Uganda, uno de los peores países para ser gay

Uganda, uno de los peores países para ser gay

Con la ley antigay se vulnerarían varios derechos de la comunidad LGBTI.

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11 de marzo 2014 , 06:03 p.m.

Un día después de que el presidente de Uganda, Yoweri Musenevi, firmó la ley antigay, que criminaliza la homosexualidad hasta con cadena perpetua, el tabloide local Red Pepper publicó una lista de al menos 200 personas que son presuntamente homosexuales, con fotos en la primera página.

Su ejemplo fue seguido por otros diarios ugandeses, que fueron más allá, al publicar las direcciones de sus casas, sus actuales ocupaciones y ‘guías’ para evitar tener un homosexual en la familia.

Hechos como este hacen que Uganda sea ahora uno de los peores países del mundo para ser gay, pues, según los expertos, aumentan la discriminación contra la minoría LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales).

“Este tipo de acciones pone a esta minoría en riesgo, especialmente porque se convierte en una especie de invitación para que la comunidad asuma una vigilancia violenta, que puede ser dirigida en contra de los homosexuales”, aseguró en diálogo con EL TIEMPO Thomas Ndayiragije, activista ugandés y director del programa para África de la Comisión Internacional de Derechos Humanos para Gays y Lesbianas (IGLHRC, por sus siglas en inglés).

La ley –que se cree fue aprobada por el mandatario ugandés para ganar adeptos con miras a las elecciones presidenciales que se celebrarán en el 2016– especifica que la pena máxima se daría cuando se trate de casos de “homosexualidad agravada”, entre los que se encuentran comprobar reiteradas relaciones sexuales con alguien del mismo sexo, o tener relaciones con menores, personas discapacitadas o portadores del virus del VIH.

“Se trata de una ley anticonstitucional, que viola derechos básicos como la libertad de asociación, dignidad y expresión”, dijo a este diario Hassan Shire, director del Proyecto de Defensores de Derechos Humanos en el Este y el Cuerno de África.

“Me siento muy triste. No puedo ir a la cárcel solo porque soy gay”, señaló Paul Semugoma, uno de los principales activistas ugandeses de los derechos homosexuales.

Más discriminación

Pero la violencia y las amenazas no son las únicas preocupaciones para la minoría gay en Uganda.

La ley hace que el acceso a servicios para ellos se vea reducido, lo que genera un aislamiento debido al estigma que se propaga desde el Gobierno y los medios de comunicación.

“El Ministerio de Salud ha estado reticente a ofrecer los servicios de prevención del VIH. Incluso, las organizaciones de derechos humanos están siendo criminalizadas porque están abogando por un mejor trato para la comunidad LBGTI; lo van a ser por la ‘promoción de la homosexualidad”, señaló Semugoma.

Legado colonial

Pero esta no es la primera vez que se habla de penas contra la homosexualidad en este país africano, conocido por ser uno de los más conservadores y religiosos del continente.

Según varios expertos, Uganda tiene el legado de la colonización británica, en la cual ya se consideraban delito las relaciones del mismo sexo. Y aunque estas ya eran ilegales, en el 2009 se propuso aumentar los castigos para los gays. Incluso se llegó a hablar de un proyecto de ley conocido como ‘Matar a los gays’ (‘Kill the gay’) para castigar con la pena de muerte a quienes cometieran actos homosexuales.

Sin embargo, una campaña internacional de defensores de derechos humanos puso presión en los parlamentarios de ese país, que se vieron obligados a reformarlo.

“Se quitó la pena de muerte, pero se dejó la cadena perpetua, que, igual, sigue siendo una medida sin sentido y muy fuerte. Las consecuencias van a ser nefastas para los mismos ugandeses. Esta ley convierte al país en un lugar inseguro, incluso para el turismo; lo vuelve poco atractivo para la inversión, lo que quiere decir que afecta sus negocios. Además, para los homosexuales no habrá un espacio ni público ni privado en el que se puedan expresar”, comentó a EL TIEMPO Jonathan Cooper, director ejecutivo de Human Dignity Trust.

