Editorial: Un desafío a la dignidad del mundo

Editorial: Un desafío a la dignidad del mundo

07 de mayo 2014 , 08:30 p.m.

El mundo está viviendo uno de sus episodios más infames, por ahora sin soluciones inmediatas. El grupo integrista musulmán Boko Haram, que quiere imponer a sangre, fuego y machete la ley islámica (sharia) en toda Nigeria, está utilizando como demencial arma de guerra el secuestro masivo de niñas y adolescentes para violarlas y ofrecerlas como esclavas.

El 14 de abril raptó a unas 274 en una escuela de Chibok. Ese mismo día puso una bomba en una estación de bus de la capital, Abuya, que mató a 75 personas y dejó a 216 heridas; luego perpetró otro atentado que mató a 19 personas; el domingo pasado, un grupo que se presume forma parte de la misma secta ingresó al pueblo de Warabe y secuestró a otras ocho jóvenes; y ayer ser anunció una nueva masacre: 300 asesinados en Gamboru Ngala. Este año han matado a 1.500 personas.

El relato de una de las chicas que lograron escapar es escalofriante. Contó que las mujeres más jóvenes eran violadas unas 15 veces al día y que ella fue entregada como esposa de uno de los líderes de la secta por ser virgen. Según cuenta, las mujeres fueron obligadas a convertirse al islam y las amenazaron con degollarlas si se negaban a tener relaciones. Otras fueron forzadas a casarse y en algunos casos las vendieron por 2.000 nairas, unos 10 dólares cada una.

Boko Haram, que en lenguas locales significa ‘la educación no islámica es pecado’, declaró una guerra al gobierno de Nigeria desde el 2000, con el propósito de derrocarlo para imponer un Estado islamista allí, donde la mitad norte es de mayoría islámica, y el sur es predominantemente cristiano. Esa lucha se intensificó desde el 2009, cuando la policía detuvo y asesinó al líder de la secta, Mohammed Yussuf, pero a pesar de que el gobierno declaró el estado de emergencia y ha enviado tropas para combatir a los rebeldes en los estados nororientales de Yobe, Norno y Adamawa, estos operan a sus anchas.

La comunidad internacional ha condenado con energía a Boko Haram, pero se espera más. Por ejemplo, una acción decidida para rescatar a las niñas, y una estrategia que ayude a Nigeria a luchar contra una pesadilla que no solo atenta contra los nigerianos, sino contra la dignidad del mundo entero.

editorial@eliempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.