El caso Galán, de nuevo sobre el general Maza Márquez

El caso Galán, de nuevo sobre el general Maza Márquez

Por tercera vez, va detenido como supuesto cómplice en el magnicidio registrado en agosto de 1989.

notitle
23 de noviembre 2013 , 09:45 p.m.

Su cumpleaños número 76, el próximo 4 de diciembre, encontrará al general Miguel Maza Márquez privado de la libertad. Por tercera vez, va detenido como supuesto cómplice en el magnicidio de Luis Carlos Galán, uno de los tres candidatos presidenciales asesinados por la mafia entre 1989 y 1990 y cuya protección estaba a cargo del DAS.

Maza, que en los 80 fue uno de los principales símbolos de la guerra contra las mafias y que se salvó de varios de los más violentos atentados dinamiteros del cartel de Medellín, es señalado por la Fiscalía de ser una ficha clave en el complot de narcos, ‘paras’, políticos y miembros de la Fuerza Pública que el 18 de agosto de 1989 segó la vida del hombre que iba a ser presidente.

Según la Fiscalía, el general terminó aliado con Pablo Escobar, el capo que más de una vez ordenó su muerte, en una enredada trama que partió de su supuesta cercanía ideológica con Gonzalo Rodríguez Gacha, el ‘Mexicano’, que puso la plata de la mafia al servicio de la lucha anticomunista.

Maza Márquez auspició el entrenamiento de las escuelas de sicariato en donde se capacitaron los asesinos que mataron a Galán –dice la Fiscalía–; acordó con los paramilitares desproteger al candidato con el debilitamiento de su esquema de seguridad, haciendo para ello acuerdos con los grupos paramilitares que les permitieron movilizarse por la región del Magdalena Medio y Cundinamarca sin ser perseguidos, de manera especial, luego de ejecutar el crimen”.

En todos estos años, el general ha negado cualquier cercanía con ilegales. La Fiscalía, en el expediente, asegura que Maza siempre mantuvo contactos con el cartel de Cali y le da credibilidad a una versión del capo Miguel Rodríguez Orejuela, según la cual existió una línea telefónica directa con el jefe del DAS, supuestamente autorizada por el gobierno Barco, para dar información sobre los planes de Escobar.

Los malos pasos de Torregrosa

Uno de los principales señalamientos contra Maza es el debilitamiento del esquema de seguridad de Galán con el nombramiento de Jacobo Torregrosa como jefe de escoltas. En su hoja de vida aparecían un proceso por el homicidio de un menor y su “tendencia a la cleptomanía”. Eso no lo tuvo en cuenta el DAS al entregarle la seguridad del hombre más amenazado del país.

El día del atentado no tomó ninguna medida para proteger al candidato. Incluso, lo convenció de llevar un chaleco antibalas corto, lo que permitió que los balazos fueran mortales. Uno de los escoltas testificó que, mientras el líder liberal estaba en la tarima en Soacha, Torregrosa se escondía detrás de una “renoleta azul” y, cuando Galán cayó herido, desapareció, con la excusa de buscar una ambulancia “especial” que nunca llegó. Momentos después, el entonces concejal Juan Lozano lo sorprendió en una oficina hablando por teléfono y cuando le arrebató el auricular escuchó que preguntaban “si Galán al fin sí estaba muerto”.

Hubo hasta un intento de asesinato para desviar la investigación

La Fiscalía dice que para afinar el plan criminal contra Luis Carlos Galán la mafia destinó, durante varios años, 250.000 dólares mensuales. El plan –señala la determinación de esta semana contra Maza Márquez– no solo incluyó el magnicidio, sino acciones criminales para desviar la investigación. Además de los generales Maza y Argemiro Serna (que era segundo comandante de la Policía de Cundinamarca), la Fiscalía implica en el complot al general Óscar Peláez Carmona, exdirector de la Dijín. La investigación indica que el DAS y la Dijín montaron allanamientos direccionados y, contra todas las pruebas, señalaron por el crimen a un grupo de personas que nada tenían que ver con el crimen. Entre ellos estaba Alberto Jubiz Hasbum. Carlos Enrique Obando Velasco, exministro de Justicia, quien testificó a favor de Hasbum, fue víctima de un atentado.

Los del DAS, ¿entrenados por Yair Klein?

Orlando Monroy Rivera, alias ‘Trapero’, habría formado parte de un grupo especial que trabajaba para Maza Márquez. Además sería uno de los hombres entrenados por Yair Klein.

Lucila Rivera de Monroy, madre de ‘Trapero’, contó que su hijo le había dicho que lo iban a desaparecer y que fue al DAS para preguntar por él.

Según ella, cuatro días después llegó a la casa de su nuera un hombre del DAS a preguntar si su esposo había dejado algún casete o una carta.

El testimonio de Bertha Rodríguez, esposa de ‘Trapero’, asegura que “Orlando sí debía saber algo del DAS, y tenían que desaparecerlo para que no hablara. Por eso lo del supuesto casete, me imagino que él había dicho que si le pasaba algo, dejaba algo grabado”.

Agregó Rodríguez que estaban advertidos de que si su esposo regresaba debía salir del país, para lograr sobrevivir.

Según Héctor Ernesto Muñoz, alias la ‘Bruja’, ‘Trapero’ sabía delicados detalles como la forma en que estarían vestidos los sicarios y la plata que se había repartido para el magnicidio.

REDACCIÓN JUSTICIA

 

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.