La rechifla nacional

La rechifla nacional

notitle
26 de abril 2014 , 08:58 p.m.

Esta vaina no tiene remedio. Mientras la justicia sea una rechifla, una anarquía, no hay quien arregle el país. Los ires y venires del caso Petro son un sainete. Y luego dice Jaime Arrubla –aquel presidente de la Corte Suprema que logró el puesto gracias a que regaló una palomita a un colega– que yo le tengo manía y pretendo dañarle el prestigio. Sería estúpido de mi parte echar una manito para hundir el Poder Judicial en el fango. Ellos lo hacen solos. Unas veces, por corruptos; otras, por politiqueros; las más, por puesteros, y casi siempre, porque parecen que se la pasan riéndose de todos nosotros.

No digo que no abunden los jueces decentes, ejemplares, así como los magistrados rectos, independientes y brillantes. Pero buena parte de las altas cortes mira para Marte cada vez que un compañero de sala pide puestos o vende un proceso. Si no me creen, pregunten a los que aspiran a que los ternen para Contralor.

En cuanto a lo ocurrido con Petro y la inseguridad jurídica que su caso refleja, es culpa exclusivamente de esas cortes. O ya me dirán si no son ellos los que se niegan a determinar la corte de cierre porque cada una aspira a ser la más importante. Incluso pienso que prefieren que siga el enredo; en las aguas turbulentas se mueven mejor las manzanas podridas.

Cuando tuve la desgracia de trabajar en política, varios lustros atrás, un veterano miembro de esa casta nos explicó a un grupo de jóvenes directivos la estrategia que se debía seguir en un caso que teníamos entre manos. “¿Les quedó claro?”, preguntó tras concluir su exposición. “Por supuesto, maestro”, contestamos (así lo llamábamos los ingenuos). “Pues oscurezcámoslo”, fue su respuesta.

Idénticamente deben pensar nuestros honorables magistrados. Nada de despejar las rutas jurídicas, mejor enredarlas y que produzcan engendros como las batallas jurídicas de Petro.

Si alguien aún considera lógico que un juez de tierras falle sobre una cuestión del ámbito del derecho constitucional, que no se queje el día que un togado de un pueblo remoto, dedicado a pleitos de linderos, deje libre a un mafioso condenado por un tribunal superior.

Y si aplauden la tutelatón de nuestro singular alcalde, que tampoco lamenten la congestión judicial. Le salió tan bien, que acaban de imitarlo un grupo de ingenieros, enfadados por no tener acceso a las licitaciones públicas. Inundarán de tutelas los juzgados y seguro que algún juez de familia o uno aburrido por algo les falla a favor y consiguen que suspendan obras, licitaciones o lo que sea. Es como una pesca milagrosa. Echar muchos anzuelos para que algún pez pique. Cada día hay un invento que provoca que al ruinoso aparato judicial le aparezcan nuevas grietas.

En todo caso, que no nos vendan la constituyente para reformar la justicia. No hace falta. Basta con que los magistrados quieran ser limpios.

NOTA. Fernando Toledo era un crítico literario y musical mordaz, un melómano, un hombre de infinitas inquietudes culturales, autor de dos buenas novelas. Un cáncer voraz se lo llevó demasiado pronto. Descanse en paz.

También lamentará mucho esa rara avis llamada Cultura el que Marianne Ponsford deje Arcadia. Quien no conozca el país creería que devoramos los libros de Gabo y de otros autores. Pero lo cierto es que solo unos pocos héroes, como era Fernando, como es Marianne, intentan que no se mueran del todo en Colombia la música clásica, la ópera, el arte, la lectura. Para mí fue una proeza que sacara Arcadia y la mantuviera viva.

Salud Hernández-Mora

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.