Neosolteros: solos (y felices) porque quieren

Neosolteros: solos (y felices) porque quieren

El 'single' de hoy es un hombre o una mujer que aprecia su libertad por encima de todo.

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16 de febrero 2014 , 01:03 a.m.

Mejor solo que mal acompañado, mejor libre que amarrado, mejor relajado que comprometido… Las frases que justifican a los solteros desde tiempos inmemoriales cobran cada vez más sentido desde que hombres y mujeres profesionales pueden sentirse plenos sin un matrimonio de por medio.

Ser soltero ya no es un estigma. Se puede ser feliz sin ceder ante la presión social. Los tiempos de nuestros abuelos, en los que se miraba con lástima a las mujeres de la familia que no consiguieron pareja y con sospecha y suspicacia a los hombres maduros y sin novia quedaron atrás. O eso parece.

El neosolterismo ha llegado para quedarse. Un estilo de vida en el que encajan hombres y mujeres entre 28 y 60 años con un alto perfil profesional, curiosos, amantes de los viajes, la tecnología, y el hedonismo; seguros de sí mismos y libres para disfrutar de su sexualidad sin reparos. Para ellos, la autonomía es una conquista personal. Ni quedaron para vestir santos ni los dejó el tren. Este grupo social, que tanto han explotado en los últimos años el cine y la televisión, dibuja un profundo cambio en la sociedad tal como la concebimos. En Estados Unidos, por ejemplo, un estudio señala que más del 40 por ciento de la población mayor de 18 años se inscribe en el apartado de divorciado, soltero o viudo. En México se han disparado los hogares unipersonales y en Colombia, según datos del último censo, ya alcanzan el 11 por ciento. La mayoría son de estratos altos.

“A mí me gusta definirme como el tipo SSS: soltero, solo y sin hijos. Y esto ha sido por elección propia, porque no me gustaría casarme y que después las cosas no funcionen y haya hijos”. Alberto admite que le tiene miedo al compromiso, pero también cree que su decisión tiene mucho de responsabilidad: “No quiero repetir historias que viví en mi familia, así que prefiero seguir solito”.

La periodista y sexóloga Sylvia de Béjar, que acaba de publicar el libro Tu sexo es tuyo, cree que el neosolterismo es una tendencia acorde con los tiempos que vivimos: “En general, la gente tiene miedo a perderse algo de la vida si se compromete. Cada vez hay menos tolerancia a la frustración y optar por alguien cuesta mucho más porque exigimos más”.

Ella habla de egoísmo, de infantilismo y sobre todo, de individualismo. “Cada vez que elegimos algo, renunciamos a otra cosa pero eso es muy difícil de asumir”, puntualiza.

Miriam, que es una soltera por elección y convicción, no está muy de acuerdo con Béjar: “Puedes estar en pareja, pero cada uno en su casa. Eso es lo más sano porque no me gusta rendir cuentas ni vivir una relación en medio de la rutina diaria”.

La psicóloga Mila Cahue cree que la clave está en no encasillarse. “Una vez superado el modelo tradicional de pareja, la gente está intentando resolver su vida afectiva de una forma acorde a sus sentimientos. Estos no son iguales ni a lo largo de toda la vida, ni con todas las personas. Pueden variar según la edad, las circunstancias o el contexto. Por ejemplo, que alguien sea comprometido no quiere decir que tenga que serlo en todo momento y con cualquier persona, sino con quien decida y en las circunstancias que considere apropiadas”.

¿Y la vida sexual?

La cuestión inevitable al abordar este tema es la de las relaciones sexuales. ¿Un neosoltero va por ahí derrochando amor? “Para nada”, responde Alberto, “para llegar a una relación sexual con alguien, te lo piensas mucho porque lo que menos quieres es herir a una persona que sí cree en el compromiso y la vida en pareja. Yo siempre dejo todo muy claro antes de entrar en la intimidad”. Tampoco Miriam se siente identificada con esa etiqueta de mujer soltera-desesperada. “Yo no me acuesto con cualquiera y tampoco lo veo como una prioridad en mi vida. Las relaciones sexuales llegarán de manera natural con la persona que tengan que llegar”, dice.

Mila Cahue piensa que “soltería y promiscuidad o sexualidad esporádica no van necesariamente unidos. Hay personas solteras que tienen parejas estables pero sin vivir bajo el mismo techo, y personas casadas que mantienen relaciones esporádicas”.

Lo que sí está claro es que aunque hombres y mujeres solteros valoren su libertad sexual, la sociedad parece seguir juzgando con mayor dureza a las mujeres. “La doble moral existe plenamente. En eso no hemos avanzado mucho”, lamenta Sylvia de Béjar.

Ni quedados ni amargados

De solteros y solteras sin amargura están llenos los libros, la televisión y el cine. ‘Sex and the City’ nos dio el mejor ejemplo de mujeres profesionales, exitosas y bonitas que logran sus metas sin incluir a un hombre en sus planes. Tal vez a excepción de Charlotte York, las entrañables Carrie Bradshaw, Samantha Jones y Miranda Hobbes buscaban satisfacer su vida amorosa sin soñar con un anillo de compromiso. Aunque la soltera por excelencia, enamorada de sí misma fue, sin duda, Samantha Jones, interpretada por Kim Cattrall. La película ‘Alfie’ (protagonizada por Jude Law en 2004) es otro buen retrato del soltero (aunque lo suyo fuese una eterna huida) Y entre los solteros reales, dos ídolos: George Clooney y Leonardo Di Caprio.

‘La libertad femenina tiene fecha de caducidad’

“Es muy feo quedarse sola”, dice la abuela mirando a Paula en una escena del corto ‘35 años y soltera’, una reflexión sobre la imposición social de casarse y tener hijos que Paula Schargorodsky, una cineasta argentina de 35 años que vive en Nueva York, explora con absoluta naturalidad y acierto. Paula en las bodas de sus amigas. Paula y sus novios. Paula y sus viajes. Paula y su trabajo. Durante años esta chica grabó todo lo que ocurría en su vida. Incluidos los matrimonios de sus amigas, claro. Y un día, cuando se dio cuenta de que era la última soltera, decidió meditar sobre ello y revisar todo el material que había filmado. El resultado fue un corto que se convirtió en viral. Desde hace más de un mes circula en la web y se mueve veloz por las redes sociales. En YouTube ya acumula más de 20.000 visitas, y muy pronto, según espera Paula, se convertirá en su primer largometraje.

En la cinta, la joven realizadora entra de lleno en cuestiones como esta: “A los 20 eres libre de hacer lo que quieras, tener novios, amantes, aventuras de una sola noche...Como los hombres. Pero la libertad femenina tiene fecha de caducidad. Cuando cumples 30 cae una cortina conservadora”. Algo que ella no piensa permitir. Y aunque no quiere quedarse sola, tampoco quiere ni un novio ni un marido perfectos. “Cuando te amas y respetas a ti misma totalmente el mundo a tu alrededor cambia”, dice.

ZULMA SIERRA
Para EL TIEMPO
Barcelona

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