Tras las huellas de Federico García Lorca en Granada

Tras las huellas de Federico García Lorca en Granada

Recorrido por los lugares que marcan la obra del escritor en la ciudad española.

11 de junio 2014 , 04:37 p. m.

Por sorprendente que parezca, la ciudad de Federico García Lorca, Granada (España), carece de una ruta lorquiana para el turista. Pese a que se trata de una urbe llena de hitos sobre el escritor granadino, es como si solo hubiese estado en su casa natal de Fuente Vaqueros, en la Huerta de San Vicente, o en su residencia de verano de Valderrubio.

Por eso, el viajero debe buscar un buen guía para seguir las huellas del escritor. Lorca nació en Fuente Vaqueros, a unos 20 kilómetros de la capital granadina, un 5 de junio de 1898. Desde 1906 hasta 1915 residió en el centro de la ciudad, en dos casas señoriales. Tras abandonar este pueblo, los García Lorca se instalaron en la Acera del Darro 44, donde está el hotel Montecarlo. “Dicen que cuando se asomaba por las ventanas veía el río Darro”, dice el guía Antonio Bonilla.

En 1916, la familia se traslada a una vivienda en Puerta Real. Aunque no hay rastro del edificio original, tenía puertas de caoba y dos aldabas con forma de monos y, para golpear, se debía pegar en el trasero a los simios. Una anécdota a la que hace referencia en su poema ‘Oda al Rey de Harlem’: “Con una cuchara arrancaba los ojos a los cocodrilos y golpeaba el trasero de los monos”.

A ritmo de flamenco

A escasos pasos de Puerta Real, en la plaza del Campillo, está el restaurante Chikito, que fue conocido como café Alameda entre 1915 y 1929. Este fue el lugar donde Federico recitó por primera vez algunos poemas.

Cerca de esta tertulia, Lorca se codeó con cantaores y bailaores de flamenco. Su amor por la música se da desde su niñez. “Lorca venía a tocar piano en el Centro Artístico literario. Dicen que Fernando de los Ríos lo escuchó y se quedó encantado de Federico”, recuerda el guía.

Al llegar a la calle Mesones, se debe recurrir a la imaginación para ver huellas del poeta granadino. Nadie se ha preocupado en señalar que, en esta calle, se situaba la Librería Enrique Prieto, ahora una zapatería, donde el poeta compraba sus libros de Víctor Hugo.

Aunque hoy sea una tienda de deportes cerrada por la crisis, se trata del lugar donde estaba la imprenta de Paulino Ventura Traveser, de donde salió ‘Impresiones y paisajes’, el primer libro de un joven Federico.

Si su vida en la capital comenzó en una casa ahora convertida en hotel, también llega a su fin en otro hotel, el Reina Cristina. Preocupado por las detenciones y los fusilamientos a republicanos, luego de que estallara la Guerra Civil decidió refugiarse en casa de amigos.

Sin embargo, nadie pudo impedir que el 16 de agosto de 1936 fuera detenido. Durante el tiempo que estuvo arrestado, antes de su asesinato, poco se sabe qué hizo. Tan poco o tan confuso como resulta hoy saber dónde fue enterrado tras ser fusilado junto a dos banderilleros y un maestro de escuela.

EFE
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