Algunos expertos dicen que, durante los últimos 10 años, se ha dado una creciente influencia de la homofobia en África, algo que se atribuye al rol que ha tenido la religión en varios países del continente.

“Hay líderes religiosos de iglesias cristianas evangélicas de Estados Unidos y Canadá que vienen a África con la supuesta intención de protegernos de la influencia occidental de ‘explotación homosexual’, de ‘proteger’ nuestra cultura, y promueven en sus prédicas un discurso antihomosexual, un discurso de odio –aseguró Ndayiragije–. Pero la homosexualidad siempre ha existido acá”.

Lo preocupante para muchos activistas es que medidas como la ley antigay de Uganda o la que se promulgó en Nigeria en enero pasado –la cual también criminaliza la homosexualidad y sanciona con 10 años de cárcel a quienes pertenezcan a grupos gais, y con 14 a los que manifiesten un comportamiento homosexual–, se reproduzcan en África.

“Los gobiernos de los países africanos pueden empezar a seguir la misma tendencia solo por ganar popularidad. Es una forma de quitarles atención a algunos de los problemas más importantes, como la pobreza y la corrupción”, dijo Segumona.

La salida ahora para los miembros de la comunidad homosexual en Uganda es acudir a la justicia para echar atrás la ley. “La expectativa que hay es que el Gobierno recapacite con algo de racionalidad sobre las consecuencias que puede tener la ley antigay, antes de que genere más daño a esta minoría”, señaló Shire.

El primer paso lo dio este martes una plataforma integrada por activistas, organizaciones de derechos humanos, políticos e intelectuales, al presentar una petición ante el Tribunal Superior para que la ley sea anulada.

Mientras el gobierno ugandés afirma que el país es independiente y que solo busca proteger los valores familiares, Estados Unidos y algunos países de la Unión Europea comenzaron a evaluar sus relaciones económicas con Uganda.

Dinamarca, Noruega y Holanda congelaron los recursos que se le otorgan al gobierno de este país y piden que se revalúe la ley para garantizar los derechos a la comunidad LGBTI. Por su parte, el Banco Mundial congeló un préstamo de 90 millones de dólares que iba a ser destinado al sistema de salud.

“Esto puede servir para presionar, pero va a tomar tiempo y va a haber todo tipo de problemas mientras tanto”, afirmó Cooper.

Reversión de derechos

Pero África no es el único lugar que parece endurecer las medidas en términos de legislación en contra del homosexualismo.

El año pasado, la Corte Suprema de Australia decidió anular la ley que permitía el matrimonio homosexual en el territorio de la capital federal (Canberra), decisión que llevó a que se anularan 27 matrimonios celebrados en octubre. Y aunque en la mayoría de estados australianos existe la unión civil entre personas del mismo sexo, el matrimonio sigue siendo considerado entre un hombre y una mujer.

Además, el Tribunal Supremo de India ratificó en diciembre una ley de 1861, cuando ese país fue colonia, mediante la cual se criminaliza la homosexualidad hasta con 10 años de cárcel.

Aunque en el 2009 el Tribunal de Nueva Delhi afirmó que esta era inconstitucional por violar los derechos fundamentales, el Tribunal Supremo lo contradijo. El Parlamento, que tenía en sus manos la decisión de revocar la ley, decidió mantenerla en pie.

Ser gay es ilegal en 76 países

Según el último reporte de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales y personas Intersexo (ILGA, por sus siglas en inglés), en 76 países del mundo ser homosexual es ilegal y en 7 se castiga con pena de muerte (Mauritania, Sudán, algunas estados del norte de Nigeria y algunos del sur de Somalia; Irán, Arabia Saudí y Yemen). En 38 de los 54 países africanos, el sexo homosexual es criminalizado. El matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en 13 países del mundo. Entre estos están Canadá, Argentina, Holanda, Uruguay, Sudáfrica, Bélgica, Noruega, Islandia, Portugal, Dinamarca y Suecia. También es legal en algunos estados de México y de Estados Unidos.

Sandra Ramírez Carreño
Redacción Internacional
@esalgosimple

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