El último sobreviviente del primer campeón del fútbol colombiano

El último sobreviviente del primer campeón del fútbol colombiano

El exfutbolista José Kaor Dokú recuerda su triunfo con Santa Fe hace 65 años.

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06 de diciembre 2013 , 05:38 p.m.

Aburrido por el frío, un joven costeño de rostro oriental salió del Comando de la Armada Nacional, ubicado en la carrera 7.ª con calle 26 de Bogotá, una mañana de septiembre de 1948.

A los pocos metros, por la carrera 7.ª , se encontró con un amigo que venía en sentido contrario y quien, sorprendido por su presencia, de inmediato le preguntó:

“Ñía, ¿qué hace usted por aquí?”, le dijo Roberto ‘Perro’ Gámez, barranquillero y su compañero tiempo atrás del equipo Nariño en el fuerte fútbol aficionado del Atlántico.

“Me trasladaron de la Armada Nacional desde Leticia y hace 10 días estoy en Bogotá”, respondió el joven suboficial, nombrado desde su llegada a la capital como jefe de disposiciones del Departamento de Personal.

“¿Estás jugando?”, interrogó de nuevo el ‘Perro’.

“Sí, de Leticia me iba a jugar todos los días a pueblos de Perú y Brasil, aunque eran partidos rudimentarios, de mucha ‘leña’ (faltas) –contestó el joven–. Por eso no quería salir de allá”.

“¡Qué bien, Ñía! Te voy a recomendar con Santa Fe –prometió Gámez, que jugaba con ese equipo capitalino–. Vea, con usted vamos a ser campeones”.

Al día siguiente, Nazario Gómez Pinzón y Guillermo Prieto Mariño, directivos de Santa Fe, obtuvieron el permiso en la Armada para que el recién llegado realizara una prueba.

El fútbol profesional colombiano se había iniciado el 15 de agosto de ese año con 10 equipos, entre ellos Santa Fe. Eran tiempos difíciles en el país, especialmente para un militar, por el asesinato, en la misma carrera 7.ª con avenida Jiménez, del seguro futuro presidente Jorge Eliécer Gaitán.

Al joven lo probaron al segundo día del inesperado encuentro con Gámez, durante el entrenamiento en Fontibón. Jugó impecablemente en la formación de suplente y selló el partido con un gol olímpico que jamás repitió.

Esa faena le sirvió para unirse a la nómina de Santa Fe, onceno que, como lo pronosticó Gámez, ganó de manera anticipada el título el 5 de diciembre. Aquel joven, ahora con 89 almanaques encima, José Kaor Dokú, es el único sobreviviente de ese primer campeón.

Aliado de la suerte

Dokú considera que la suerte lo acompañó para llegar a Santa Fe: el cruce callejero con Gámez y el gol olímpico. Pero entre los dos hubo un hecho importante: el permiso lo concedió el propio comandante de la Armada, el capitán de navío Rubén Piedrahíta Arango, amante del deporte, tras la negativa el mismo día de un oficial de alto rango.

Y suerte también tuvo al llegar a los 8 años al Barrio Abajo, en Barranquilla, procedente de Usiacurí (Atlántico), pueblo famoso por sus aguas termales, donde murió el poeta Julio Flórez. Allí había nacido el 16 de mayo de 1924, como el segundo de cuatro hijos del peluquero Toshio Dokú –el primer japonés en casarse en Colombia– y la criolla Candelaria Bermejo.

“Me bautizaron como Kaoru Dokú Bermejo”, dice. “Soy orgulloso de mi ancestro japonés, pero cuando iba a ingresar a la Armada Nacional, el 16 de febrero de 1943, nadie entendía mi nombre y me lo cambié por José Kaor Dokú Bermejo”.

La suerte de llegar al Barrio Abajo era por la importancia del deporte. Su hermano mayor se inclinó por el boxeo, mientras que él tomó el camino del fútbol. Debutó en 1941 en Primera Categoría en El Moderno, el primer estadio de fútbol construido en el país, con la camiseta del Nariño frente al archifamoso Junior, que ya tenía figuras como el goleador Rigoberto ‘Memuerde’ García.

