'Mandela probó que se pueden superar resentimientos y heridas'

'Mandela probó que se pueden superar resentimientos y heridas'

En 'La W Radio', Bill Clinton habló también de los diálogos de paz y su relación con exmandatarios.

notitle
11 de diciembre 2013 , 12:51 a.m.

Una gran amistad unió al expresidente de Estados Unidos Bill Clinton con el fallecido mandatario sudafricano Nelson Mandela. Clinton, en entrevista con ‘La W Radio’, señaló que ‘Madiba’ fue muy cercano a su esposa Hillary y a su hija Chelsea y que tras dejar su cargo como Jefe de Estado viajó casi todos los años a Sudáfrica a celebrar el cumpleaños del fallecido líder.

Sobre el conflicto en Colombia y los diálogos de paz entre Gobierno y Farc, Clinton se mostró esperanzado en una pronta solución. Destacó la labor del presidente Santos al intentar acercar a las dos partes y pidió apoyo de todos los sectores al proceso.

En ese sentido, recordó la buena relación que tiene con los también expresidente George Bush padre e hijo, con quienes coincidió en proyectos comunes e invitó a los exmandatarios colombianos a encontrar una forma de trabajar juntos.

¿Qué significa Nelson Mandela para este siglo?

Él obviamente es el padre de la democracia en su país. Su legado será eterno allí, pero es muy importante para el mundo de hoy con tantos conflictos porque Mandela probó que uno puede personalmente superar el resentimiento y las heridas del pasado, y convencer a su oponente de que trabajando juntos. Reconciliándose, de hecho, se alcanzan muchos mejores resultados que si se continúa el conflicto.

Así que su vida fue un triunfo tanto personal como político. Político en el mejor de los sentidos. Él probó que la cooperación funciona mucho más que el conflicto y que alguien tiene que hacer la primera movida para restablecer la confianza. Y él después de todo lo que había sacrificado, después de 27 años en prisión, tuvo la voluntad de hacer la primera movida.

¿Cómo era su relación con el expresidente Mandela?

Nos volvimos muy amigos y se convirtió en amigo de mi esposa Hillary y de mi hija Chelsea. Estableció una relación independiente con ella que siguió después de que dejamos la Casa Blanca, yo seguí trabajando con él en el tema del Sida, recogiendo fondos y haciendo proyectos.

Fui a Sudáfrica casi todos los años desde que dejé la presidencia a celebrar su cumpleaños y ayudar a su fundación. Tuvimos una excepcional y larga relación de trabajo y amistad personal que iba más allá de desacuerdos ocasionales cuando fuimos presidentes de nuestros países, que nunca interfirieron con nuestro respeto y afecto mutuo. Era un ser humano maravilloso.

‘The Economist’, desde Londres, compara a Mandela con De Gaulle, con Ghandi, con Kennedy, con Roosevelt y con Churchill. ¿Está de acuerdo?

Bueno, yo pienso que Mandela, Ghandi y Martin Luther King fueron las figuras más importantes de los últimos cien años al enfatizar en la no violencia y la reconciliación. Yo pienso que a diferencia de ellos, él no fue asesinado. Se volvió grande porque fue capaz de sobrevivir 27 años terribles en prisión y salió siendo un hombre aún más grande del que entró. Y después gobernó tal como hablaba.

Mucha gente puede decir las cosas correctas, pero hacer las cosas en las que dicen creer muchas veces es muy difícil en la vida pública y él hizo exactamente eso. ¿Resolvió todos los problemas? No. Eso no está en la naturaleza humana. Pero le dio a Sudáfrica una excelente partida y le dio al poder a gente que había estado atada por 300 años de una manera u otra. Así que creo que él merece la comparación con las más grandes figuras del siglo XX.

Usted menciona una palabra que necesitamos mucho en Colombia: reconciliación. ¿Cómo ve el progreso en los diálogos de paz con las Farc?

Pues tengo mucha esperanza. Primero que todo, el presidente Santos merece mucho crédito por intentarlo. Yo me acuerdo bien cuando el presidente Pastrana fue solo a la selva en un esfuerzo inútil pero valiente de iniciar un proceso de paz. Recuerdo cómo iniciamos el Plan Colombia con Pastrana, continuamos exitosamente durante el gobierno del presidente Uribe y luego continuamos con el presidente Santos y toda la clase política en mi país lo apoyó.

La meta no era solo recuperar la tierra para los colombianos y reconciliar a la mayor cantidad de gente posible que hacía parte de la insurgencia armada y restablecer la ley. La meta final era crear las condiciones para que la paz fuera más atractiva para todos en vez de seguir en el conflicto. Así que creo que todos debemos apoyar este proceso y esperar lo mejor. Y estoy muy agradecido de haber podido llevar a cabo el Plan Colombia cuando era presidente y creo que fue una importante condición previa de esto. Así como si usted mira lo que está pasando con las negociaciones con Irán, la condición previa fueron las sanciones impuestas en las cuales mi esposa estaba muy involucrada. Creo que estas cosas son partes de un proceso muy largo. Y espero y rezo porque Colombia pueda encontrar la paz.

Habla de sanciones en el caso de Irán. Algunas personas creen que es hora de hacer algo respecto a las sanciones contra Cuba, incluyendo al presidente Santos ¿Cree que es el momento de revisar estas sanciones contra Cuba?

Bueno, por los disparos contra los aviones de “hermanos al rescate” a mediados de los años 90 yo fui avisado en contra de seguir progresando en esa materia. Ahora le pertenece al Congreso, no al Presidente. Hemos seguido facilitando el contacto entre cubano-americanos y Cuba, y otras personas van a Cuba. Pero es una pregunta para el Congreso. Pienso que si Cuba en realidad quiere que se levante ese embargo (…) Y yo le he dicho repetidamente a quienes favorecen el levantamiento del embargo que si no resuelven ese asunto hay cero posibilidades de que el Congreso levante el embargo. Aún hay asuntos muy serios de Derechos Humanos. Puede haber algo de negociación sobre esto pero deben dejar libre al señor Gross. Sobre eso no hay discusión.

