Polémica rebaja en la estampilla para la U. de Cundinamarca

Polémica rebaja en la estampilla para la U. de Cundinamarca

La rebaja genera malestar entre las directivas de la Universidad de Cundinamarca.

notitle
22 de enero 2014 , 08:04 p.m.

El 16 de diciembre pasado, después de que la Universidad de Cundinamarca salió a vacaciones colectivas, la Asamblea del departamento dio trámite y aprobó una ordenanza que reduce el cobro de la estampilla para el alma máter.

Esta tasa, creada en el 2009 por orden del Congreso de la República, grababa con el 1,5 por ciento los contratos de las entidades y secretarías del departamento.

Sin embargo, los diputados decidieron reducir esa tarifa a 0,5 por ciento, con lo cual este año la institución de educación superior dejará de recibir 8.000 millones de pesos.

Por medio de ese cobro, la universidad, que cuenta con 12.500 estudiantes, esperaba captar este año 12.000 millones de pesos, pero solo obtendrá 4.000 millones.

“La autorización del Congreso a la Asamblea (en el 2009) es por una sola vez, no para toda la vida, ni para que ellos la cambien al vaivén de las coyunturas electorales o discusiones entre las entidades”, aseguró el rector Adolfo Polo Solano.
Por eso, el directivo anunció que hoy presentará una tutela pidiendo la suspensión de la ordenanza, mientras, a través de una demanda, una corporación judicial toma una decisión de fondo.

La reducción de la estampilla, cuyos recursos tienen destinación específica, impacta –según el directivo– la dotación de laboratorios y bibliotecas, el desarrollo tecnológico, el programa de certificación de alta calidad y al menos 300 de las 400 becas estudiantiles aprobadas para cada semestre de este año.

Pero no solo la reducción de dos tercios de los recursos que capta la universidad con la estampilla sorprendió a Polo Solano. También, el hecho de que la decisión se tomó luego de que el alma máter había aprobado el presupuesto del 2014.

La nueva norma departamental fue sancionada por el gobernador Álvaro Cruz, quien preside el Consejo Superior, pero Polo Solano asegura que en ningún momento fue consultado.

“Adivino un tufillo de resentimiento por la demanda que le ganamos al departamento por los aportes de ley que durante una década dejó de girar el gobierno seccional”, señaló el rector.

Polo tampoco duda en advertir que detrás de la ordenanza “hay una lucha política muy velada por el control de la universidad”.

La norma se planteó con el argumento de que se iban a reglamentar “de manera integral” las estampillas departamentales; sin embargo, y según el rector, al final solo fue modificada la que le entregaba recursos a esta universidad pública.

“No es plata del departamento y tampoco se trata de un ajuste fiscal. Es plata de los contratos que los privados firman con el departamento y que van para apoyar la educación superior pública”, advirtió Polo.

Sin embargo, el secretario de Hacienda del departamento, Octavio Villamarín, aseguró que la universidad no dejará de recibir el monto que denuncia el rector, pues este fue mucho menor desde el 2013.

“El año pasado le giramos 2.700 millones de aportes del departamento, 2.800 millones por estampilla y 6.500 millones por una demanda que ganó la universidad”, afirmó el funcionario de la Gobernación.

Villamarín negó también que esta sea la única estampilla que tuvo cambios. “Todas se modificaron porque quisimos crear un estatuto para modernizar, racionalizar las estampillas; la Asamblea tiene la facultad de hacerlo”.

REDACCIÓN CUNDINAMARCA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.