'Exrastrojos' y la 'Cordillera' mueven sicariato en Europa

'Exrastrojos' y la 'Cordillera' mueven sicariato en Europa

En Madrid cayó alias 'Niño'. Secuestro y extorsión, otros 'servicios' de bandas colombianas.

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25 de enero 2014 , 08:15 p.m.

El narcotráfico no es el único delito que concentra a las poderosas redes criminales colombianas que desde hace más de una década se movieron a España. Secuestro, extorsión, hurto y homicidio hacen parte de la lista de ‘servicios’ que ‘oficinas de cobro’ ofrecen al mejor postor.

El caso del sicario apodado el ‘Niño’ muestra, según el Cuerpo Nacional de Policía de España y la Dijín colombiana, cómo se están moviendo esas redes criminales, ligadas a antiguos ‘paras’, narcos y las nuevas bandas, en Europa. Esta semana, Juan Héctor Alejandro Roldán Puentes, un caleño de 33 años, fue capturado en Madrid por un crimen que en mayo del 2013 conmocionó a Ámsterdam (Holanda).

Las autoridades dicen que el ‘Niño’, en alianza con una banda europea conocida como ‘los Ángeles del Infierno’, asesinó, desmembró y lanzó a un lago a dos colombianos por una deuda del narcotráfico. “Las víctimas fueron citadas en Holanda por Roldán Puentes. Sus familiares dijeron que los dos debían 200.000 euros a un sujeto conocido como ‘Talismán’, que aún no ha sido identificado”, se lee en el expediente contra el sicario colombiano, que además enfrenta en Holanda un proceso por narcotráfico y lavado de dinero.

En el documento aparece que el doble homicidio fue cometido por “encargo de carteles mexicanos y narcotraficantes en Colombia”.

La Dijín –que tiene a un grupo de policías dedicados a investigar estas redes– dice que esas ‘oficinas de cobro’, que trabajan sobre todo para ‘los Urabeños’ y antiguos contactos de los ‘Rastrojos’, prestan también sus servicios a narcos ‘independientes’ y hasta a las mafias italiana y rusa.

Sus víctimas suelen ser socios o enlaces de redes de tráfico de estupefacientes, y las órdenes de ajustar cuentas generalmente salen desde Colombia. “Si se les pierde un cargamento de droga o alguno se queda con dinero de más, los contactan para presionar el pago”, dijo un oficial de inteligencia de la Policía. ‘Martín Bala’, capo de ‘los Urabeños’, era uno de los que usaban esos servicios. De hecho, en el 2011, dos de sus hermanas fueron capturadas en España.

Fuentes que conocen ese mundo dicen que los sicarios pueden quedarse hasta con la mitad de las deudas que ayudan a cobrar, y que en muchas ocasiones terminan pagándolas la viuda y otros familiares del que no cumplió.

Aunque los asesinatos siguen estando a la orden del día –usualmente con prácticas como desmembramiento y hasta el entierro de puntillas en la cabeza de la víctima, para ‘firmar’ el crimen y enviar mensajes–, siguen siendo frecuentes, las autoridades reportan que hoy esas redes prefieren acudir a la extorsión y al secuestro para ajustar cuentas.

“Son delitos que generalmente no se denuncian y por eso son más difíciles de investigar”, dice un uniformado. Un homicidio genera zozobra en la comunidad y pone en alerta a las autoridades, como pasó hace una década en Madrid, cuando hubo siete asesinatos relacionados con colombianos en menos de 15 días. Uno de esos crímenes fue el del capo Leonidas Vargas, asesinado en una clínica española por sicarios colombianos.

La Dijín ha detectado que la mayoría de los colombianos en actividades ilícitas pertenecieron a la banda criminal ‘la Cordillera’, que surgió en el Eje Cafetero de la mano de paramilitares como ‘Macaco’. Otro grupo son oriundos de Cali, y que llegaron en el 2000 enviados por ‘los Rastrojos’, que llegó a ser la banda con mayor poderío narcotraficante.

Otra modalidad es el hurto. En marzo de 2013, la Guardia Civil capturó en Madrid a una banda de colombianos y dominicanos que se le medía a robar casas de narcos.

España es usada como refugio por los capos

Marroquíes, rumanos y colombianos son los extranjeros que más ingresan a las cárceles en España. Así lo revela un informe del Ministerio del Interior de ese país, el cual señala que 6.722 nacionales fueron registrados en penales en los últimos cuatro años. La cifra ha venido disminuyendo progresivamente, al pasar de 1.444, en el 2008, a un poco más de mil en el 2012. Los marroquíes suman 3.000 y los rumanos, 2.000 ciudadanos tras las rejas. Los delitos relacionados con drogas y el hurto son las conductas más frecuentes.

Fuentes policiales señalan que España sigue siendo destino de los narcos, por su ubicación clave para el tráfico ilegal hacia Europa y por la facilidad del idioma. Los sicarios establecidos en Europa, algunos ya con nacionalidad española, usualmente coodinan la llegada de embarques de droga o coordinan la logística para que gatilleros que viajan desde Colombia puedan cumplir sus cometidos criminales.

En noviembre pasado fue capturado Carlos Andrés Palencia, alias ‘Visaje’, en Madrid. El capo de ‘los Urabeños’ había llegado a la capital española dos meses atrás, huyendo de las autoridades colombianas y estaba organizando su red de sicarios. Está en la cárcel Soto del Real a la espera de que la Audiencia Nacional Española decida su extradición a Colombia.

Y en junio del año pasado cayó Jhon Freddy Manco Torres, el ‘Indio’, en el aeropuerto de Río de Janeiro. Llevaba tres años radicado en Madrid.

REDACCIÓN JUSTICIA

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