Secciones
Síguenos en:
Chocolate belga, el placer de los detalles

Chocolate belga, el placer de los detalles

Con siglo y medio de historia, se ha convertido en un atractivo turístico.

notitle
Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
28 de marzo 2014 , 04:25 p. m.

La industria chocolatera de Bélgica goza de muy buena salud, con un consumo medio de ocho kilos por habitante al año, ya que, según los expertos, presta mucha atención “a los detalles y a la calidad de los productos”.

El desarrollo de este dulce negocio tiene que ver con la propia evolución de la historia de esta nación europea, explicó Réginald Henry de Frahan, gerente de ventas de la chocolatería Zaabär, situada en el centro de Bruselas, que fabrica y vende su propio chocolate.

Las primeras importaciones de cacao a la metrópoli tuvieron lugar a finales del siglo XIX desde la colonia belga en el Congo, y un cierto número de personas comenzaron a trabajarlo, asentando las bases del negocio.

En su desarrollo influyeron también el crecimiento y expansión de una de las marcas más conocidas del país, Côte d’Or, y la invención, en 1912, de la praliné.

El origen de este bombón se encuentra en la idea que tuvo el farmacéutico Jean Neuhaus, quien ofrecía sus medicinas recubiertas de chocolate para hacerlas más agradables, una idea que su nieto llevó a otro nivel en 1912, reemplazando las medicinas por un relleno de crema. La creación tuvo gran éxito y fue el pilar sobre el que creció Neuhaus, otra empresa chocolatera.

Las características que deben tener los productos chocolateros son objeto de una fuerte atención de las diferentes marcas.

“Lo más importante es siempre trabajar a partir de una buena materia prima”, dice Hughes Moens, director de mercadeo de la firma Leonidas, y añade: “Un chocolate belga responde a ciertos requisitos: no utilizamos nunca grasas vegetales añadidas y solo puede contener manteca de cacao”.

Por su parte, Réginald cuenta que las pastillas de chocolate que usan en Zaabär deben cumplir con unos mínimos de contenido de cacao: un 60 por ciento en el caso del chocolate negro y un 30 por ciento en el del chocolate con leche.

Además, hay que prestar atención al proceso de elaboración, tanto para derretirlo como para enfriarlo lentamente.

EFE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.