Idealismos que matan

Idealismos que matan

Ese fantasma está colonizando las elecciones. El idealismo se está tomando las urnas.

05 de mayo 2014 , 01:56 a.m.

El idealismo es una fuerza espiritual que conduce a la acción y a la defensa apasionada de una causa, por encima de cualquier consideración racional o práctica. Esa es la parte buena. Pero el idealismo también puede convertirse en una actitud capaz de hacer mucho daño. Cuando el idealismo degenera en ingenuidad, se pierde, entonces, el contacto con la realidad y desaparece la capacidad de ser eficaces.

El debate sobre el papel del idealismo no es nuevo. Con bastante razón Marx y Engels les tenían pavor a los idealistas. Veían en ellos la fuerza que podría desviar al proletariado de la lucha de clases; confundir a las masas apartándolas de la causa fundamental. Los idealistas –según ellos– escondían las contradicciones políticas y sociales. Desconocían la dialéctica y el materialismo.

Ese fantasma está colonizando las elecciones. El idealismo se está tomando las urnas. El primer ejemplo de ello es el ascenso de la Alianza Verde. Con una intención de voto del orden del 15 por ciento, pero sin posibilidades objetivas de victoria, a pesar de las innegables condiciones del candidato Enrique Peñalosa, los ‘verdes’ son un refugio para los idealistas.

Todos son bienintencionados, pero, sin proponérselo, les están abriendo las compuertas a la extrema derecha y a una postergación innecesaria de la reelección. Durante unas semanas más el país tendrá que someterse a ese desgaste, al enorme costo fiscal de la segunda vuelta y a las peligrosas provocaciones electorales que viene usando el Centro Democrático.

Hay que esperar, entonces, a que el idealismo de los ‘verdes’ y su empatía ideológica con la Unidad Nacional los lleven a la sensatez. El muro para contener el fascismo, que está apareciendo en el panorama político nacional, debe construirse de la mano de todos los demócratas. Así sea después de su catarsis idealista, los ‘verdes’ van a ser esenciales para el país.

La otra tendencia ingenuamente idealista, que está jugando en el panorama electoral, es el voto en blanco. Con un registro en las encuestas también del orden del 15 por ciento, quienes dicen que no van a votar por nadie se sienten manifestando un sentimiento de desafecto por los candidatos y posiblemente por el régimen político. En la práctica, el voto en blanco no deja de ser más que un ejercicio de onanismo político.

Es un acto de insurrección individual. Un acto privado y legítimo de insubordinación. En condiciones normales, no tendría nada de malo. Pero, cuando lo que está en juego es tan definitivo para el futuro del país, votar en blanco es como ir a la final del Mundial para abuchear a ambos equipos.

Votar en blanco servirá para tranquilizar muchas conciencias. Gracias a ese sufragio vacío, estos idealistas dormirán en paz. Hasta que llegue la hora de la verdad y sea evidente que esa forma de protesta lo que va a lograr es que los guerreristas, los autoritarios, los que quieren acabar con la Constitución del 91 e imponer la reelección eterna, se fortalezcan.

Y están los idealistas que creen que es mejor no votar, porque todo seguirá igual. Se refugian en su casa, en la paz doméstica, en el partido de fútbol y en el sancocho con los amigos, creyendo que lo importante es dedicarnos a preservar nuestro pequeño mundo. Hasta cuando llegue el lobo y tumbe de un soplido la casa de palitos que nos tenía tan confortables. Desafortunadamente, el camino al infierno político también está pavimentado de buenas intenciones.

Díctum. Las huellas del ácido en las víctimas son eternas. Aquello que desaparece, a las pocas horas, es la indignación social y las promesas vacías de nunca más.

Gabriel Silva Luján

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.