Editorial: ¿Otro zarpazo a la 'Gata'?

Editorial: ¿Otro zarpazo a la 'Gata'?

11 de junio 2014 , 08:10 p. m.

El país asistirá en los próximos días a un proceso judicial de gran trascendencia en el que, otra vez, llega a los estrados la controvertida empresaria del chance de la región caribe, Enilse López Romero, la célebre ‘Gata’.

Trece personas de su clan, encabezadas por su esposo, el capitán retirado de la Policía Héctor Julio Alfonso; uno de los hijos de la pareja, José Julio Alonso López, y la exesposa de Salvatore Mancuso, entre otros, fueron detenidos la semana pasada y deberán rendir cuentas ante la justicia.

¿Será este el derrumbe de un emporio hecho en el mundo de las apuestas de azar, en el que parecen abundar los hechos turbios y tenebrosos? No sobra recordar que la ‘Gata’ fue condenada a 37 años de prisión por la muerte de un antiguo empleado, pena que está pagando en la clínica Reina Catalina de Barranquilla, desde donde despacha.

En la presente ocasión, la ofensiva de la justicia, de la mano de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y la Fiscalía, ha documentado un prontuario que tiene sustentos firmes de delitos, que incluyen tanto los grotescos como los inverosímiles. “Este es un golpe contundente a una de las empresas criminales más grandes y mejor organizadas que operaban en la Costa Atlántica”, dijo el vicefiscal Jorge Perdomo Torres. Según el ente acusador, en las empresas de la ‘reina del chance’ se hicieron una serie de maromas, a cual más oscuras, para ocultar dinero producto del paramilitarismo.

En la investigación, que lleva varios años, se descubrió todo tipo de transacciones cuestionables. Además de doble contabilidad, se encontraron giros a personas que no existen en los listados de la Registraduría, falsas nóminas, sumas que fueron a parar a manos de la exesposa del exlíder paramilitar Mancuso y uso de empleados para legalización de millonarios montos. Vigilantes y escoltas con bajo salario aparecen con consignaciones realizadas hasta por 3.250 millones de pesos.

Por casi dos décadas, el nombre de Enilse López ha sido sinónimo de poder económico y político en la Costa Atlántica. Cabeza de un clan originario de Sucre que expandió su influencia desde Magangué, y terminó dueña del chance en Bolívar, Magdalena, Atlántico y su propio departamento, a veces ha parecido estar más allá del alcance de la ley.

Junto con un imperio que, según la Fiscalía, maneja al menos un billón de pesos, ha consolidado su poderío político, el mismo que le permitió llevar a uno de sus hijos al Senado. Así mismo, su nombre aparece vinculado al de numerosos parlamentarios.

La conocida ‘Gata’ da la impresión, entonces, de tener garras y dientes afilados, que contrastan con la imagen de mujer anciana y enferma que ha querido presentar en sus apariciones públicas. Ahora, cuando la justicia parece llegar al centro del poder de López y ocupa sus millonarios bienes, se abre una ventana para que se sepa, por fin, la verdad sobre ese nefasto maridaje que tanto daño le ha hecho a la democracia en el norte del país y que otras estructuras criminales reproducen en los más diversos puntos de la geografía nacional.

En consecuencia, si el caso que han construido las autoridades sirve para que se confirmen los indicios de corrupción, lavado de dinero, evasión de impuestos y otros delitos, se habrá dado un gran paso adelante. La meta es la de desmontar un entramado que ha hecho mucho daño y que no debe tener oportunidad de caer parado para que, por fin, la ‘Gata’ reciba su cascabel.

EDITORIAL

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