Ya en Bogotá, como aficionado, vio en las gradas la victoria 5-3 de Santa Fe sobre Millonarios, en el primer clásico capitalino, en la sexta fecha del torneo. Al ser aceptado en el equipo rojo, hizo parte de la línea de suplentes y por momentos reemplazó al centro medio y patrón de la cancha, Antonio Julio de la Hoz, uno de los cuatro atlanticenses en la nómina.

“Antonio Julio era temperamental, y cuando le dijeron que lo iban a cambiar de posición respondió que no lo aceptaba”, manifiesta Dokú, que en la cancha siempre lució un grueso cintillo en la frente y terminó como defensor por izquierda.

“Pensé que me iban a sacar de la titular porque mi debut no fue nada bueno: Santa Fe perdió en Medellín. Sin embargo me mantuve como titular hasta el final del torneo”, dice quien llegaba al estadio con vestido militar de paño negro, previa solicitud de permiso, fecha tras fecha.

Aquel Santa Fe

Desde su llegada a Bogotá y durante 1948, Dokú vivió con la familia de Jaime Medina Cárdenas –militar amigo que conoció en Armada, en Cartagena–, ubicada en un colegio, en la calle 63 con 24, cerca del El Campín.

“Gámez era el consejero del grupo y De la Hoz, el temperamento. El equipo entrenaba con un trote por las faldas del cerro de Monserrate y se concentraba de vez en cuando, con cuatro futbolistas por habitación, en un hotel del centro”, recuerda aquel a quien, por su disciplina militar y horario de trabajo en la Armada, le permitían quedarse pocas veces en el hotel.

Conocido como ‘Casimoto’, Dokú jugó sin contrato el primer año; y como todo el plantel recibía 50 pesos por triunfo y 25 por empate, el Nariño, dueño de sus derechos deportivos, recibió 300 pesos. Por ser campeón, el premio fue de 500 pesos por jugador.

Hace algún tiempo, el siempre portador del número 6 en la camiseta definió a este diario a ese primer campeón. Hoy presidente de la Asociación Colombo-Japonesa en Atlántico y representante legal en el departamento de la Asociación de Veteranos de la Guerra de Corea, mantiene el concepto:

“Ese Santa Fe era un equipo completo, con cuatro argentinos que no eran estrellas, pero rendían; y unos colombianos de clase, como el goleador ‘Canoíta’ Prieto y un porterazo como ‘Chonto’ Gaviria. Se jugaba con mucha voluntad y el director técnico (el peruano José Carrillo) no nos enseñaba nada, pero era de mucho tesón y nos decía: ‘El jugador pone su inspiración, su categoría’ ”.

Mientras mira el afiche enmarcado del campeón del 48, en su oficina del segundo piso en Barranquilla, recuerda instantes del recorrido para ese título, que comenzó para él con su encuentro callejero con su viejo amigo Roberto ‘Perro’ Gámez.

“Hoy soy desafortunado porque todos mis compañeros se han ido, pero soy afortunado porque Dios me tiene con vida y activo en mis ocupaciones para decir que integré el primer campeón del fútbol colombiano hace 65 años”, concluye.

Título a dos fechas del final

Sin jugar, cerca de la 1 de la tarde del domingo 5 de diciembre de 1948, Santa Fe se tituló campeón. Ese día, en El Campín, Millonarios venció 6-1 al Junior de Barranquilla, el escolta del club rojo, con lo que la diferencia quedó en seis puntos a falta de dos jornadas. En la víspera, en el estadio de la Universidad Nacional, Santa Fe superó 4-1 a Universidad.

Al término de las 18 fechas, el domingo 19 de diciembre, Santa Fe totalizó 27 puntos, contra 23 de Junior, el segundo.

“La pelea era contra Junior y dimos un paso gigante cuando le ganamos al Junior 4-1 en Bogotá (el 7 de noviembre, faltando seis jornadas), rompiendo el empate en puntos”, recuerda Dokú.

Ni el 5 ni el 19 de diciembre (perdió 1-0 como visitante ante Cali) hubo festejos de los jugadores de Santa Fe.

EL TIEMPO reseñó el título en la segunda breve de la síntesis de la fecha y destacó el 6-1 de Millos ante Junior.

ESTEWIL QUESADA FERNÁNDEZ
REDACTOR EL TIEMPO

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