Localidades critican baja ejecución en vías locales

Localidades critican baja ejecución en vías locales

De $ 169.000 millones que le dieron a la Unidad de Mantenimiento Vial, han girado $ 33.000 millones.

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20 de mayo 2014 , 07:39 p.m.

De 2.006 tramos viales priorizados por los ciudadanos en 2012, hoy, año y medio después, solo se han arreglado 118. Esos trabajos estaban a cargo de la Unidad de Mantenimiento Vial, a la que el alcalde Gustavo Petro le entregó 169.000 millones de pesos de los fondos de desarrollo local para arreglar vías locales.

Aunque el argumento de ese momento era poner al día la malla vial local (que tiene un déficit de 7,5 billones de pesos), el martes la Contraloría Distrital advirtió que hay un atraso del 90 por ciento en la ejecución de esos recursos.

Hace año y medio, la Secretaría de Gobierno firmó el convenio 1292, con el que se les quitaba a los fondos de desarrollo local de 19 localidades la potestad de ejecutar el 40 por ciento de los recursos de la vigencia del 2012, para que fueran destinados exclusivamente a la reparación de la malla vial local.

Fueron los ciudadanos que estuvieron en los cabildos participativos de cada localidad quienes escogieron las calles que querían arreglar. “Hay una falta de capacidad institucional del Distrito para ejecutar obras. La UMV no tenía la capacidad para administrar todos esos recursos ni para hacer esas obras y la Secretaría de Gobierno tampoco confió en las capacidades de las alcaldías locales para hacerlo”, explicó Jorge Marín, director técnico de la Cámara Colombiana de la Infraestructura.

El subsecretario de Apoyo a Localidades de la Secretaría de Gobierno, Milton Rengifo, reconoció el atraso. “Sí, es cierto lo que dice el informe, pero con el atraso de 10 años que tiene la malla vial de Bogotá era una decisión política y administrativa que debíamos tomar”, dijo.

El funcionario atribuyó las dificultades a dos factores. El primero, a la aparición inesperada de redes de servicios públicos que entorpecen los trabajos. “Es culpa de la urbanización informal”, dijo. En segundo lugar, a que la UMV había quedado desmantelada cuando desapareció la Secretaría de Obras Públicas, en el 2006.

Pese a que el Distrito conocía la incapacidad técnica de esa entidad para enfrentar la responsabilidad, Rengifo insistió en que “no fue un error porque la idea era recuperar la UMV. El problema era de maquinaria y de personal, y eso fue lo que se contrató”.

De hecho, el informe de la Contraloría señala que, de los 33.000 millones de pesos contratados, el 90 por ciento se destinó a contratar servicios profesionales.

Alcaldías locales se quejan

EL TIEMPO conoció una carta dirigida a la hoy suspendida directora de la UMV, María Gilma Gómez, y firmada por la alcaldesa local de Usaquén, Julieta Naranjo, en la que manifestó su inconformidad en el desarrollo del convenio 1292.

En la carta, radicada en marzo de este año, Naranjo criticó la “pérdida de tiempo”, la falta de información sobre la programación de obras y solicitó un “análisis financiero y costos reales de las actividades realizadas dentro de la localidad de Usaquén”, que según fuentes que conocen el documento no obtuvo respuesta. En otra misiva, radicada en abril, la alcaldesa de Usaquén advirtió sobre la suspensión de las obras, sin previo aviso.

No es la única alcaldía local molesta. En Kennedy también han tenido problemas. “La UMV no estaba preparada para esa responsabilidad, no tenía el personal ni la maquinaria. Nos afecta porque vamos para dos años de haber hecho los cabildos y no hemos visto el resultado de esa priorización que es inferior al 5 % en Kennedy”, explicó Nelson Suanca, ingeniero de esa alcaldía local.

Para Suanca, hubiera sido mejor que se hubiera respetado la autonomía de las localidades para hacer las obras y hacerse cargo de los dineros. “Es cierto que no hubiéramos tenido el mismo alcance en cuanto al número de vías a intervenir, porque los costos administrativos hubieran sido mayores, pero hubiéramos ejecutado mejor los proyectos”, agregó.

Los mismos vecinos que priorizaron las vías están frustrados. “En Engativá ha sido muy lento el proceso. Hemos tenido 8 reuniones de información, pero la UMV no responde nuestras preguntas sobre los cronogramas. Hay obras suspendidas desde hace un mes y las calles están llenas de polisombras. Esto genera inseguridad y mina la confianza de la gente para participar de nuevo”, anotó Luis Felipe González, líder de esa localidad.

BOGOTÁ

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