Una historia de piratas amorosos

Una historia de piratas amorosos

En la Feria del Libro se presenta la novela 'Johnny y el mar'. Enseña a los niños a no tener miedo.

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03 de mayo 2014 , 05:32 p.m.

Pedro es un niño con la curiosidad de los piratas, en una isla de piratas. Manuela es una mamá amorosa que no sabe cómo decirle una verdad a su hijo y lo lleva a conocer el mar. Y Johnny es un “hombre que odiaba a la gente”, pero que les cambiará la visión de la vida para siempre.

Nadie es bueno o malo aquí. Y todos se encuentran en Johnny y el mar, el libro de Melba Escobar, cuyo leitmotiv, esa música que resuena en sus 116 páginas, es que “hay que perderse para poderse encontrar”.

Es lo que le sucede a Pedro cuando, después de conocer la verdad familiar, corre por la playa y se pierde. Pero descubre a Johnny y su forma “simple pero profunda” de vivir y aprende a pescar o a hallar tesoros de viejos piratas que siempre se encuentran bajo los árboles de pan de la isla. (Vea más información sobre la Feria del libro)

“Sin querer mandar un mensaje, porque esa no es la intención de la literatura, uno acaba entendiendo que en toda crisis hay una posibilidad de crecimiento. Gracias a una situación difícil que toca a Pedro de una manera tan honda y a que lo sacaron de su contexto, él deja de sentirse como una persona vulnerable y enfrenta sus miedos”, dice Escobar.

Más allá de los estereotipos

Aunque tampoco lo pretendía, esta novela va en contra de prejuicios y habla de piratas que pueden ser amorosos o incluso lloran, de familias que no son perfectas o de ermitaños como Johnny, que, sin embargo, son capaces de los más sencillos actos de amor.

Johnny está inspirado, además, en John Taylor, un personaje real que vive en un shanty o cabaña cerca del mar en Providencia, con muy pocas pertenencias y que invitó a Escobar a pasar unos días alejada de la vida de la ciudad. De ahí surgió la idea del libro.

“Su personalidad puede llegar a romper muchos estereotipos que se tienen frente a si ser social y simpático equivale a ser una buena persona. Acá uno se encuentra con que es un ser paternal aunque no le gusta la gente”, dice Escobar, a quien, de alguna manera, esos días en el shanty la hicieron sentir como una niña, como el mismo Pedro.

‘Soy niño, no un tonto’

Aunque el libro está catalogado como literatura infantil y juvenil, ella no considera que sea solo para niños.

“Al ser un niño uno de los protagonistas, el libro puede generar una cercanía con ellos, pero no creo que las historias se deban limitar de esta manera; son unas categorías que pone más el mercado que la literatura. Uno escribe más porque la historia le parece bella o porque tiene algo que decir”.

En la novela, y como si fuera una rebelión contra la manera como los adultos ven a los niños a través de la historia, Pedro, quien crece de tamaño cuando está feliz y se encoge con la tristeza, dice: “Soy un niño, no un tonto”.

Una frase que permite mostrar que el libro va en contra de ese otro estereotipo.

“Por más que los padres les queramos presentar todo rosa, no se lo creen y más bien lo que hacemos es un daño al no mostrarles esa complejidad de la vida y cómo afrontarla”, dice Escobar.

“En la medida en que los niños no sientan miedo a explorar por sí mismos y aprendan a construir su idea del bien y el mal, de lo bello y lo feo, van a ser más libres y más capaces de ser felices”, agrega la autora, cuya historia está acompañada por las ilustraciones de Elizabeth Builes (que fueron cedidas para acompañar este texto), ganadora del Premio Tragaluz de Ilustración del 2013.

Perfil de la autora

Melba Escobar ha sido asesora del Ministerio de Cultura, tallerista de escritura creativa y docente. Es columnista de ‘El País’ de Cali. En el 2007 publicó ‘Bogotá sueña’, ganador de una Beca Nacional de Creación del Ministerio de Cultura, y en el 2010, ‘Duermevela’, su primera novela. Actualmente trabaja en la novela ‘La casa de la belleza’.

Otras joyas infantiles

Oki, tripulante de terremotos
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Con este libro, el mexicano Juan Carlos Quezadas ganó el Premio Norma de Literatura Infantil y Juvenil 2014, que se presenta en esta Feria. La obra es sobre Oki, un niño hipocondriaco que se refugia en la literatura.

¿Por qué las cosas tienen nombre?
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A través de preguntas, este libro invita a que los niños desarrollen su capacidad de raciocinio. El 8 de mayo, a las 5 p. m., en la sala Porfirio Barba Jacob se realizará el taller ‘La filosofía es de los niños’ y se presentarán títulos similares.

Por favor, ¡no leas este libro!
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John Fitzgerald Torres, ganador del VI Premio de Literatura Infantil Barco de Vapor-Biblioteca Luis Ángel Arango, estará el jueves, a las 6:30 p. m., presentando la obra ganadora en el salón Álvaro Cepeda Samudio.

CATALINA OQUENDO B.
Cultura y Entretenimiento

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