Obama deja puerta abierta a bombardeos en Irak; pide acuerdo político

Obama deja puerta abierta a bombardeos en Irak; pide acuerdo político

Por su parte, el gobierno de Bagdad dice que está limpiando de terroristas las zonas tomadas.

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13 de junio 2014 , 08:33 a. m.

El presidente estadounidense, Barack Obama, dejó este viernes la puerta abierta a lanzar ataques aéreos selectivos sobre los islamistas radicales del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), aunque pidió un compromiso político en el país que rebaje las tensiones sectarias.

En los jardines de la Casa Blanca, el presidente estadounidense, que el jueves y este viernes se reunió con su equipo de seguridad nacional, solo descartó una opción militar: "No vamos a volver a mandar tropas estadounidenses a combatir en Irak". "Cualquier tipo de acción que realicemos para asistir a las fuerzas de seguridad iraquíes tiene que ir acompañada de un esfuerzo sincero para dejar de lado las diferencias sectarias", dijo Obama, que retiró a todos los soldados estadounidenses de Irak a finales de 2011.

La Casa Blanca ha sido sorprendida con la guardia baja por los rápidos avances de los extremistas suníes de el EIIL, que en solo cuatro días han avanzado por la ribera del Tigris tomando el control de Mosul, la segunda mayor ciudad iraquí, y Tikrit.

La posibilidad de que los islamistas del EIIL (un grupo que ha sido desautorizado por Al Qaeda por su violencia discriminada) comiencen a avanzar sobre los barrios del norte de Bagdad ha elevado la alerta en la Casa Blanca. El presidente dijo que concretar los pasos a dar en Irak "van a llevar varios días", por lo que quedarían descartados bombardeos este fin de semana, como adelantaban algunos medios estadounidenses.

Según la CNN, el Pentágono está moviendo el portaaviones George H. W. Bush al Golfo Pérsico, lo que permitiría a Obama lanzar tanto ataques con misiles guiados, con los destructores que componen el grupo de batalla del navío, como con cazas F-18.

Estados Unidos se ha gastado 15.000 millones de dólares en entrenamiento de las fuerzas armadas iraquíes, equipamiento y labores de inteligencia, pensadas para facilitar al Gobierno iraquí los golpes contra la insurgencia.

El Gobierno estadounidense ha provisto a Irak con armas ligeras, artillería, misiles aire-tierra, helicópteros y ahora quiere acelerar el envío de cazas F-16 y helicópteros Apache. No obstante,

Obama mostró este viernes su frustración después de todo el dinero invertido en entrenamiento militar para que a la primera amenaza los soldados "no estén dispuestos a luchar y defender su posición".

El mandatario consideró que esa desbandada es muestra de un problema de "moral y de compromiso que está finalmente enraizado en problemas políticos que han plagado al país durante mucho tiempo".

Al Maliki, aliado de Estados Unidos y cercano al Irán de los ayatolá (la mayor potencia chiita), ha sido acusado de no trabajar por la inclusión de kurdos y suníes, una división que se ha profundizado con la guerra civil en Siria, con quien Irak comparte una frontera casi totalmente permeable. "Estados Unidos no se va a implicar en una acción militar en ausencia de un plan político que nos dé garantías de que están preparados para trabajar juntos", aseguró Obama.

El portavoz del Pentágono, el contraalmirante John Kirby, dijo hoy en una rueda de prensa que una eventual acción militar elaborada por las Fuerzas Armadas tendrá como objetivo "romper con la ventaja e impulso" de los rebeldes del EIIL.

Kirby dijo que es difícil detallar el número de rebeldes que integran esa milicia, pero explicó que son "miles", "bien equipados" y con una organización sofisticada, que además ha conseguido nuevos recursos y armamento mientras ganaba terreno en Irak. "Nadie tiene interés en ver que los terroristas obtienen una base estable dentro de Irak y nadie se va a beneficiar con un Irak hundido en el caos.

Por ello, Estados Unidos hará su parte, pero hay que entender que en última instancia depende de los iraquíes resolver sus problemas", añadió Obama. (Lea también: Irak: Crónica de una desbandada militar).

El primer ministro iraquí Nuri al Maliki declaró este viernes que las fuerzas de seguridad han empezado a limpiar las ciudades de "terroristas" que se han apoderado de amplias zonas del país. Las fuerzas de seguridad "empezaron su trabajo para limpiar nuestras amadas ciudades de esos terroristas" aseguró Maliki en una declaración.

