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Vegetarianos y carnívoros se sientan a comer juntos en Bogotá

Vegetarianos y carnívoros se sientan a comer juntos en Bogotá

La carta la propone El Ciervo y El Oso, elegido como restaurante revelación de Bogotá en el 2013.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
18 de enero 2014 , 04:37 p. m.

Un corto menú de dos caras –la dieta de vegetales del ciervo y el gusto carnívoro del oso– conquistó a los votantes que eligieron a El Ciervo y El Oso como el mejor nuevo restaurante de la capital en el concurso Lo Mejor de Bogotá 2013, que realizó el portal de planes y entretenimiento Vive.in.

La propuesta de este local de Chapinero, que abrió sus puertas en mayo, es sencilla: una cocina informal, que resalta ingredientes locales con técnicas de vanguardia como la cocción al vacío, sin parafernalias y a un buen precio. Pero, sobre todo, este desenfadado bistró busca que los amantes de la comida vegetariana y los de la carne puedan departir juntos. (Lea también: El equipo de 'El Ciervo y el Oso').

“En la mayoría de restaurantes, al vegetariano le toca conformarse con el plato que menos le disgustó o solo puede elegir entre arroz, papa y ensalada –explica Camilo Ramírez, un de los chefs de El Ciervo y El Oso–. Aquí quisimos darles a todos la oportunidad de que se sienten juntos a la misma mesa y coman con el corazón”. (Vea: Los nuevos creyentes de la cocina colombiana).

El plato insignia para los amantes de los vegetales –y que es ya una de las cartas de presentación del restaurante– es el tabbule andinizado. Se trata de una versión cundiboyacense de la ensalada picada de Oriente Próximo, pero que en lugar de trigo lleva quinua orgánica y chuguas y cubios (dos tubérculos andinos) cocinados en aceite de romero.

En el otro extremo, el menú para ‘osos’ (entiéndanse carnívoros) tiene entre sus platos estrella unas costillas de cordero cocinadas al vacío.

Dos de los creadores de El Ciervo y El Oso –Ramírez y la también chef Marcela Arango– se conocieron en la cocina del ya cerrado restaurante Cadaqués, uno de los primeros en poner en el mapa bogotano la controvertida cocina molecular.

Allí –recuerda Ramírez– se dieron cuenta del vacío que había en la cocina para eventos como fiestas y cocteles. “Queríamos mostrar que los menús eran tan importantes como el vestido de la novia, en la boda, o como la música y el trago, en los eventos”, cuenta el chef.

Por eso, junto con Arango, buscaron la independencia y fundaron Oca Diseño Culinario, hace siete años.

A la par con este servicio de banquetes empezaron a hacer viajes por el país, que los llevaron a descubrir que sabían menos de lo que creían de la cocina tradicional colombiana. Esa inquietud los llevó a investigar y aprovechar cada salida de la capital para buscar recetas e ingredientes locales.

Tradición capitalina

Cuando se preguntaron por la cocina bogotana, comprobaron que hay toda una tradición de platos capitalinos que ya no existen en el norte, pero que siguen muy presentes en los barrios del sur. Así, sintieron la misión de visibilizar ingredientes ante un creciente público ávido de una cultura gastronómica muy rica, autóctona y, sobre todo, que no cueste un ojo de la cara.

El restaurante nació cuando ya había un recetario acumulado de siete años. Entonces, se unieron con Nury Molina, responsable del catering Kartoffel, y decidieron iniciar su aventura.

De sus menús personalizados para eventos quedaron platos que se volvieron emblemáticos –como la causa de ajiaco– y muchas recetas que ahora rotan alegremente en los menús del día de El Ciervo y El Oso. De hecho, su visión de lo que debería ser una nueva cocina colombiana tiene un día especial en el restaurante: los viernes de comida colombiana. Este espacio –cuentan– surgió de la inquietud de contagiarle al equipo de la cocina el gusto por lo propio.

La ubicación, en Chapinero, tampoco es casualidad: “Este restaurante invita a salir de las zonas de confort –afirma Arango–. Bogotá es grande, y no todos los planes gastronómicos tienen que ser en las zonas G y T. Partimos de la idea de que si tienes buena comida, la gente llega. Soy de las que si hay un buen restaurante van, así esté a 200 cuadras”.

Dónde y cuándo

El Ciervo y El Oso está ubicado en la cra. 8.ª No. 40B-18 (Chapinero). Abre de lunes a sábado, de 12 del mediodía a 11 de la noche.

La carta tiene precios que oscilan entre los $ 5.000 y los $ 24.000. Informes y reservas: (1) 570-0218.

LILIANA MARTÍNEZ POLO
Cultura y Entretenimiento

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