'Cartas sobre el mar', testimonios de emigrantes gallegos en Argentina

'Cartas sobre el mar', testimonios de emigrantes gallegos en Argentina

Se trata de una historia de gallegos y asturianos en forma de 400 cartas y 170 fotografías.

25 de noviembre 2013 , 05:46 p. m.

 "Argentina es la quinta provincia de Galicia", se dice en la región más al noroeste de España, porque no en vano miles de emigrantes gallegos llegaron al país sudamericano durante el siglo XX, dejando atrás cartas y fotos de su travesía que Buenos Aires expone este mes bajo el título ‘Cartas sobre el mar’.

Como no todos los ‘gallegos’ que hay en Argentina vienen de Galicia -debido a su tradicional apabullante mayoría, dan sobrenombre a todos los españoles-, ‘Cartas sobre el mar’ es una historia de gallegos y asturianos en forma de 400 cartas y 170 fotografías, que retratan la emigración española entre 1880 y 1930.

"Esto aparece como un homenaje a tantos inmigrantes que cruzaron el mar solo con la esperanza de encontrar una vida mejor", explicó a Efe María del Carmen Sánchez, la autora de la muestra, una argentina nieta de asturianos.

El material expuesto mezcla documentos originales y fotomontajes artísticos que plasman la mirada de la autora sobre este fragmento de la historia común de España y Argentina, donde se dice que todos los argentinos "bajaron de un barco" por la gran importancia que tuvo la inmigración en la construcción de la sociedad.

"Las cartas dan voz a esos miles de protagonistas que formaron este país", recalcó la responsable de la exposición, que puede visitarse en el Teatro San Martín de Buenos Aires.

"Sabemos que el proyecto de la generación del (18)80 era eliminar a la población indígena y poblar con europeos. En los documentos de la época se muestra muy claramente cómo se publicitaba este país y otros, como Cuba o Brasil, en Europa", recordó.

Sánchez viajó hasta España para recopilar documentos de la migración asturiana y gallega, en un viaje por la memoria que le resultó conmovedor porque "todos tenían nostalgias, todos tenían deseos de volver... y ahí, en las cartas, está todo".

"Cuando empecé a leer las cartas sentí como que me estaba metiendo en un mundo que era de otro. La carta es una línea entre dos puntos y yo me metía en esa línea. Era como violar una intimidad", se sinceró.

Una de esas historias, recogida en una misiva fechada el 25 de marzo de 1923, es la de Francisco González, un español que desembarcó en Buenos Aires y escribió a Abelino Rodríguez, en España, para contarle su desesperado viaje hasta encontrar a su contacto argentino, un tal de la Sota.

"Para llegar a donde estaban los de la Sota pasé mil calamidades. Llegué a Buenos Aires un viernes al mediodía. Yo andaba buscando y preguntando por don Paco de la Sota y no lo encontré, ni a un conocido si quiera.

Yo no tenía ni un centavo, andaba de un lado para otro y no conocía a nadie, y decía una y mil veces ¿para dónde ir? Sin dinero, sin ningún conocido... Estaba por tirarme al mar".

Francisco González sí que encontró a de la Sota, pero no todas las historias de inmigración terminaron con un final feliz. Unos hicieron fortuna, otros no, hubo quien no vivió para contarlo, quienes volvieron a España y quienes se quedaron para siempre en Argentina.

El motivo más frecuente para los más de tres millones de españoles que emigraron a Latinoamérica en esa época, fue el económico: la búsqueda de empleo para huir del hambre, ya que en la Europa industrializada sobraba mano de obra y los pequeños campesinos no tenían acceso a las tierras.

Muchos de aquellos que llegaron a suelo argentino lo hicieron con la misión de encontrar la forma de mantener a sus familias, que se quedaban en España. El viaje en barco duraba cuarenta días en los que, pese a la fortuna que costaba el billete, el hacinamiento, la falta de limpieza, la comida escasa y el mareo eran el pan de cada día.

"Muchas veces se empeñaba todo para pagar un viaje", contó Sánchez. Durante los primeros días, el Gobierno argentino daba asilo gratuito a los recién llegados en el Hotel de Inmigrantes y les pagaba un billete de tren para ir al destino donde tenían que ir a trabajar.

Además de la exposición, esta iniciativa impulsada por el Museo de la Emigración Gallega en la Argentina (Mega) comprende también la proyección del documental "Entre vientos y mareas" y la intervención teatral "Travesía".

NEREA GONZÁLEZ
EFE

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