Los yihadistas avanzaban este viernes desde tres puntos hacia Bagdad tras hacerse fuertes en los territorios conquistados en el norte de Irak, prosiguiendo una ofensiva fulgurante salpicada de ejecuciones sumarias según la ONU y que ha llevado a Estados Unidos a plantearse una intervención. (Lea también: ¿Quién puede salvar a las mujeres en Irak?)

Los combatientes del grupo radical sunita del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), que están a menos de 100 km de Bagdad, avanzan hacia la capital iraquí desde la provincia de Al Anbar, en el oeste del país, la de Saladino, al norte, y la de Diyala, al este.

Según testigos, cientos de militantes se están apiñando cerca de la ciudad de Samarra, a 110 km al norte de Bagdad, para tratar otra vez de tomarla. Vea ¿Quién puede salvar a las mujeres en Irak?

Ante el cariz que toma la situación, el gran ayatola Ali al Sistani, la más alta autoridad chiita del país, ha llamado a los iraquíes a tomar las armas contra los extremistas sunitas del EIIL, en un país que tiene muy fresco el recuerdo de la violencia sectaria de 2006-2007.

El gobierno ha anunciado por su lado un plan nuevo para defender Bagdad, con un despliegue masivo de fuerzas que cuenta con el apoyo de voluntarios civiles.

Aprovechando la desbandada de las fuerzas armadas, miles de yihadistas han tomado desde el martes toda la provincia de Nínive (norte), incluyendo su capital, Mosul; Tikrit y otras regiones de la provincia de Saladino, y zonas de las provincias de Diyala y de Kirkuk.

En Al Anbar controlan desde enero la ciudad de Faluya, a 60 km al oeste de Bagdad, y parte de Ramadi. Este viernes, varios oficiales anunciaron que las fuerzas iraquíes trataban de cortarle a los yihadistas el camino de Baquba, capital de la provincia de Diyala, a 60 km al norte de Bagdad.

EE. UU. dispuesto a actuar


Ante la impotencia del poder iraquí, dominado por los chiitas, y de su ejército, el presidente norteamericano Barack Obama ha dicho que su equipo de seguridad nacional se plantea "todas las opciones", aunque descartó desplegar tropas en tierra, retiradas desde 2011. Vea Obama analiza 'todas las opciones' frente a ola de violencia en Irak

Un alto funcionario norteamericano mencionó la posibilidad de movilizar drones. El primer ministro Nuri al Maliki, un chiita en el poder desde 2006 y tachado de autócrata por sus detractores sunitas e incluso chiitas, ha urgido a las tribus a formar unidades de voluntarios para ayudar al ejército regular.

Su gobierno está debilitado por las divisiones confesionales, y la minoría sunita lo acusa de estar marginándolos del poder.

De hecho, los yihadistas de EIIL han encontrado cierto apoyo entre la población en las zonas conquistadas, y según expertos militares estadounidenses el grupo cuenta en sus filas con ex miembros de los servicios de seguridad del presidente sunita Sadam Husein, derrocado tras la invasión norteamericana de 2003.

EIIL nació en el oeste de Irak y se ha fortalecido también en Siria, donde controla amplias zonas de la provincia fronteriza de Deir Ezor. Su objetivo es crear un Estado islámico en un arco a caballo entre los dos países.

Angustia en Bagdad

Los habitantes de la capital están muy angustiados por las intenciones de EIIL de "marchar sobre Bagdad". "La población se siente abandonada y desprotegida", dice Abu Alaa, un vidriero de 54 años. "La gente sale poco porque tiene miedo.

Los rebeldes están a las puertas de Bagdad y pueden llegar en cualquier momento", abunda el periodista Zeid. La alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Navi Pillay, ha manifestado este viernes su preocupación por las "informaciones sobre ejecuciones sumarias y extrajudiciales y el desplazamiento masivo de medio millón adicional de personas" durante esta campaña relámpago en el norte de Irak.

Para ayudar a los refugiados, el Vaticano anunció la apertura de las estructuras de la Iglesia católica en el país a "todos" los desplazados internos. Al norte de Bagdad, varias empresas norteamericanas que trabajan para el gobierno iraquí en el sector de la Defensa han evacuado a sus empleados estadounidenses de la base aérea de Balad (provincia de Diyala) y los han llevado a Bagdad, según el Departamento de Estado.

En la segunda ciudad del país, Mosul, los yihadistas siguen teniendo en sus manos a unos 50 ciudadanos turcos, que tomaron de rehenes en el consulado.

BAGDAD (AFP)

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