¿Qué está haciendo en Brasil y otros países latinoamericanos con su fundación?

Mi fundación trabaja directamente en Haití, tenemos un equipo permanente allí. Trabajamos en República Dominicana y a lo largo del Caribe en asuntos energéticos y de salud. Tengo una iniciativa que promueve la creación de empresas, el desarrollo de negocios y capacitación en Colombia, Perú y México y muy pronto entrará a El Salvador y Centroamérica.

Hacemos mucho trabajo en el campo energético en Brasil y otros lugares de Suramérica. Así que he estado muy involucrado por acá, pero quería que la Global Initiative se reuniera en Latinoamérica porque creo que este es un gran momento para atacar los continuos problemas de la región, la inequidad económica, el problema de la salud, fallas de la educación con la alianza entre los gobiernos y el sector privado.

Estamos ayudando a personas de bajos ingresos. Hay una gran cantidad de ONG en Latinoamérica haciendo un gran trabajo. Por ejemplo, uno de nuestros socios ayuda a 277.000 mujeres y ha trabajado con otros para obtener 500 millones de dólares en préstamos para casi 1 millón 400.000 de ellas.

Y ahora están trabajando para resolver algunos de los nuevos problemas en materia de salud. Latinoamérica ha sacado increíblemente a 70 millones de personas de la extrema pobreza en los últimos 10 años. 50 millones de ellos se han posicionado en la clase media. Pero como vio en las protestas en Brasil, aún hay preocupación por la inequidad y falta de oportunidades. Y yo creo que esto se puede resolver más rápido y mejor si la sociedad civil, el sector privado y el gobierno trabajan juntos. Y eso es lo que estamos haciendo aquí.

¿Qué clase de apoyo y de quién recibe su fundación?

Recibo apoyo de muchas personas, ciudadanos, en Estados Unidos y alrededor del mundo, y muchas compañías, la mayoría en EE. UU., algunas en Canadá, algunas en Europa y algunas en Latinoamérica y Asia.

Trabajamos con los gobiernos particularmente en salud y energía. Obtenemos mucho apoyo de los gobiernos y otras fundaciones, como la Gates Foundation, que invierte con nosotros en proyectos de salud. Le daré un ejemplo en Suramérica: Guyana tenía el proyecto de conservación más impresionante que haya visto y le pidieron a nuestra fundación que trabajara en ello y fue financiado por la fundación Rockefeller en EE. UU.

Hacemos públicas todas las contribuciones. Por ejemplo, ahora con esta reunión en Río hay alrededor de una docena de contribuyentes latinoamericanos y ocho compañías y fundaciones americanas y el Banco Interamericano de Desarrollo. Todo lo que hacemos es público para que la gente vea quién está involucrado.

Sobre nuestros expresidentes, todos ellos amigos suyos, se están peleando aquí en Colombia. Usted va a despedir a Nelson Mandela junto al expresidente George Bush y el presidente Barack Obama. Aquí en Colombia Gaviria se está peleando con Pastrana, Pastrana con Samper y Uribe con Santos. ¿Usted qué recomienda?

De pronto es un poco diferente porque algunas de las personas que menciona podrían aspirar a la Presidencia nuevamente algún día. Y es más fácil ser un estadista cuando ya no se tienen ambiciones, al menos de ser electo nuevamente. Pienso que hay una autentica diferencia de opinión sobre el proceso de paz. Pero creo que de verdad sería útil encontrar algo que pudieran hacer juntos y sobre lo cual estuvieran de acuerdo.

Tienen sus diferencias sobre el pasado, sobre políticas actuales, en el futuro podrían ser adversarios políticos directa o indirectamente. Algunos expresidentes pueden apoyar diferentes candidatos. Pero al menos en este caso demostraron que todos están aún preocupados por Colombia y es algo en lo que están todos de acuerdo ese es el único consejo que yo tengo para dar.

Permítame decir algo más: con el expresidente Bush padre trabajamos juntos en el tsunami en Asia y cuando ocurrió el huracán Katrina. Con el segundo presidente George W. Bush trabajamos en Haití por solicitud del presidente Barack Obama. Hicimos cosas juntos, seguimos teniendo diferencias, apoyamos candidatos diferentes en elecciones, pero encontramos una forma de trabajar juntos. Creo que ese es el punto clave.

Sí, pero el punto está en algo que usted ya dijo, algunos de ellos pueden aspirar nuevamente a la Presidencia, y ese el problema...

Sí, ese el problema, pero se deben hacer concesiones para eso. Yo le digo a todo el mundo que nos dice que se siente bien vernos trabajando juntos, que yo también me siento muy bien por eso. Creo que es importante, pero no debemos criticar a quienes están en el poder por no hacer lo mismo porque tienen conflictos de interés y de ideas sobre asuntos actuales.

Es parte la naturaleza humana. Pero creo que si encontraran algo en lo que estuvieran de acuerdo y lo hicieran la gente en Colombia tendría claro que ellos sí aman a su país, sí comparten algunos principios y tienen opiniones e intereses sobre asuntos particulares en el momento. No creo que se pueda hacer nada al respecto. A menos que usted dijera que nadie se puede reelegir incluso de forma no inmediata. Y yo no recomiendo eso. Eso es decisión de la gente de Colombia, no de un extranjero como yo.

ENTREVISTA DE ‘LA W RADIO’

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.