboradores, consideran que las decisiones que ha tomado en el ámbito político, muestran a un Vargas Lleras que “lee muy bien los hechos” y que “sabe interpretar la realidad nacional”.

Incluso, un senador de esa colectividad le destaca la “capacidad” para anticiparse “fielmente” a los acontecimientos, y otro, el ser un líder “muy práctico” y que tiene “claros sus propósitos”, y el principal es buscar la Presidencia en el 2018.

Con esa determinación que lo caracteriza, le aceptó al presidente Santos, meses después de haber asegurado en una entrevista que no estaba buscando puesto, el Ministerio de Justicia y del Interior (que luego se dividió en dos) y más adelante el reto de echar andar la nada fácil tarea de construir 100.000 casas gratis, desde el Ministerio de Vivienda.

Estos hechos recientes llevan a recordar otros un poco más lejanos en el tiempo y que se han ido borrando de la memoria de muchos colombianos, pero en los que el hoy ‘Vice’ se la jugó y que muestran su talante.

Vargas Lleras, un hombre directo que no le huye a las controversias, tomó tal protagonismo que empezó a ser considerado posible Ministro de Defensa y hasta presidenciable. Fue el más fuerte crítico del proceso de paz del expresidente Andrés Pastrana con las Farc en el Caguán.

En ese momento, cuando se volvió claro opositor del gobierno, el nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) denunció los abusos de la guerrilla en la llamada zona de despeje.

Esas posiciones radicales motivaron dos atentados en su contra: uno el 13 de diciembre de 2002 con un libro-bomba, que le amputó varios dedos de la mano izquierda, y otro el 10 de octubre del 2005 con un carrobomba, del que salió ileso. Ambos hechos fueron adjudicados a las Farc.

Y en el 2002, Germán Vargas Lleras, de quien se dice que lo único que lo atemoriza un poco es viajar en avión, se salió del Partido Liberal para respaldar la candidatura del entonces exsenador y exgobernador de Antioquia Álvaro Uribe.

Tras apoyarlo, incluso en su reelección, este abogado decidió desde el Congreso no respaldar un tercer periodo presidencial, lo que le mereció graduarse de enemigo político de Uribe y en sectores de su partido no ser bien recibido.

También causó ruido, en su propia colectividad, el hecho de que se erigió en su candidato para la campaña del 2010, sin pasar por una consulta.

El nuevo ‘Vice’, quien se inició en la política a los 19 años, de la mano del candidato presidencial del Nuevo Liberalismo Luis Carlos Galán y luego llegó al senado , también se ha mantenido en sus decisiones, por polémicas que estas sean. Cabe recordar su cercanía con el exgobernador de Arauca Julio Enrique Acosta, condenado por el asesinato de un registrador e investigado por su presunta relación con paramilitares.

Y, aunque este domingo Vargas Lleras se convirtió en Vicepresidente, quienes se precian de ser cercanos aseguran que lo hizo por su “lealtad” a Santos y porque cree en este proceso de paz con las Farc, pero que sigue el objetivo de convertirse en huésped del Casa de Nariño, para lo que viene trabajando desde hace al menos seis años.

EL TIEMPO
guirei@eltiempo.com

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