Así revolucionan las TIC la educación del futuro

Así revolucionan las TIC la educación del futuro

Las escuelas buscan nuevas estrategias para implementar una cultura digital en el aula.

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26 de abril 2014 , 06:19 p.m.

El aula del futuro se parece a una empresa como Google. Al menos así lo cree Fabio Tarasow, magíster en Comunicación y Tecnología Educativa del Ilce de México. Para él existe una diferencia radical entre implementar nuevas tecnologías en las escuelas y cambiar el paradigma educativo hacia una cultura digital. El futuro, según él, pasa por la segunda.

Sin embargo, la idea de un alumno que llega a la escuela con la mochila cargada y se sienta durante seis horas a escuchar lo que el maestro les tiene que contar sigue intacta. Incluso, continúa Tarasow, imaginamos que el sustituto robótico del docente debe tener la misma posición frente a un aula de alumnos pasivos para los que aprender significa recibir información. “Se cree que cambiando la pizarra por una tableta es suficiente. El modelo tradicional busca que todos lleguen a un estándar, masificar; la tecnología permite que cada persona desarrolle sus capacidades individuales”, explica Rubén Sánchez, líder en soluciones educativas de Microsoft para Latinoamérica.

Tarasow señala en una conferencia TED que el docente “ya no es aquella persona que sabe todo y está vomitando la lección, porque es la era de la información, y la información está en todos lados. El que aprende no incorpora información a su cabeza, sino que está tratando de darle sentido. El conocimiento no es la información, sino lo que se construye a partir de ella”, insiste.

Y la tecnología es el medio que permite pasar de la memoria al raciocinio. Para Carolina Lenis, asesora pedagógica de la U. de los Andes y especializada en TIC, “los estudiantes hoy están enfrentados a mares de información, pero ¿de qué sirve memorizarla? Hay un cambio sustancial: el paradigma ya no está enfocado en la memoria, sino en el criterio y la capacidad de análisis”.

En este contexto digital, donde todo el conocimiento está disponible en la web, el profesor dejó de ser el centro de la clase para convertirse en alguien que guía el proceso de aprendizaje de sus alumnos. Es el ‘aula invertida’, término acuñado por Jonathan Bergman y Aarom Sams en el 2007, cuando comienzan a dejar sus lecciones en videos por adelantado para que el estudiante pueda convertir el aula en un espacio para el debate.

Lenis lo descifra así: “Con la tecnología hay otro cambio, más trascendental aún que la interacción: el desarrollo de la autonomía”, considerar que el estudiante tiene capacidad para asumir la responsabilidad de su propia educación. Si no leyeron o vieron el material multimedia, no van a entender nada en clase y su desempeño va a ser muy deficiente. “Esto permite que se aprenda también de los otros, y la única fuente de información ya no es el profesor”, dice.

Pero “que los jóvenes de hoy sean nativos digitales no significa que sepan aprender con estos medios de modo natural”, explica Lenis. “Los computadores por sí solos no mejoran nada mientras no haya un trabajo conjunto”, añade Martha Castellanos, directora del programa Computadores para Educar, del Mintic, organismo que ha repartido cerca de dos millones de dispositivos electrónicos en las escuelas en los últimos cuatro años.

El cambio que suponen celulares, tabletas, netbooks y computadores es la reconversión de la escuela, más parecida a una empresa como Google que a una oficina. Las tecnologías rompen la estructura tradicional de la escuela, explica Tarasow. Ya no es necesario estar al mismo tiempo y en el mismo lugar, y la escuela en sí se convierte en una herramienta de aprendizaje, donde el estudiante autorregula sus ritmos de estudio en forma más madura. El colegio Vittra, en Suecia, lo tradujo así: estancias de aprendizaje multifuncional, interiores coloridos y pequeños espacios para la concentración y la contemplación.

Herramientas digitales

La tecnología ha sustentado el cambio en la pedagogía. Así, mientras los maestros desarrollan los mapas conceptuales como forma de estudio, CmapTool o Xmind lo hacen en el mundo digital. Las ‘wikis’ o programas como Google Drive se han convertido en el sustituto del trabajo en grupo, ya que se puede editar en red de modo simultáneo.

Otro ejemplo son los laboratorios remotos, que permiten hacer experimentos de física o química desde el computador.

Existen también aplicaciones de simulación, como Millennium Village Simulation, que aplica variables a realidades económicas para comprobar cómo fluctúan.

Las redes sociales son otra alternativa, como la plataforma Second Life, utilizada en entornos académicos, como Harvard y Stanford.

Escuela Innovadora, según Microsoft

El Colegio Manuel Mejía Vallejo, en Envigado (Antioquia), ha sido reconocido con el título de Escuela Innovadora por Microsoft, al implementar las nuevas tecnologías en la educación. Cuenta con 12 aulas virtuales y emplea las TIC hasta para comunicarse con los padres de los alumnos por medio de WhatsApp, según cuenta su coordinadora, Astrid Ramírez. Pertenece además a la plataforma British Council Schools Online.

REDACCIÓN DOMINGO

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