El cobro por congestión vehicular comenzará en el norte de Bogotá

El cobro por congestión vehicular comenzará en el norte de Bogotá

Se aplicará de la carrera 7.ª a la Autonorte, entre calles 72 y 116. Estudio propone uso de chip.

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31 de marzo 2014 , 08:55 p.m.

Si el Concejo lo aprueba, el cuadrante que va entre las calles 72 y 116, de la carrera 7.ª a la autopista Norte será el laboratorio para aplicar los cobros por congestión, con los que el Distrito busca que los bogotanos se bajen del carro particular y se suban al transporte público.

El alcalde (e.), Rafael Pardo, le dio la largada a la propuesta, del Plan de Desarrollo Bogotá Humana, tras conocer los estudios que sustentan un proyecto de acuerdo que será presentado este miércoles al Concejo. Un requisito para que el cobro comience a operar es que el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) esté en pleno funcionamiento.

Una vez se obtenga el visto bueno del Concejo, la administración estima que necesita año y medio para implementar la medida, debido a los procesos contractuales y técnicos que deberán ponerse en marcha.

El sector donde comenzará la aplicación se eligió tras analizar 13 zonas de la ciudad, en las que se incluyó el centro y el borde oriental. Según la Secretaría de Movilidad, el elegido es uno de los sectores donde es más intensivo el uso del carro particular en la ciudad.

La administración no ha revelado por ahora el monto de la tasa que tendrían que pagar los usuarios del automóvil que entren a la zona restringida, pues espera que el Concejo evalúe las propuestas incluidas en los estudios. No obstante, precisó que el objetivo no es conseguir recursos. “No se busca recaudar dinero, sino disuadir la circulación del carro particular”, explicó Constanza García, subsecretaria de Movilidad.

La alcaldía no descarta que en el futuro se incluya a los taxis entre quienes estarán obligados a pagar una tasa por circular en la zona demarcada, pero en ese caso el monto se incluiría en la tarifa que paga el usuario. En la primera etapa no tendrán restricción. Tampoco se descartan otras zonas incluidas en el estudio, pero eso solo se hará una vez se evalúe el funcionamiento de la primera zona y su impacto en la movilidad.

La parte operativa implica establecer puntos de control en los bordes y en el interior de la zona, con una tecnología que permita identificar los vehículos. Parte del trabajo será evaluar cómo será el tratamiento para las personas que viven en el sector demarcado.

Los cobros por con gestión están autorizados en el artículo 90 del Plan Nacional de Desarrollo, y fueron incluidos en el Plan de Desarrollo Bogotá Humana. En diciembre pasado el Gobierno Nacional los reglamentó como tasas de uso en el decreto 2883. Esa norma exige como requisito para poder implementar el cobro que el transporte público sea capaz de absolver la demanda que se genere para los usuarios que dejan de utilizar el carro particular. El Concejo definirá el monto de las tarifas y el modelo de operación, que podría ser por concesión o por un sistema mixto con el sector público.

Anuncian reversibles

El otro tema que anunció el alcalde (e) Pardo es la aplicación de reversibles en algunas vías, al estilo del que opera en la carrera 7.ª, entre 5 de la tarde y 8 de la noche.

Por ahora se tiene claro que sería viable el de la avenida de las Américas, entre Banderas y la carrera 64, pero solo operaría una vez se haga la señalización y se planifique el manejo que tendrán las intersecciones.

Los demás reversibles se conocerán el lunes de la próxima semana.

Decisión sobre pico y placa sigue en estudio

La Secretaría de Movilidad decidió no tener en cuenta el sondeo virtual que hizo para saber si los bogotanos apoyaban o no el pico y placa de todo el día, tras detectar “3.678 votantes duplicados, bien sea con el mismo nombre o cédula”. En ese sondeo se obtuvieron 22.000 registros, pero Movilidad explicó que los datos duplicados pusieron en evidencia una “alta vulnerabilidad del sistema y la poca confiabilidad de la información recogida a través de ese medio”.

Por esa razón, para decidir el futuro del pico y placa se tendrán en cuenta solo 9.060 formularios que aplicaron 30 encuestadores de manera presencial en veinte puntos de la ciudad, entre conductores de vehículo particular, conductores de taxi y transporte público colectivo, peatones, motociclistas, ciclistas, comerciantes y ciudadanos que tomaron los cursos pedagógicos en el Supercade de Movilidad.

REDACCIÓN BOGOTÁ

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