Narcos siguen poniendo en jaque la seguridad de los puertos del país

Narcos siguen poniendo en jaque la seguridad de los puertos del país

En lo que va del año se han incautado más de 6.000 kilos de coca. Policía admite falla en controles.

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30 de marzo 2014 , 09:06 p. m.

Veinte tulas con 240 kilos de cocaína oculta entre cajas llenas de banano, marcadas con el logo de la empresa Unibán, una de las firmas que más exporta esta fruta en el país, fueron hallados el 20 de marzo pasado en el puerto de Santa Marta. La droga ya estaba en el contenedor, lista para salir a Bélgica.

Ese mismo día, en el puerto de Buenaventura fue hallado otro contenedor lleno de un denso aceite de palma, pero que en su interior llevaba 1.000 kilos de cocaína que iba para Guatemala. Estaba oculta en el piso, cubierta con un plástico que impedía que los escáneres detectaran alguna irregularidad. (Lea también: Unibán responde sobre 'contaminación' con cocaína de sus contenedores). 

El envío de estupefacientes a través de los puertos, sigue siendo una de las principales puertas de salida de droga colombiana. De las más de 22 toneladas de cocaína que en los tres primeros meses del año ha incautado la Policía Antinarcóticos, un poco más de 6.000 kilos han sido detectados en puertos del país. La cifra muestra un incremento con relación al año anterior, ya que en todo el 2013 fueron incautados 9.062 kilos de coca en puertos. Tan sólo el viernes pasado, en un operativo en la Sociedad Portuaria de Santa Marta, la policía halló en un contenedor de bananos 2.000 kilos de cocaína, avaluada en 58 millones de dólares, que iba para EE.UU.

“En este momento todos los puertos están en riesgo de ser utilizados para el tráfico de cocaína”, advierte el general Ricardo Restrepo, director de la Policía Antinarcóticos. ¿La razón? Pese a los controles, las autoridades admiten que la cantidad de contenedores que salen –un solo puerto puede mover hasta un millón en un año– “desborda” los controles implementados. Los policías alcanzan a inspeccionar solo entre el 35 y el 40 por ciento de los contenedores que van al exterior.

Esa debilidad es aprovechada por narcos y bandas criminales que tienen contactos dentro y fuera de los puertos, entre ellos, empleados y las mismas autoridades, que les permiten mover la droga hacia Europa, especialmente. Por esa vía salieron los 145 kilos de cocaína que terminaron en enero pasado en supermercados de Alemania, en cajas de banano. La fruta había salido de Santa Marta y pertenecía a la bananera Unibán.

“Los reportes arrojan que en esa ocasión al puerto ingresaron 12 contenedores, revisamos tres que escogimos aleatoriamente y no se detectó nada”, dice un oficial de la Policía. El destino del banano era inicialmente Bélgica, donde se cree la mafia planeaba recibir la droga. Pero en el camino hubo un cambio de planes de los empresarios, que vendieron parte del banano en Alemania. “Los encargados de la droga nunca se enteraron de que parte de la fruta se quedó en Alemania. Ahí fue donde se les perdió (a los narcos) la ruta del contenedor”, cuenta el general Restrepo.

Que la cocaína llegara a los supermercados en Berlín y otras ciudades de Alemania, es para la Policía muestra de que las empresas no están involucradas en el tráfico. Pero las coincidencias entre el caso de enero y el de este mes –utilizaron la misma empresa, salieron por el mismo puerto y el destino era Bélgica– tienen a los investigadores detrás de un grupo de narcos interesados en esa ruta. El año pasado, la Policía detectó 2.205 kilos de coca en cuatro buques que iban hacia Bélgica, de los cuales tres salieron del puerto de Santa Marta.

Modalidades

Si bien las autoridades no responsabilizan a las empresas de permitir el tráfico, sí dicen que deben poner más de su parte para proteger sus exportaciones.

La Policía y la Superintendencia de Puertos y Transportes coinciden en que la mafia sigue usando los puertos, no solo de Colombia sino del mundo, gracias al ingenio para burlar controles.

Investigadores de la Policía dicen que aunque parte de la droga se cuela en los puertos, la gran mayoría de las cargas ilegales llega desde afuera. “Las empresas suelen comprar a cooperativas o privados la mercancía en fincas. Allí cargan el producto. No descartamos que puedan ‘contaminarlo’ en ese punto, pero estamos seguros de que en el camino de la finca al puerto hay una interrupción donde ingresan la droga”, explica un oficial encargado de vigilar los puertos.

Ante la escasez de escáneres el control se hace difícil en zonas como Turbo, en el Urabá antioqueño, otro de los puntos de salida de mercancía de exportación y de tráfico de cocaína. Allí no existe puerto sino cuatro muelles, dos utilizados por Unibán, de donde salen barcazas o bongos, como los llaman en la zona, hacia la zona de fondeo, donde embarcan el producto a los buques. Entre los muelles y la zona de fondeo hay por lo menos 19 kilómetros que los bongos transitan solos por el río León. Allí la mercancía es contaminada antes de llegar al punto de cargue en el mar del Golfo, según cuenta una autoridad antidrogas de Urabá.

Aunque las empresas le piden a la Armada que custodie el recorrido, para la Fuerza Pública es imposible destinar una lancha para cada barcaza.

Cruceros son vulnerables

Un exmarino, que trabajaba para una firma de cruceros, le contó a EL TIEMPO que en Cartagena ofrecen a empleados del barco, hasta 2.500 dólares por solo ingresar la droga. Ya en la embarcación, otro la baja al punto de llegada. Este año, la Policía ha incautado 4,2 kilos de cocaína y 2,4 de heroína en cruceros que salían o pararon en Cartagena y tenían como destino EE.UU.. El año pasado fueron 77,4 kilos de cocaína y 3,5 de kilos de heroína en cruceros que iban a Panamá, Aruba e Italia.

Colombia tendrá escáneres de alta precisión

A las dificultades del gran número de contenedores que se mueven en las zonas portuarias se suma, que solo en Buenaventura y Cartagena la Policía cuenta con escáneres para hacer la revisión de lo que entra.

En los demás puertos el hallazgo de la droga está sujeto a información puntual que reciben los policías y a su experiencia e intuición durante los análisis hechos en las salas de censo, donde uniformados revisan cada ruta, tiempo de salida e ingreso y embarque de la mercancía; además de la historia y antecedentes de la empresa, entre otros puntos.

Sin embargo, Colombia se alista para comprar escáneres de última tecnología, similares a los que se usan en el puerto de Rotterdam (Holanda), donde no se hace necesario abrir los contenedores, solo pasarlos por el frente de la máquina que detalla con precisión qué tipo de cargamento lleva cada uno.

Además de instalarlos en los puertos, aeropuertos y pasos fronterizos, algunos se ubicarían en sitios de paso obligado, como los peajes o vías estratégicas, donde, camuflados entre las construcciones al lado de las vías, se podrán revisar las cargas sin necesidad de detener los camiones.

De esta compra se sabe que funcionarios de la Dian y de la Polfa, ya han hecho los contactos necesarios para adquirir estos equipos de tecnología de precisión.

REDACCIÓN JUSTICIA
pauang@eltiempo.com

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